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La tortilla francesa, la tortilla española y la tortilla de patatas sin patatas ni huevo

22 sep
22 septiembre 2014

Hoy voy a tratar del noble arte de la gastronomía buscando el origen de tres recetas tan sencillas como suculentas: la tortilla francesa, la tortilla de patatas o española y la tortilla de patatas sin patatas ni huevo. Antes de comenzar, me gustaría precisar que establecer el origen exacto de una receta es harto difícil. Así que, lo que voy a hacer es elaborar una teoría que puede que no sea completamente veraz pero sí verosímil.

El origen de la tortilla francesa tiene que ver con Francia pero no se creó en Francia, sino en España. En el transcurso de una guerra -en este caso acompañada de una invasión-, es normal que los alimentos escaseen y que haya que prescindir de algunos de ellos o sustituirlos por otros. Hablamos de la Guerra de la Independencia (1808-1814), cuando Napoleón quiso instalar en España su residencia de verano. En aquellos momentos, la tortilla de patatas o tortilla española -huevos con patatas, siendo la cebolla opcional- ya era uno de los platos preferidos del pueblo. Varios años sufriendo malas cosechas y el control que las tropas francesas tenían sobre los recursos, hacía muy difícil que algunos alimentos, como la patata, llegasen a las cocinas españolas. Así que, haciendo de la necesidad virtud, decidieron prescindir del preciado tubérculo y elaborar tortillas sin patatas. Esta sencilla receta se siguió elaborando años después y, sin nombre propio, comenzó a llamarse “tortilla de cuando los franceses” que derivó en “tortilla francesa“.

"El hambre en Madrid" de José Aparicio Inglada

“El hambre en Madrid” de José Aparicio Inglada

Hay diferentes teorías sobre el origen de la tortilla de patatas o española. Siguiendo con la teoría de la tortilla francesa, descartaremos la que atribuye la autoría de la de patatas a Tomás de Zumalacárregui durante las Guerras Carlistas por librarse éstas años después de la Guerra de la Independencia cuando ya hemos dicho que la tortilla española ya se degustaba. La teoría del científico del CSIC Javier López Linaje sitúa el origen de la tortilla española en la localidad extremeña de Villanueva de la Serena en el siglo XVIII. En su libro “La patata en España. Historia y Agroecología del Tubérculo Andino” hace referencia a documentos que hablan de la tortilla de patatas en esta localidad en 1798, y atribuye su invención a Joseph de Tena Godoy y al marqués de Robledo.

En los difíciles años de la posguerra española, de hambruna y cartillas de racionamiento, el dicho “el hambre agudiza el ingenio” se hizo demasiado popular. Las cartillas de racionamiento, vigentes hasta 1952, eran de tres clases dependiendo del poder adquisitivo. Aunque su contenido podí­a variar, con estas cartillas se tení­a derecho a 125 gramos de carne, 1/4 litro de aceite, 250 gramos de pan negro, 100 gramos de arroz, 100 gramos de lentejas o garbanzos, un trozo de jabón y un huevo. Lógicamente la cantidad de comida era insuficiente y la gente tení­a que buscarse la vida. Los gatos se degustaban por liebres (“dar gato por liebre”), patatas a lo pobre, patatas al Avión (patatas hervidas con laurel y un toque de colorante marca “el Avión”), leche aguada, guisos de castañas y bellotas, achicoria por café… Pero la más curiosa de las nuevas recetas fue la tortilla de patatas sin patatas ni huevos. Así se elaboraba…

La parte blanca de las naranjas situada entre la cáscara y los gajos (albedo) se apartaba y se poní­a en remojo a modo de patatas cortadas. Los huevos eran sustituidos por una mezcla formada por cuatro cucharadas de harina, diez de agua, una de bicarbonato, pimienta molida, aceite, sal y colorante para darle el tono de la yema.

Imagen: fotoMadrid

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De por qué el submarino de Isaac Peral fue desechado

03 sep
3 septiembre 2014

Una de las curiosidades no tan curiosas de la historia es la ceguera y la falta de escrúpulos de gobernantes y personajes satélites. En España tenemos el dudoso honor de ser uno de los países que ha perdido los restos de un imperio por la codicia de los responsables políticos de la época.

A finales del siglo XIX y con la guerra contra EEUU tocando a la puerta, un marino español, llamado Isaac Peral, inventó un navío que era infinitamente superior a cualquier flota del momento. En 1885 el teniente de navío Isaac Peral contactó con el Ministro de Marina, Manuel de la Pezuela y Lobo, para exponerle sus teorías sobre la posibilidad de realizar un torpedero sumergible que pudiese defender las costas con éxito. El 4 de octubre de 1886 y mediante una Real Orden, se autorizó la construcción del nuevo aparato, dotándolo de un crédito inicial de 25.000 pesetas. El 8 de septiembre de 1888 se botó el submarino en San Fernando (Cádiz) constituyéndose una comisión de marinos presidida por el capitán general Florencio Montojo Trillo para evaluar si el prototipo superaba los criterios de calidad exigidos por la Armada.

Ilustración de las pruebas

Ilustración de las pruebas

El buque realizó con éxito todas las pruebas realizadas y demostró ser una magnífica adquisición para la Armada: disponía de una autonomía de 66 horas, un radio de acción de 511 kms, tenía periscopio, aparato de puntería, giroscopio, tubo lanzatorpedos y servomotor para mantener la estabilidad. En definitiva, era un arma de guerra excepcional. Pero he aquí donde entra en acción uno de los negros personajes que de vez en cuando aparecen en escena en cualquier momento de la historia. Nos referimos a Basil Zaharoff. Éste era un traficante de armas de la época, experto en boicotear a los competidores, corromper políticos y vender las mismas armas a varios países. Tanto era su interés que le había intentado comprar al mismo Peral las patentes durante un encuentro fortuito en Londres, pero el marino español había rechazado las interesantes ofertas que le habrían convertido en un hombre rico. Contrariado por la negativa, Zaharoff comprendió que la única manera de apoderarse de la patente sería mediante el sabotaje y el soborno a los políticos de la época. Lo consiguió en la prueba del simulacro de ataque al crucero Colón. Tras el mismo, a pesar de lo satisfactorio del resultado, la junta técnica, posiblemente sobornada por el ruso, indicó que el submarino tenia poca estabilidad, poca velocidad y radio de acción y que no se sumergía con la rapidez deseada… en resumen, no servía. El ministro de Marina, el almirante Beránguer, emitió un informe desfavorable del submarino y desaconsejó su incorporación.

Basil Zaharoff

Basil Zaharoff

Triste historia de corrupción que fue la responsable del devenir histórico de España durante buena parte del siglo XX.

Colaboración de Yerout Tarajano Rodríguez
Ilustración: Murcia Digital

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Un truco de hace 20 siglos que la Iglesia convirtió en milagro

25 ago
25 agosto 2014

Tal es la cantidad de inventos que se le atribuyen a Herón de Alejandría, matemático e ingeniero helenístico del siglo I , que si viviese hoy en día los funcionarios de la Oficina Griega de Patentes y Marcas habrían pedido el traslado por exceso de trabajo. Uno de sus inventos nos va a servir para, como mínimo, cuestionar el milagro de convertir el agua en vino en las bodas de Caná.

Bodas de Caná

En el  Evangelio según San Juan -escrito a finales del siglo I-, Jesús, su madre y los discípulos asistían a una boda en Caná de Galilea en la que, según parece, había más invitados de la cuenta o bebían más vino de lo normal para este tipo de celebraciones. Ante aquella crítica situación para el novio, Jesús ordenó llenar con agua seis tinajas de barro que cuando se sacaron a la mesa… se obró el milagro: el agua se convirtió en vino, y del bueno. Pues igual aquel milagro no fue tal y tuvo algo que ver la jarra mágica de Herón. El artilugio en cuestión es algo así…

Jarra Mágica

La pieza que divide la jarra en dos mitades tiene unos pequeños orificios junto a la pared (E) y uno mayor (F) atravesado por un tubo que va de la parte inferior (G) al asa (H) con un orificio de salida (K). Fuera de la vista de los comensales, echamos vino en la jarra que llenará la mitad inferior a través de E. Ya en la sala, decimos que vamos a convertir el agua en vino y echamos en la jarra agua asegurándonos de tapar el orificio K. Al no tener salida el aire, el agua quedará atrapada en la parte superior. Manteniendo tapado K, se vuelca la jarra y saldrá agua pura… decimos que es un proceso lento. Repetimos la operación pero en esta ocasión si tapar K, el agua seguirá saliendo pero ya mezclada con algo de vino que ha pasado por E… ya va tomando color y sabor. Y rematamos volviendo a servir, ya cuando se haya terminado el agua de la parte superior, obteniendo vino. Eso sí, la calidad el vino dependerá del que hayamos echado al principio. Lógicamente, e invirtiendo el proceso, se puede convertir el vino en agua, aunque con este milagro no haríamos muchos amigos.

Con este artilugio, basado en la mecánica de fluidos -otrora milagro-, Herón echaba unas risas con sus amigotes y se ganaban algún café apostando.

[P.D.: Este artículo sólo pretende demostrar que, cuando se escribió el evangelio que narra las bodas de Caná -finales del siglo I-, el artilugio que podía "convertir el agua en vino" de Herón ya existía]

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El empresario de una funeraria que inventó la centralita telefónica sin una sola enagua

28 abr
28 abril 2013

En el ámbito de los inventos y las patentes siempre han existido disputas por la paternidad de ciertos inventos. Ya vimos anteriormente que si Antonio Meucci hubiese tenido 10 dólares el iPhone sería un teletrófono. Para lo que no existe ninguna disputa es para la paternidad del la centralita telefónica automática… el estadounidense Almon Brown Strowger en 1889.

Strowger

Strowger

El teléfono se extendió rápidamente por todo el país y en sólo un año cruzó el charco para llegar a Europa. En 1878 Bell inauguró la primera central telefónica en New Haven, Connecticut (EEUU) con 21 abonados, entre los que estaba el novelista Mark Twain. Hasta estas centralitas llegaba el cableado de los abonados y las operadoras de la centralita -porque normalmente eran mujeres- se encargaban de conectar manualmente las clavijas del panel y de esta forma conectar el teléfono de quien llamaba con el del número solicitado.

Almon Strowger era un empresario que tenía una funeraria en Kansas City. Su vida transcurría normalmente hasta que, sin saber cómo ni por qué, su negocio comenzó a perder clientes. Comenzó a investigar para ver qué había cambiado en el negocio; el único cambio era que hacía unos meses se había contratado una línea telefónica que, en teoría, tenía que haber servido para aumentar los clientes y no para empeorar el negocio como estaba sucediendo. Aquello no cuadraba, hasta que se descubrió el pastel… una de las operadoras de la centralita telefónica local era la esposa de un propietario de la competencia y todas las llamadas solicitando los servicios de una funeraria iban a su competidor. Strowger lo puso en conocimiento de los superiores de la operadora pero no hicieron nada. Así que, decidió arreglarlo él mismo.

Su idea era centralitas automáticas para evitar el desvío interesado de llamadas y a las operadoras cotillas que gustaban de escuchar conversaciones. Hizo una maqueta de su invento y, gracias a los conocimientos en electricidad de su sobrino William, la hicieron funcionar. En 1889, solicitaron la patente del Automatic Telephone Switching System (Sistema Automático de Conmutación Telefónica) y les fue concedida con el número US447918 en 1891. Ya con la patente, buscaron un socio capitalista que pudiese financiar la fabricación y comercialización de su invento. Tras algún que otro fiasco, el vendedor Joseph Harris aceptó la propuesta pero siempre y cuando se constituyese una empresa… así nació Strowger Automatic Telephone Exchange. El 3 de noviembre de 1892 se instaló en La Porte (Indiana) la primera central telefónica automática con capacidad para 99 abonados. La presentación fue todo un éxito y algunos la bautizaron como…

La primera central telefónica sin una sola enagua.

No todo el mundo estaba feliz con las nuevas centralitas; las operadoras se quedarían sin trabajo. Strowger se acordó de ellas en el discurso de presentación…

Me dicen que las operadoras están enojadas conmigo por dejarlas sin trabajo pero son los ajustes propios de la evolución […] El teléfono sustituyó a los mensajeros y esta máquina sustituye a las chicas. […] Las mejoras continuarán hasta el fin de los tiempos…

centralita automática

Lógicamente se fueron haciendo mejoras y aumentando la capacidad de las centralistas llegando a Europa en 1898. Ese mismo año, Strowger decide echarse a un lado y dejar el negocio: vendió la patente por 1.800 dólares y su participación en la empresa por 10.000 dólares. Dieciocho años más tarde, en 1916, la compañía de Bell compró el invento de Strowger por 2,5 millones de dólares. Strowger se retiró a Florida donde el clima era más benigno para sus dolencias y, otra vez, volvió a montar una funeraria. Falleció el 26 de mayo de 1902, a los 62 años, y fue enterrado en el cementerio de Greenwood al día siguiente. En 1949 se colocó una placa conmemorativa…

Aquí descansan los restos de Almon Strowger, 1839-1902, inventor y pionero, cuyo sueño de un mejor servicio telefónico le inspiró para inventar en 1889 el primer sistema telefónico automático. Esta placa se coloca en su honor en el 110 aniversario de su nacimiento por los miembros agradecidos de la industria telefónica 19 de octubre 1949.

Fuentes e imágenes: Histel, Almon Strowger, Robinson Library

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Las orejas de la guerra antes del radar

27 may
27 mayo 2012

Hasta la Segunda Guerra Mundial no comenzó a utilizarse el radar (término derivado del acrónimo inglés radio detection and ranging, “detección y medición de distancias por radio”) como dispositivo de localización de los aviones enemigos. Antes, los bombarderos sólo podían ser detectados visualmente, cuando ya era muy tarde, o por medio de dispositivos de localización acústica de múltiples formas y tamaños:

Kent (Inglaterra) 1920-1930:

Una antena parabólica de hormigón de unos 30 metros de altura. Enfocados hacia el canal de la Mancha, para detectar las posibles incursiones de aviones desde el continente, actuaban como receptores de ondas sonoras, hasta una distancia de más de 30 Km, y un operario desde su interior con un estetoscopio conectado a los platos podía detectar la distancia y la dirección de los aviones. Hoy se están rehabilitando.

Japón; el emperador Hirohito pasando revista a las tubas de guerra japonesas.

EEUU; sistema de dos cuernos en Bolling Field en 1921.

Francia; localizador acústico 1930

Alemania; llamado Ringtrichterrichtungshoerer (o RRH),1940

Checoslovaquia; cuatro receptores acústicos de localización 1920

Y otros que parecen más del ámbito civil que militar:



Fuentes: Retronaut, Acoustic Location and Sound Mirrors

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Cuando las máquinas de rayos X se instalaban en las zapaterías

04 mar
4 marzo 2012

Wilhelm Conrad Röntgen fue un físico alemán que el 8 de noviembre de 1895 produjo radiación electromagnética en las longitudes de onda correspondiente a los actualmente llamados rayos X. Aquel descubrimiento revolucionó el mundo científico hasta tal punto que al año de su descubrimiento ya se habían publicado unos 50 libros y más de 1.200 artículos en revistas científicas, siendo hoy en día uno de las principales herramientas de diagnostico de enfermedades y lesiones.

Todos los estudios y la abundante información de los rayos X contribuyeron a popularizar el nuevo descubrimiento y, como otros muchos descubrimientos, a buscarle usos alternativos. El 18 de enero de 1927, Jacob Lowe registró la patente nº US1614988 (A) “Method and means for visually determining the fit of footwear” (Método y medios para determinar visualmente el ajuste de calzado)… los llamados fluoroscope en EEUU o pedoscope en Reino Unido.

Entre 1930 y 1950 se instalaron en las mejores zapaterías estos artilugios – se calcula que en 1950 había unas 10.000 en uso – que consistían en un armario vertical de madera con una abertura en la parte inferior para colocar los pies y tres puntos de visión en la parte superior, uno para el vendedor y otras dos para los clientes a dos alturas según fuesen niños o adultos, desde los que se podía ver, gracias a los rayos X, la imagen de los huesos del pie y el contorno del zapato. Así se garantizaba que se compraba el zapato perfecto…

En la década de 1950, una serie de organizaciones profesionales médicas comenzaron a advertir de los riesgos de las exposiciones prolongadas a los rayos X. En 1957, en el Estado de Pensilvania, se prohibió el uso de los fluoroscopios, extendiéndose tal prohibición en la década siguiente a todo el país y a mediados de los setenta en el Reino Unido.

Fuentes: Universidades Asociadas Oak Ridge,

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Los búfalos de agua echaron por tierra el olfateador de charlies de los marines.

20 dic
20 diciembre 2011

La Guerra de Vietnam fue un conflicto bélico que enfrentó entre 1964 y 1975 a Vietnam del Sur, apoyada principalmente por los Estados Unidos, contra Vietnam del Norte, y el Vietcong (FNL, Frente Nacional de Liberación) apoyados por la URSS y China. No fue una guerra al uso con los tradicionales frentes sino una guerra de guerrillas, bombardeos indiscriminados, destrucción masiva, uso de armas químicas (napalm)…

La superioridad aérea de los americanos, bombarderos y el uso masivo de los helicópteros Cobra, obligaron a los charlies (denominación que los americanos daban a los integrantes del Vietcong) a construir redes de túneles en la selva donde refugiarse.

Estas auténticas ciudades bajo tierra eran difíciles de localizar y, además, estaban plagadas de trampas. Ante esa dificultad el ejército americano puso en marcha la Operación Snoopy que consistió en desarrollar un sistema que podía localizar la presencia humana… el People Sniffer (olfateador de personas). El sistema en cuestión, desarrollado por General Electric, detectaba la emisiones de amoníaco que produce el cuerpo humano a través de la orina o del sudor. Se construyeron dos versiones: una montada en helicópteros (XM3) y otra portátil (XM2).

Después de las pertinentes pruebas, con éxito, en 1968 se enviaron a Vietnam… y fue un fracaso. El artilugio daba continuamente falsos positivos de presencia humana, no se había tenido en cuenta otras posibles emisiones de amoníaco… como las producidas por la orina de los miles de búfalos de agua que se utilizaban en las campos de arroz.

Fuentes: Time Magazine, US Army,

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Las patentes más absurdas de la historia

30 oct
30 octubre 2011

Dicen que “cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo” pero hay otros que les dan por registrar patentes que, meno mal, nadie llegó a tener en cuenta. Las hay para todos los gustos y lo más curioso es que todos estos inventos se llegaron a registrar en la correspondiente oficina de patentes. Me hubiese gustado ver la cara de los encargados del registro al ver estos…

Regar los desiertos. (Arthur Paul Pedrick – 1976 – Nº Patente GB 1204648 y GB 1047735)
Estos inventos resolverían el hambre en el mundo. El primero serviría para regar el desierto del Sahara con agua dulce del Amazonas. La conducción se haría mediante unas tuberías semiflotantes que también servirían, por ejemplo, para atravesar caminando el Canal de la Mancha.

Igualmente se podría hacer con la nieve y el hielo de la Antártida para irrigar los desiertos australianos.

Guantes para enamorados. (King Terence David – 1990 – Nº Patente GB 2221607)
Para parejas de enamorados que durante el invierno quieren ir de la mano y seguir sintiendo la piel de su amado.

Escalera “spider” para la bañera. (Doughney Edward Thomas Patrick – 1994 – Nº Patente GB 2272154)
Cuando una araña cae a una bañera… está perdida. Con esta escalera, que fijaremos con una ventosa (5) en la parte superior de la bañera, ya no tendrá que escuchar estruendosos gritos y podrá escapar de su prisión de porcelana.

Matrícula identificativa del sexo del conductor. (Butlin DUNCAN Morris – 2000 – Nº Patente GB 2339950)
Una matrícula reversible con un color por cada lado: hombre y mujer. Así, el resto de los conductores con los que nos crucemos adaptarán su forma de conducir dependiendo de si es hombre o mujer el conductor. Se reducirán el número de accidentes.

Sombrero distribuidor de bebidas. (Flann RANDALL – 1999 – Nº Patente WO 9939598)
De este invento he visto yo muchas versiones en las fiestas de mi pueblo. Además, en las notas aclaratorias del invento se advierte que se puede añadir calefacción o audio.

Sujetador líquido. (MOREAU JAMES O – 1988 – Nº Patente EE.UU. 4734078)
Sujetador relleno de agua que mantiene el pecho firme y además recibe un estimulante masaje.

Sexo seguro. (Prokić STEVAN – 1990 – Nº Patente FR 2640874)
Dispositivo de protección contra las enfermedades de transmisión sexual que consiste en una cubierta exterior de un material plástico flexible,  preferiblemente transparente, que cubre casi todo el cuerpo.

Extinción de incendios en rascacielos. (Arthur Paul Pedrick – 1976 – GB 1453920)
Las azoteas de los rascacielos estarían dotadas con unas cortinas. En caso de incendio se desplegarían las cortinas y cubrirían por completo el edificio extinguiendo el fuego. Estratégicamente se colocarían unas aberturas en las cortinas que coincidiesen con las ventanas de ciertas habitaciones en las que los ocupantes del edificio deberían refugiarse.

Ha salido la última clasificación parcial al mejor blog Cultural en los Premios Bitácoras 2011 y hemos bajado al 4º puesto. Si queréis que Historias de la Historia pueda ser uno de los finalistas tenemos que estar entre los tres primeros. Se puede votar hasta las 23.59 horas del 1 de noviembre con el usuario de Bitácoras, Facebook o Twitter. Si lo crees conveniente, puedes votar pinchando en el banner. Pase lo que pase, gracias a todos.

Votar en los Premios Bitacoras.com

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¿Qué problema tenían las primeras latas de comida en conserva?

13 oct
13 octubre 2011

El problema de conservación de los alimentos fue una constante a lo largo de la historia – ya vimos la conservación del agua –  hasta que el francés Nicolas Appert, en 1804, ideó el primer sistema de conservación. Este sistema, descrito en su libro “El arte de conservar todo tipo de sustancias animales y vegetales durante varios años“, consistía en introducir los alimentos en botes de cristal y, tras hervirlos, cerrarlos herméticamente. Y aunque Napoleón le llegó a dar un premio de 12.000 francos por su invento, no tuvo mucho éxito por la fragilidad del recipiente y porque el cierre hermético, con tapones de corcho, dejaba mucho que desear.

Nicolas Appert

En 1810, el inglés Peter Durand le dio una vuelta al invento de Appert y cambió los botes de cristal por recipientes de hierro forjado recubiertos de estaño para evitar su oxidación. Pero no sería Durand el que se llevaría la fama sino Bryan Donkin y John Hall, que le compraron la patente por 1000 libras y fundaron la empresa Donkin and Hall. El primer cliente de la nueva empresa fue la Royal Navy.

¿Qué problema tenían estas primeras latas?

Que no se había inventado el abrelatas.

Según se indicaba en las etiquetas de las latas de conserva, para abrirlas era necesaria la ayuda de un martillo y un cincel. Muchas soldados las abrían utilizando las bayonetas, disparando contra ellas o golpeándolas con piedras.

El primer abrelatas fue inventado en 1855 y patentado en 1858 por Ezra. J. Warner.

Fuentes e imágenes: Canzbac, Historia de la cocina, Recetas con historia, Superstock

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¿Sabías que el cepillo de dientes se inventó en una cárcel?

18 ago
18 agosto 2011

Aunque una cárcel no parezca el lugar más apropiado para utilizar como ejemplo de limpieza e higiene, el caso es que uno de los referentes de la higiene, en este caso dental, se inventó en una cárcel de Newgate (Inglaterra).

En 1780, los avatares de la vida, se dice que por disturbios callejeros, llevaron a William Addis a prisión. En aquella época la forma tradicional de lavarse los dientes era frotarlos con una trapo o tela de lino con sal u otras sustancias, el caso es que los trapos de prisión de debía ser muy “fiables” y decidió buscar un sustitutivo más higiénico. Se guardó un hueso de la cena y con un pequeño soborno a uno de sus guardianes consiguió unas cerdas, las unió y pegó en los agujeros que había hecho en el hueso… ya tenemos el primer cepillo de dientes tal y como hoy lo conocemos.

Addis

Cuando salió de prisión fundó la compañía ADDIS, que hoy todavía existe, y comenzó a comercializar los  cepillos de dientes

Fuentes: Wisdom, Trivia Library, Gargles

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El jarabe de la señorita Winslows, el Dalsy y el Apiretal del siglo XIX

09 ago
9 agosto 2011

Antes se decía que los niños venían con un pan bajo el brazo, ahora parece que vienen con un frasco de Dalsy y otro de Apiretal como remedios para casi todos los males del bebé.

Tanto pediatras como matronas recomiendan tener siempre a mano ambos medicamentos, pero el siglo XIX cómo se las apañaban las madres… con el jarabe de la señorita Winslows. La fórmula de este remedio milagroso se la “debemos” a la Sra. Charlotte Winslow y se comercializó a mediados del siglo XIX. Su efecto calmante era mucho más rápido y eficaz que los famosos Dalsy o Apiretal… seguramente porque contenía morfina pura.

En 1910, el New York Times publicó un artículo desenmascarando estos jarabes calmantes que contenían “sulfato de morfina, cloroformo, heroína…”

En 1911, la American Medical Association publicó un estudio, llamado “Panaceas y Charlatanería“, en el que denominaba al jarabe de la señorita Winslows “asesino de bebés“. Aún así, todavía pasarían unos años hasta que fue retirado.

Fuentes: Antique Bottle Club,  Wikipedia, Opioids

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LoH: Y si nunca hubiésemos inventado la rueda?

05 ago
5 agosto 2011

Rueda de carro

Corría (ya que aun no se rodaba) el año M.A.C (Muy Antes de Cristo) cuando el joven Manuel Cro-Magnon corría (igualmente) por las espesas estepas francesas ávido por realizar un gran descubrimiento. La familia Magnon siempre se pobló de grandes personalidades de la vanguardia intelectual prehistórica. Grandes celebridades como Èmile Fua-Magnon, descubridor del fuego, o Adèle Moi-Magnon creadora del primer prototipo avanzado de mondadientes, engrosan la lista de logros de esta prolífica familia, sin duda, la más adelantada a su tiempo aunque, realmente, era la única familia existente en la superficie del planeta.

Desde entonces y hasta hoy en día, la presencia de este invento en nuestras vidas cotidianas es imprescindible.
Actualmente no concebimos nuestro entorno obviando la presencia de la rueda y todo lo que ella conlleva. Desde los más pequeños rotores de los instrumentos de micro-cirugía hasta la mismísima Belén Rueda verían alterado su mismísimo concepto de existencia.

Sin el invento, las enormes piedras de las pirámides de Egipto no habrían podido ser transportadas con facilidad. Probablemente habrían hecho rodar las piedras por encima de los miles de esclavos recogiendo al último y llevándolo a primera fila nuevamente para continuar… bueno, en fin, ya sabéis…
Las enormes caravanas medievales transportando lana a las ferias serían larguísimas filas de hombres cargando a sus espaldas  los fardos de este tejido, lo que en unas generaciones nos habría vuelto animales cuadrúpedos nuevamente. (Chiste para evolucionistas).
¿Y el séptimo arte? ¿Cómo rodaríamos las películas sin ruedas de película?…

Pero no todo han sido ventajas. La rueda ha traído consigo las ruedas de reconocimiento, con sus retrasos en los aeropuertos,  las ruedas de prensa, con o sin rueda de preguntas, los ruedos taurinos con su José Tomás y su Ortega Cano, los incomprensibles refranes, como a Dios rodando y con el mazo dando (o algo así)…

¿Os imagináis una paralelepípeda de reconocimiento? ¿o una paralelepípeda de prensa? ¿E ir al paralelepípedo taurino?… Y no se vosotros, pero yo no pienso paralelepipear a Dios…

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