Tag Archive for: Inventos

El empresario de una funeraria que inventó la centralita telefónica sin una sola enagua

28 abr
28 abril 2013

En el ámbito de los inventos y las patentes siempre han existido disputas por la paternidad de ciertos inventos. Ya vimos anteriormente que si Antonio Meucci hubiese tenido 10 dólares el iPhone sería un teletrófono. Para lo que no existe ninguna disputa es para la paternidad del la centralita telefónica automática… el estadounidense Almon Brown Strowger en 1889.

Strowger

Strowger

El teléfono se extendió rápidamente por todo el país y en sólo un año cruzó el charco para llegar a Europa. En 1878 Bell inauguró la primera central telefónica en New Haven, Connecticut (EEUU) con 21 abonados, entre los que estaba el novelista Mark Twain. Hasta estas centralitas llegaba el cableado de los abonados y las operadoras de la centralita -porque normalmente eran mujeres- se encargaban de conectar manualmente las clavijas del panel y de esta forma conectar el teléfono de quien llamaba con el del número solicitado.

Almon Strowger era un empresario que tenía una funeraria en Kansas City. Su vida transcurría normalmente hasta que, sin saber cómo ni por qué, su negocio comenzó a perder clientes. Comenzó a investigar para ver qué había cambiado en el negocio; el único cambio era que hacía unos meses se había contratado una línea telefónica que, en teoría, tenía que haber servido para aumentar los clientes y no para empeorar el negocio como estaba sucediendo. Aquello no cuadraba, hasta que se descubrió el pastel… una de las operadoras de la centralita telefónica local era la esposa de un propietario de la competencia y todas las llamadas solicitando los servicios de una funeraria iban a su competidor. Strowger lo puso en conocimiento de los superiores de la operadora pero no hicieron nada. Así que, decidió arreglarlo él mismo.

Su idea era centralitas automáticas para evitar el desvío interesado de llamadas y a las operadoras cotillas que gustaban de escuchar conversaciones. Hizo una maqueta de su invento y, gracias a los conocimientos en electricidad de su sobrino William, la hicieron funcionar. En 1889, solicitaron la patente del Automatic Telephone Switching System (Sistema Automático de Conmutación Telefónica) y les fue concedida con el número US447918 en 1891. Ya con la patente, buscaron un socio capitalista que pudiese financiar la fabricación y comercialización de su invento. Tras algún que otro fiasco, el vendedor Joseph Harris aceptó la propuesta pero siempre y cuando se constituyese una empresa… así nació Strowger Automatic Telephone Exchange. El 3 de noviembre de 1892 se instaló en La Porte (Indiana) la primera central telefónica automática con capacidad para 99 abonados. La presentación fue todo un éxito y algunos la bautizaron como…

La primera central telefónica sin una sola enagua.

No todo el mundo estaba feliz con las nuevas centralitas; las operadoras se quedarían sin trabajo. Strowger se acordó de ellas en el discurso de presentación…

Me dicen que las operadoras están enojadas conmigo por dejarlas sin trabajo pero son los ajustes propios de la evolución […] El teléfono sustituyó a los mensajeros y esta máquina sustituye a las chicas. […] Las mejoras continuarán hasta el fin de los tiempos…

centralita automática

Lógicamente se fueron haciendo mejoras y aumentando la capacidad de las centralistas llegando a Europa en 1898. Ese mismo año, Strowger decide echarse a un lado y dejar el negocio: vendió la patente por 1.800 dólares y su participación en la empresa por 10.000 dólares. Dieciocho años más tarde, en 1916, la compañía de Bell compró el invento de Strowger por 2,5 millones de dólares. Strowger se retiró a Florida donde el clima era más benigno para sus dolencias y, otra vez, volvió a montar una funeraria. Falleció el 26 de mayo de 1902, a los 62 años, y fue enterrado en el cementerio de Greenwood al día siguiente. En 1949 se colocó una placa conmemorativa…

Aquí descansan los restos de Almon Strowger, 1839-1902, inventor y pionero, cuyo sueño de un mejor servicio telefónico le inspiró para inventar en 1889 el primer sistema telefónico automático. Esta placa se coloca en su honor en el 110 aniversario de su nacimiento por los miembros agradecidos de la industria telefónica 19 de octubre 1949.

Fuentes e imágenes: Histel, Almon Strowger, Robinson Library

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Las orejas de la guerra antes del radar

27 may
27 mayo 2012

Hasta la Segunda Guerra Mundial no comenzó a utilizarse el radar (término derivado del acrónimo inglés radio detection and ranging, “detección y medición de distancias por radio”) como dispositivo de localización de los aviones enemigos. Antes, los bombarderos sólo podían ser detectados visualmente, cuando ya era muy tarde, o por medio de dispositivos de localización acústica de múltiples formas y tamaños:

Kent (Inglaterra) 1920-1930:

Una antena parabólica de hormigón de unos 30 metros de altura. Enfocados hacia el canal de la Mancha, para detectar las posibles incursiones de aviones desde el continente, actuaban como receptores de ondas sonoras, hasta una distancia de más de 30 Km, y un operario desde su interior con un estetoscopio conectado a los platos podía detectar la distancia y la dirección de los aviones. Hoy se están rehabilitando.

Japón; el emperador Hirohito pasando revista a las tubas de guerra japonesas.

EEUU; sistema de dos cuernos en Bolling Field en 1921.

Francia; localizador acústico 1930

Alemania; llamado Ringtrichterrichtungshoerer (o RRH),1940

Checoslovaquia; cuatro receptores acústicos de localización 1920

Y otros que parecen más del ámbito civil que militar:



Fuentes: Retronaut, Acoustic Location and Sound Mirrors

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Cuando las máquinas de rayos X se instalaban en las zapaterías

04 mar
4 marzo 2012

Wilhelm Conrad Röntgen fue un físico alemán que el 8 de noviembre de 1895 produjo radiación electromagnética en las longitudes de onda correspondiente a los actualmente llamados rayos X. Aquel descubrimiento revolucionó el mundo científico hasta tal punto que al año de su descubrimiento ya se habían publicado unos 50 libros y más de 1.200 artículos en revistas científicas, siendo hoy en día uno de las principales herramientas de diagnostico de enfermedades y lesiones.

Todos los estudios y la abundante información de los rayos X contribuyeron a popularizar el nuevo descubrimiento y, como otros muchos descubrimientos, a buscarle usos alternativos. El 18 de enero de 1927, Jacob Lowe registró la patente nº US1614988 (A) “Method and means for visually determining the fit of footwear” (Método y medios para determinar visualmente el ajuste de calzado)… los llamados fluoroscope en EEUU o pedoscope en Reino Unido.

Entre 1930 y 1950 se instalaron en las mejores zapaterías estos artilugios – se calcula que en 1950 había unas 10.000 en uso – que consistían en un armario vertical de madera con una abertura en la parte inferior para colocar los pies y tres puntos de visión en la parte superior, uno para el vendedor y otras dos para los clientes a dos alturas según fuesen niños o adultos, desde los que se podía ver, gracias a los rayos X, la imagen de los huesos del pie y el contorno del zapato. Así se garantizaba que se compraba el zapato perfecto…

En la década de 1950, una serie de organizaciones profesionales médicas comenzaron a advertir de los riesgos de las exposiciones prolongadas a los rayos X. En 1957, en el Estado de Pensilvania, se prohibió el uso de los fluoroscopios, extendiéndose tal prohibición en la década siguiente a todo el país y a mediados de los setenta en el Reino Unido.

Fuentes: Universidades Asociadas Oak Ridge,

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Las patentes más absurdas de la historia

30 oct
30 octubre 2011

Dicen que “cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo” pero hay otros que les dan por registrar patentes que, meno mal, nadie llegó a tener en cuenta. Las hay para todos los gustos y lo más curioso es que todos estos inventos se llegaron a registrar en la correspondiente oficina de patentes. Me hubiese gustado ver la cara de los encargados del registro al ver estos…

Regar los desiertos. (Arthur Paul Pedrick – 1976 – Nº Patente GB 1204648 y GB 1047735)
Estos inventos resolverían el hambre en el mundo. El primero serviría para regar el desierto del Sahara con agua dulce del Amazonas. La conducción se haría mediante unas tuberías semiflotantes que también servirían, por ejemplo, para atravesar caminando el Canal de la Mancha.

Igualmente se podría hacer con la nieve y el hielo de la Antártida para irrigar los desiertos australianos.

Guantes para enamorados. (King Terence David – 1990 – Nº Patente GB 2221607)
Para parejas de enamorados que durante el invierno quieren ir de la mano y seguir sintiendo la piel de su amado.

Escalera “spider” para la bañera. (Doughney Edward Thomas Patrick – 1994 – Nº Patente GB 2272154)
Cuando una araña cae a una bañera… está perdida. Con esta escalera, que fijaremos con una ventosa (5) en la parte superior de la bañera, ya no tendrá que escuchar estruendosos gritos y podrá escapar de su prisión de porcelana.

Matrícula identificativa del sexo del conductor. (Butlin DUNCAN Morris – 2000 – Nº Patente GB 2339950)
Una matrícula reversible con un color por cada lado: hombre y mujer. Así, el resto de los conductores con los que nos crucemos adaptarán su forma de conducir dependiendo de si es hombre o mujer el conductor. Se reducirán el número de accidentes.

Sombrero distribuidor de bebidas. (Flann RANDALL – 1999 – Nº Patente WO 9939598)
De este invento he visto yo muchas versiones en las fiestas de mi pueblo. Además, en las notas aclaratorias del invento se advierte que se puede añadir calefacción o audio.

Sujetador líquido. (MOREAU JAMES O – 1988 – Nº Patente EE.UU. 4734078)
Sujetador relleno de agua que mantiene el pecho firme y además recibe un estimulante masaje.

Sexo seguro. (Prokić STEVAN – 1990 – Nº Patente FR 2640874)
Dispositivo de protección contra las enfermedades de transmisión sexual que consiste en una cubierta exterior de un material plástico flexible,  preferiblemente transparente, que cubre casi todo el cuerpo.

Extinción de incendios en rascacielos. (Arthur Paul Pedrick – 1976 – GB 1453920)
Las azoteas de los rascacielos estarían dotadas con unas cortinas. En caso de incendio se desplegarían las cortinas y cubrirían por completo el edificio extinguiendo el fuego. Estratégicamente se colocarían unas aberturas en las cortinas que coincidiesen con las ventanas de ciertas habitaciones en las que los ocupantes del edificio deberían refugiarse.

Ha salido la última clasificación parcial al mejor blog Cultural en los Premios Bitácoras 2011 y hemos bajado al 4º puesto. Si queréis que Historias de la Historia pueda ser uno de los finalistas tenemos que estar entre los tres primeros. Se puede votar hasta las 23.59 horas del 1 de noviembre con el usuario de Bitácoras, Facebook o Twitter. Si lo crees conveniente, puedes votar pinchando en el banner. Pase lo que pase, gracias a todos.

Votar en los Premios Bitacoras.com

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¿Sabías que el cepillo de dientes se inventó en una cárcel?

18 ago
18 agosto 2011

Aunque una cárcel no parezca el lugar más apropiado para utilizar como ejemplo de limpieza e higiene, el caso es que uno de los referentes de la higiene, en este caso dental, se inventó en una cárcel de Newgate (Inglaterra).

En 1780, los avatares de la vida, se dice que por disturbios callejeros, llevaron a William Addis a prisión. En aquella época la forma tradicional de lavarse los dientes era frotarlos con una trapo o tela de lino con sal u otras sustancias, el caso es que los trapos de prisión de debía ser muy “fiables” y decidió buscar un sustitutivo más higiénico. Se guardó un hueso de la cena y con un pequeño soborno a uno de sus guardianes consiguió unas cerdas, las unió y pegó en los agujeros que había hecho en el hueso… ya tenemos el primer cepillo de dientes tal y como hoy lo conocemos.

Addis

Cuando salió de prisión fundó la compañía ADDIS, que hoy todavía existe, y comenzó a comercializar los  cepillos de dientes

Fuentes: Wisdom, Trivia Library, Gargles

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LoH: Y si nunca hubiésemos inventado la rueda?

05 ago
5 agosto 2011

Rueda de carro

Corría (ya que aun no se rodaba) el año M.A.C (Muy Antes de Cristo) cuando el joven Manuel Cro-Magnon corría (igualmente) por las espesas estepas francesas ávido por realizar un gran descubrimiento. La familia Magnon siempre se pobló de grandes personalidades de la vanguardia intelectual prehistórica. Grandes celebridades como Èmile Fua-Magnon, descubridor del fuego, o Adèle Moi-Magnon creadora del primer prototipo avanzado de mondadientes, engrosan la lista de logros de esta prolífica familia, sin duda, la más adelantada a su tiempo aunque, realmente, era la única familia existente en la superficie del planeta.

Desde entonces y hasta hoy en día, la presencia de este invento en nuestras vidas cotidianas es imprescindible.
Actualmente no concebimos nuestro entorno obviando la presencia de la rueda y todo lo que ella conlleva. Desde los más pequeños rotores de los instrumentos de micro-cirugía hasta la mismísima Belén Rueda verían alterado su mismísimo concepto de existencia.

Sin el invento, las enormes piedras de las pirámides de Egipto no habrían podido ser transportadas con facilidad. Probablemente habrían hecho rodar las piedras por encima de los miles de esclavos recogiendo al último y llevándolo a primera fila nuevamente para continuar… bueno, en fin, ya sabéis…
Las enormes caravanas medievales transportando lana a las ferias serían larguísimas filas de hombres cargando a sus espaldas  los fardos de este tejido, lo que en unas generaciones nos habría vuelto animales cuadrúpedos nuevamente. (Chiste para evolucionistas).
¿Y el séptimo arte? ¿Cómo rodaríamos las películas sin ruedas de película?…

Pero no todo han sido ventajas. La rueda ha traído consigo las ruedas de reconocimiento, con sus retrasos en los aeropuertos,  las ruedas de prensa, con o sin rueda de preguntas, los ruedos taurinos con su José Tomás y su Ortega Cano, los incomprensibles refranes, como a Dios rodando y con el mazo dando (o algo así)…

¿Os imagináis una paralelepípeda de reconocimiento? ¿o una paralelepípeda de prensa? ¿E ir al paralelepípedo taurino?… Y no se vosotros, pero yo no pienso paralelepipear a Dios…

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La diferencia entre el éxito y el olvido son 10 dólares

26 jul
26 julio 2011

En el ámbito de los inventos y las patentes siempre han existido disputas por la paternidad de ciertos inventos. En este caso, si Antonio Meucci hubiese tenido 10 dólares el iPhone sería un teletrófono.

El inventor italiano Antonio Meucci (1808 – 1889) emigró a New York en 1850 donde, tras diez años de investigación, desarrolló el primer comunicador por voz (llamado teletrófono) que conectaba su laboratorio, en la planta sótano, con su dormitorio en la segunda planta. En 1871 presentó ante la Oficina de Patentes una patent caveats, una especie de patente provisional renovable anualmente. Si durante el tiempo que está en vigor la patent caveats otra persona presenta otro invento similar, la Oficina de Patentes se lo debía comunicar al primero y éste tenía un plazo de 3 meses para solicitar la patente definitiva; si transcurridos estos tres meses no se había solicitado la patente pasaba al segundo.

Antonio Meucci

En 1874, Antonio Meucci no pudo pagar los 10 dólares para renovar la patent caveats. Vivía de la asistencia pública por estar convaleciente de unas quemaduras producidas por la explosión de la caldera del ferry que comunicaba Staten Island, donde vivía, con Manhattan. En 1876, Alexander Graham Bell solicitaba la patente del teléfono y pagaba los 250 dólares estipulados para una patente definitiva.

Alexander Graham Bell

Por causas del destino y del azar (¿?) los bocetos y prototipos de Meucci fueron a parar al laboratorio donde, casualmente, trabajaba Bell… Cuando Meucci quiso recuperar sus originales, se habían extraviado. Meucci interpuso una demanda contra Bell por fraude pero falleció cuando todavía estaba en trámite.

En 2002, por iniciativa del congresista Vito Fossella , la Cámara de Representantes de EEUU aprobó la resolución 269 declarando “que la vida y logros de Antonio Meucci deben ser reconocidos, así como su trabajo en la invención de la teléfono”. A fecha de hoy, todavía siguen las disputas…

Fuentes: The Guardian, About

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Arma de dispersión masiva de los marines

10 oct
10 octubre 2010

En 2001 un equipo liderado por Pam Dalton del Monell Chemical Senses Center desarrolló una sustancia llamada US Government Standard Bathroom Malodor o, en pocas palabras, “la Bomba Apestosa“. Esto es un compuesto sintetizado de ocho productos químicos cuyo resultado final debe ser algo parecido a una mezcla de ropa interior sucia, pescado y huevos podridos, coles de Bruselas hervidas…

Este “invento” fue adquirido por el Pentagon’s Nonlethal Weapons Program (Programa de Armas No Letales del Pentágono) para desarrollar un arma de “dispersión y huida” entre los enemigos pero sin causar muertos. Igualmente, podía ser utilizado por la policía para disolver manifestaciones o revueltas callejeras.

Este olor tan repugnante causa repulsión, el estómago se revuelve, entran arcadas y, al final, miedo y huida. Un arma psicológica.

Pero éste no fue el primer intento de “arma biológica olorosa”. Durante la II Guerra Mundial la American Office of Strategic Services (Oficina americana de Servicios Estratégicos) desarrolló un compuesto sulfuroso llamada “Who Me“. Este compuesto, suministrado a la resistencia francesa en pequeños aerosoles, se vaporizaba discretamente en las ropas de los alemanes para humillarlos y desmoralizarlos. El problema es que el compuesto tenía varios sustancias volátiles difíciles de controlar y, al final, todos quedaban impregnados del asqueroso olor. Al cabo de un par de semanas se desechó el uso del Who Me.

Fuente: Everything2, Scienceblog, Myfivebest, Wikipedia

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