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La Diada, el Estado Catalán y… Almanzor.

25 sep
25 septiembre 2012

El pasado 11 de septiembre se celebró, como todos los años desde 1886, la fiesta oficial de Cataluña, la Diada. En esta ocasión, y como todos los medios reconocieron, miles de catalanes inundaron las calles de Barcelona en una manifestación inequívocamente soberanista, mas que para honrar la resistencia catalana. Desde 1888 se realizan ofrendas florales en la estatua de Rafael Casanova, conseller en cap, el héroe de la resistencia contra la ofensiva borbónica en 1714.

No seré yo quien critique una medida – la manifestación – contemplada en la democracia siempre que, como en este caso, sea pacífica, lo que si me atreveré es a cuestionar que se utilice la Diada para reivindicaciones independentistas y sólo porque, los que lo hacen, no sé si saben el origen de este celebración.

En 1700, tras la muerte de Carlos II sin descendencia, las potencias europeas se disputan el trono español. Por un lado, Felipe de Anjou (casa de los Borbones) – con el apoyo de Francia – y por otro, el archiduque Carlos (casa de los Austrias, a la que pertenecí­a el rey muerto) – con la coalición formada por Austria, Inglaterra, Holanda, Saboya, Prusia y Portugal – . Comenzaba la Guerra de Sucesión en 1701. El miedo a la pérdida de libertad (fueros propios) y a la instauración del absolutismo borbónico (recordemos que Felipe de Anjou era nieto de Luis XIV, el rey Sol) hacen que los territorios de la Corona de Aragón apoyen al archiduque Carlos – mejor malo conocido que bueno por conocer -. Tras varios años de guerra, y circunstancias que no vienen al caso, en 1713 se firma la Tratado de Utrech en el que se reconoce a Felipe de Anjou (Felipe V) como rey de España y de las Indias y renuncia al trono de Francia – además todas las potencias implicadas pillaron cacho -.

Este triunfo implantó el absolutismo y los territorios que apoyaron al archiduque Carlos sufrieron las peores consecuencias. En los territorios de la Corona de Aragón (Aragón, Valencia , Cataluña y Mallorca) se suprimieron los fueros, las Cortes… en resumen, la organización polí­tico-administrativa. Entonces, ¿qué pasó en Barcelona el 11 de septiembre de 1714?.

Tras el Tratado de Utrech, Cataluña no reconoce al nuevo monarca. Con la renuncia del archiduque Carlos al trono de España, la única ví­a que queda a Barcelona (sola contra el Borbón) es la negociación. Felipe V, como medida de presión, enví­a el ejército, encabezado por James Fitz-James, sobre Barcelona. Tras el bloqueo marí­timo, y dos meses de asedio, el 11 de septiembre se ordenó el asalto a la ciudad; al dí­a siguiente capitulaba. La resistencia más que militar fue popular, el propio James Fitz-James harí­a referencia a la valentí­a y obstinación de los habitantes de Barcelona.

Rafael Casanova

Rafael Casanova, conseller en cap, era partidario de la negociación, pero las cosas se complicaron y cayó herido en el asalto – pero no murió como se rumoreó -. Posteriormente fue amnistiado y ejerció la abogací­a. Desde 1888, fecha en la que se inauguró la estuatua en su honor, se utiliza su figura como icono representativo de la resistencia catalana. Sus palabras arengando a la defensa de Barcelona dejan claro que nada tenía de independentista:

Señores, hijos y hermanos: hoy es el dí­a en que se han de acordar del valor y gloriosas acciones que en todos tiempos ha ejecutado nuestra nación. No diga la malicia o la envidia que no somos dignos de ser catalanes e hijos legí­timos de nuestros mayores. Por nosotros y por la nación española peleamos. Hoy es el dí­a de morir o vencer. Y no será la primera vez que con gloria inmortal fuera poblada de nuevo esta ciudad defendiendo su rey, la fe de su religión y sus privilegios.

La celebración del 11 de septiembre, al principio, sólo era un homenaje a la resitencia, el coraje y la valentí­a de los que defendieron la ciudad y las instituciones catalanas. Fue tras la celebración de 1977, la primera en democracia y en la que se congregaron más de un millón de personas, cuando se empieza a reinvindicar la recuperación de las instituciones y la parte de autogobierno perdidas a manos de Felipe V. Tras el Estado de las Autonomí­as, estas reivindicaciones fueron atendidas. Mi crítica, por llamarlo de alguna forma, es por utilizar esta fecha – la Diada – y la figura de Rafael Casanova para pedir la independencia.

Yo creo, humildemente, que una fecha más representativa para reivindicar la independencia sería el 6 de julio de 985. Almanzor arrasó la ciudad de Barcelona. Se perdió todo: casas, haciendas, cultivos, propiedades… y, sobre todo, muchas vidas. Multitud de catalanes fueron hechos esclavos y enviados a Al-Andalus. Esta fecha es más exacta para pedir la independencia porque a finales del siglo X el Condado de Barcelona, con Borrell II, era totalmente independiente. Posteriormente, con la boda de Ramón Bereguer IV y Petronila de Aragón, pasarí­a a formar parte de la Corona de Aragón.

Y para terminar, ya que Artur Mas va a presentar al resto de fuerzas políticas del parlamento catalán un borrador de resolución en el que propone consultar al pueblo de Cataluña sobre su soberanía, os dejo el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra del 7 de octubre de 1934. Espero que sirva para no repetir errores pasados… y me refiero a la reacción del Gobierno de la República.

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¿Por qué los políticos veneran a Talleyrand sin ser un santo?

01 sep
1 septiembre 2012

No recuerdo quién dijo que la política debe tener algo porque muchos quieren entrar en ella y los que están no quieren salir y aunque las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recuperarse (Francisco Pi y Margall), muchos recurren al noble arte del transfuguismo - lo que toda la vida hemos llamado chaqueteros - para conservar la poltrona. Pero si alguien destaca por encima de todos ellos, y al que todos los políticos parecen venerar, fue Charles Maurice de Talleyrand. Su éxito político se puede resumir en una frase acuñada por él mismo:

La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento

Charles Maurice Talleyrand nació en el seno de una de las familias más poderosas y prestigiosas de Francia pero vio truncado su deseo de iniciar la carrera militar por ciertos problemas de huesos que le produjeron una evidente cojera. Así que, se decidió por la Iglesia. Su salto a la política se produce en 1789 cuando es nombrado representante del clero en los Estados Generales convocados por Luis XVI. Con el triunfo de la Revolución Francesa sabe adaptar su discurso a las nuevas condiciones: ataca a la Iglesia y participa en la confiscación de sus bienes, incluso participa en la redacción de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Es nombrado embajador de Francia en Londres y aprovecha para alejarse de los años de Terror durante la revolución. En 1797, durante el Directorio, regresa para ser nombrado Ministro de Relaciones Exteriores, etapa en la que conoce y entabla una estrecha amistad con Napoleón. Viendo las pretensiones de Napoleón, dimitió de su cargo para apoyar el golpe de estado del 9 de noviembre de 1799 (18 de brumario del año VIII del calendario republicano francés) que instauró el Consulado donde volvió a ser nombrado Ministro de Relaciones Exteriores. En 1804, con el nombramiento de Napoleón como Empereur des Français, adquiere una cuota de poder y de riqueza inimaginable.

Cuando ve flaquear las fuerzas de Napoleón, sobre todo tras la errónea decisión de invadir Rusia, se aparta de él y renuncia a seguir representando a Francia en el exterior incluso negociando con sus enemigos. Tras la caída de Napoleón, en 1814, se encarga de firmar el armisticio con los aliados y con la restauración borbónica de Luis XVIII es nombrado Primer Ministro y también vuelve a ocupar su cargo natural… Ministro de Relaciones Exteriores. Al año, tuvo que dimitir por la presiones de los extremistas monárquicos que no le perdonaron su pasado; se apartó de la primera línea pero siguió, desde la sombra, haciendo oposición contra el absolutismo de Carlos X. Apoyó la Revolución de 1830 que llevó al Trono a Luis Felipe de Orléans y fue nombrada embajador en Londres hasta 1834. Poco antes de su muerte, en 1838, se reconcilió con la Iglesia.

Le Diable Boiteux (el Diablo Cojo), como le llamaban sus enemigos, se subió a un coche oficial en 1789 y no se bajó hasta 1834.

Fuentes: Política para bufones – Pedro González Calero, El rescate de la historia – Ed Rayner y Ron Stapley

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Pueblo soberano, el monarca de los tiempos modernos encadenado al carro de la ambición ajena

14 may
14 mayo 2012

La Constitución Española de 1978, en su artículo 1.2, establece:

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

Por tanto, el pueblo es soberano en nuestro Estado de Derecho; nos ofrecen una pequeña cuota de poder y nos hacen partícipes en la elección de los que nos representan… en teoría.

En la práctica, el pueblo soberano

es el monarca de los tiempos modernos, cubierto de harapos y extenuado de hambre. A pesar de su precario y miserable estado, aún se pavonea algunas veces con el título deslumbrador de soberano. Soberanamente tonto, no comprende nunca que cuando lo adulan con tan pomposo dictado, es cuando tratan de encadenarlo al carro de la ambición ajena.
Destinado a representar el papel de víctima en todas las funciones teatrales, sea quien quiera el director de la compañía, y extremadamente crédulo y bobalicón, se deja engañar con facilidad por todos y siempre representa su papel con una verdad maravillosa.

Nuestra participación se materializa en las elecciones, el prólogo de una tragicomedia donde se entierran las ilusiones de unos y nacen las esperanzas de otros. Tras depositar el voto y participar en nuestro sistema de gobierno, llamado democracia, y que, según Charles Bukowski, difiere de una dictadura en que en aquélla se vota antes de obedecer las órdenes, sólo queda esperar el escrutinio de las urnas

esas Cajas de Pandora que encierran los encantamientos y sortilegios electorales; en el recinto misterioso de aquellas cajas no habitan más que duendes ocupados en jugar con las papeletas que en ella se depositan, borrando unos nombres y escribiendo otros en su lugar, ya multiplicándolos o sustituyéndolos, según les conviene. Por eso, al abrirse, los votantes se admiran al ver que en lugar de la voluntad popular, que metieron en ella, sale la voluntad del partido ganador. Siempre se asegura que de las urnas va a salir la salvación de la patria; pero lo que siempre sale son nuevas ambiciones, nuevo desconcierto y nuevas discordias políticas.

Estas consideraciones, que podrían suscribirse hoy en día, fueron escritas hace más de 150 años por Juan Rico y Amat en el Diccionario de los políticos (1855)

Imagen: Forges

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¿Cuál es la diferencia entre la primera novillera y las ministras?

26 oct
26 octubre 2010

Por primera vez, la tarde del 11 de noviembre de 1900, toreaba una novillada en la plaza de toros de Madrid una mujer, María Salomé Rodríguez Tripiana “LaReverte”.

Aquello debió ser un duro golpe para la sociedad machista de la época y, sobre todo, para los puristas de la Fiesta. Según palabras de José María de Cossío, autor de la enciclopedia taurina:

la presencia masiva de la mujer en la plaza no sólo es un hecho nuevo, característicos de los tiempos más recientes del toreo como espectáculo, sino también un factor innovador y decisivo, que determina sus transformación: los toros se han afeminado

Durante 8 años se mantuvo, muy dignamente, por la plazas de España mostrando valentía y buen arte, sobre todo, con las banderillas y el estoque. Las presiones de los puristas obligaron al Ministro de Gobernación, Juan de la Cierva, a prohibir el toreo femenino en 1908. Tras la prohibición, María Salomé “destapó el pastel”: en realidad era Agustín Rodríguez Tripiana.

Intentó seguir con su carrera como torero pero ya no fue lo mismo. Terminó sus días como guardia de minas en Jaén.

Agustín, o María, tuvo claro que su “éxito” se debió a su condición femenina y no a su “arte”, y las ministras nunca sabrán si su nombramiento se debe a su valía o a la cuota femenina. Quí lo sá

Imagen y fuentes: Historia de los Toreros, Hijas de Adán: las mujeres también salen del armario Escrito – Illy Nes, Toros

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¿Por qué los perros de los políticos no tienen rabo?

25 ago
25 agosto 2010

La respuesta parece obvia: porque se lo han cortado. Otra cosa es la razón por la que se lo cortan.

Para explicarlo nos vamos a remontar a la Grecia Clásica, en tiempos del general ateniense Alcibíades (450 a. C.–404 a. C). Además de un gran militar – llegó a luchar con los ejércitos de Atenas, Esparta, Persia y, de nuevo, Atenas – fue un gran estadista y orador, puede que herencia de su abuelo Pericles.

Alcibíades tenía un gran defecto, o virtud dirían otros, su capacidad para granjearse poderosos enemigos. Éstos aprovechaban cualquier nimiedad para atacarle, como ocurrió en una ocasión en la que le cortó el rabo a su perro. Sus amigos, que también los tenía, le reprocharon su actitud, ya que él mismo “echaba más leña al fuego”.
La respuesta del general:

Eso es lo que yo me proponía. Mientras los atenienses se entretengan con el rabo del perro, me dejarán en paz y no harán averiguaciones sobre otras acciones mías.

Hoy en día la expresión “el rabo del perro de Alcibíades” ha quedado como frase para designar las cosas que hacen o dicen los personajes públicos para distraer la atención y evitar que se hable de cosas más importantes o comprometedoras para ellos.

Fuente: Las anécdotas de la política – Luis Carandell

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El papelón de ser asesor científico de un Presidente

28 may
28 mayo 2010

Normalmente, los Presidentes de los Gobiernos tiene la sana costumbre (ironía) de rodearse de cientos de asesores en distintas materias (economía, ciencia, cultura…), aunque muchas veces, por las decisiones de los distintos Gobiernos, uno duda de su eficacia. Otras veces, la mayoría, bastante tendrán con aguantar la risa por las “tonterías” que tienen que oír o responder.

En este caso, tenemos al físico Fran Press, asesor científico del Presidente americano Jimmy Carter.

Una mañana se encontraba el presidente leyendo la prensa y ante el titular que aparecía a toda página mandó llamar a su asesor científico:

Lllegan del Sol menos neutrinos de los esperados.

Cuando llegó Fran, profundamente alarmado le preguntó:

¿Podemos hacer algo, Press?

No sabemos la respuesta del científico pero podría haberle contestado:

Llama  a Bruce Willis y que con su grupo de perforadores de plataformas petrolíferas que taladren la superficie del Sol, hagan estallar una bomba nuclear y así producir más reacciones termonucleares para que se generen más neutrinos.

Recordemos que los neutrinos  son un producto de las reacciones termonucleares débiles que tienen lugar en el interior de las estrellas.

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La ideología, un secreto

30 mar
30 marzo 2010

Gracias al genial Forges tenemos, en modo gráfico,  la evolución del saludo ideológico de nuestra sociedad.

El saludo ideológico, en teoría, es una expresión de la ideología propia de cada individuo, la que marca la realidad social o, simplemente, la que más interesa. La verdadera ideología, en muchos casos, sigue presa.

Imagen: Peatom

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Si los polí­ticos leyesen más Historia

01 mar
1 marzo 2010

íšltimamente nos están bombardeando con pactos de Estado, propuestas económicas, globos sonda, recetas milagrosas… Como creo que nadie con cierto poder en este paí­s lea este post, me voy a permitir lanzar un consejo/recomendación:

Cuando no tengas soluciones para ciertos problemas, como esta maldita crisis económica, piensa que en la Historia, para bien o para mal, ya se han dado situaciones similares o peores. Busca qué hicieron otros – sobre todo las mentes privilegiadas de otras épocas – y determinada si se puede aplicar a los problemas actuales.

Y aquí­ tenemos al erudito romano Marco Tulio Cicerón que, en el año 55 a.C., dijo:

El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe disminuirse, la arrogancia de los polí­ticos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a las provincias (paí­ses) debe controlarse o eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado.

Nada nuevo bajo el sol.

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