Archive for month: diciembre, 2012

Nunca me aprendí la lista de los reyes godos llegará a los cines

28 dic
28 diciembre 2012

Hay secretos que son difíciles de guardar e incluso puede que la productora me castigue con un tirón de orejas pero no podía esperar más… Mi libro Nunca me aprendí la lista de los reyes godos tendrá su versión cinematográfica gracias a Teruel Productions, S.A. Como el presupuesto dista mucho de las películas hollywoodenses, necesitaremos la colaboración de todos vosotros para darle una oportunidad a la primera superproducción nacida en las frías tierras de Teruel.

Hoy comenzaremos con el cartel de la película. Estas son las diferentes versiones que nos han remitido nuestros colaboradores: Chema Barragán, Chary y Vito Chulvi.

Y si todavía os falta algún regalo que comprar para Reyes…

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Después de 44 años consiguió saber por qué su enemigo le perdonó la vida

20 dic
20 diciembre 2012

El 20 de diciembre de 1943, despegaba del campo de aviación RAF Kimbolton (Inglaterra) el bombardero B-17, llamado Ye Olde Pub, de la United States Air Force (USAF) con la misión de bombardear una fábrica de aviones en Bremen (Alemania). La tripulación de la aeronave estaba compuesta por Bertrand O.Coulombe, Alex Yelesanko, Richard A. Pechout, Lloyd H. Jennings, Hugh S. Eckenrode, Samuel W. Blackford, Spencer G. Lucas, Albert Sadok, Robert M. Andrews y al frente de todos ellos el joven teniente Charles L. Brown.

Tripulación del Ye Olde Pub

Consiguieron realizar la misión pero a un alto precio… el artillero de cola había muerto y 6 tripulantes más estaban heridos, el morro estaba dañado, dos motores fueron alcanzados y de los dos restantes sólo uno tenía suficiente potencia, el fuselaje estaba seriamente dañado por los impactos de las batería antiaéreas y los cazas alemanes, incluso el piloto Charlie Brown llegó a perder la consciencia momentáneamente. Cuando Charlie despertó consiguió estabilizar el avión y ordenó que se atendiese a los heridos.

Cuando pensaba que bastante tendrían con mantener la aeronave en el aire, llegó lo peor… un caza alemán en la cola. Todos pensaron que ya había llegado su momento, pero el caza en lugar de disparar se puso en paralelo del bombardero. Charlie giró la cabeza y vio cómo el piloto alemán le hacia gestos con las manos. Así se mantuvo durante unos instantes, hasta que el teniente ordenó a uno de sus hombres subir a la torreta de la ametralladora… pero antes de poder cumplir la orden, el alemán miró a los ojos a Charlie le hizo un gesto con la mano y se marchó. A duras penas, y tras recorrer 250 millas, Ye Olde Pub consiguió aterrizar en Norfolk (Inglaterra). Charlie contó a sus superiores lo ocurrido pero éstos decidieron ocultar aquel acto de humanidad. Pero el teniente no lo olvidó… ¿Por qué no los había derribado?

En 1987, 44 años después de aquel suceso, Charie comenzó a buscar al hombre que les había perdonado la vida a pesar de no saber nada de él y, mucho menos, si todavía estaba vivo. Puso un anuncio en una publicación de pilotos de combate:

Estoy buscando el hombre que me salvó la vida el 20 de diciembre de 1943.

Desde Vancouver (Canadá), alguien se puso en contacto con él… era Franz Stigler. Después de cruzar varias cartas y llamadas de teléfono, en 1990 lograron reunirse.

Fue como encontrarse con un hermano que no veías desde hace 40 años

Tras varios abrazos y alguna que otra lágrima, Chrarlie le preguntó a Franz: ¿Por qué no nos derribaste?

Franz le explicó que cuando se puso en su cola y los tenía en el punto de mira para disparar, sólo vio una avión que a duras penas se mantenía en el aire, sin defensas y con la tripulación malherida… no había ningún honor en derribar aquella aeronave, era como abatir a un paracaidista. Franz había servido en África a las órdenes del teniente Gustav Roedel, un caballero del aire, que les inculcó la idea de que para sobrevivir moralmente a una guerra se debía combatir con honor y humanidad; de no ser así, no serían capaces de vivir consigo mismos el resto de sus días. Aquel código no escrito les salvó la vida. Trató de guiarlos para sacarlos de allí, pero tuvo que desistir cuando se acercaban a una torre de control alemana; si hubiesen descubierto a Franz habría supuesto la pena de muerte.

Durante varios años compartieron sus vidas y en 2008, con seis meses de diferencia, fallecieron de sendos ataques al corazón. Franz Stigler tenía 92 años y Charlie Brown 87.

Brown y Stigler con un cuadro de la reconstrucción

Esta es una de las historias que podréis leer en ¡Fuego a discreción!

Fuentes e imágenes: New York Post, Daily Mail

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Tarifas de la Casa del Placer de madam Renata en 1923

19 dic
19 diciembre 2012

Tarifas
de la famosa Casa del Placer madam RENATA, los más bajos de Italia.

Polvo rápido –  1.10
Normal – 1.90
Media Hora –  2.90
Una hora –  5.50
Con dos señoritas a la vez –  12.30
AGUA, JABÓN Y TOALLA OFRECIDAS POR LA CASA
SALA CON BRASERO OTROS 20 CÉNTIMOS
ROMA ENERO 1923

TARIFAS REDUCIDAS PARA ESTUDIANTES Y MILITARES


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Las mujeres no deben votar por sus deficiencias psicológicas y fisiológicas, decía un eminente científico

18 dic
18 diciembre 2012

El 28 de marzo de 1912, el eminente bacteriólogo e inmunólogo británico Almroth Wright – también llamado Sir Almost Right (Sir Casi Correcto) por los polémicos enfoques de sus estudios – escribió una carta publicada por The Times en la que sostenía que las mujeres no deberían poder votar, y de hecho deberían mantenerse alejadas de la política, debido a supuestas deficiencias psicológicas y fisiológicas. Lógicamente, aquella carta provocó indignación y un aluvión de cartas dirigidas al periódico. De entre todas, destacó una con el título One of the Doomed (Una de las condenadas) escrita por CSC… detrás de estas iniciales estaba Clementine Spencer-Churchill, la esposa del futuro Primer Ministro del Reino Unido Winston Churchill.

Winston y Clementine poco antes de casarse

La carta en cuestión:

30 de marzo de 1912.
Para el editor de The Times.
Señor,
Tras leer la ingeniosa y sesuda exposición de Sir Almroth Wright sobre las mujeres tal y como él las conoce, la cuestión parece no ser si deberían votar las mujeres, sino si no sería mejor eliminarlas por completo. He quedado tan impresionada por la disquisición de Sir Almroth Wright, apoyada como está por tanta experiencia científica y personal, que he llegado a la conclusión de que se debería poner fin a las mujeres.

Aprendemos de él que se desequilibran en su juventud, que de vez en cuando sufren de hipersensibilidad y sinrazón, y que su presencia molesta e irrita a los hombres en su vida y en sus actividades diarias. Si inician una actividad profesional, la tosquedad de sus mentes las convierte en socias indeseables para sus colegas masculinos. Durante su vida sufren graves y continuados desórdenes mentales y, si bien no es locura, muchas de ellas tienen que ser encerradas.

Siendo esto así, ¿cuánto mejor y más feliz no sería el mundo si simplemente se pudiera eliminar a las mujeres? Es aquí donde miramos a los grandes científicos ¿Es realmente un caso desahuciado? Sin duda las mujeres han debido de tener algún tipo de utilidad en el pasado, de lo contrario, ¿cómo podría esa detestable tribu haber sido tolerada hasta ahora? Pero, ¿podemos asegurar que serán indispensables en el futuro? ¿No puede la ciencia darnos alguna seguridad, o al menos un ápice de esperanza de que estamos en vísperas del descubrimiento más grande de todos, es decir, cómo mantener una raza masculina con medios puramente científicos? [...]

Obedientemente suya,
C.S.C.
(“Una de las condenadas”)

Fuentes: Clementine Churchill: the biography of a marriage; Letters of Note

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El mejor dentífrico de la antigua Roma era de Hispania

16 dic
16 diciembre 2012

Aunque el cepillo de dientes, tal y como hoy lo conocemos, lo inventó William Addis en la cárcel de Newgate (Inglaterra), el hecho de limpiarse los dientes debe ser tan antiguo como el comer… imaginad lo molesto que debía ser llevar un paluego de mamut entre los dientes todo el día. Dejando a un lado la herramienta utilizada, nos centraremos en el dentífrico.

Dentista en la Antigua Roma

Los egipcios hacían una pasta dental resultado de mezclar pezuñas de buey quemadas y trituradas, mirra, cáscara de huevo en polvo y piedra pómez. Se desconoce las cantidades de cada uno de estos ingredientes, pero sí que con ella se frotaban los dientes con los dedos o con un palito. También se sabe que los chinos utilizaban alguna mezcla de diversos ingredientes para limpiarse los dientes. Y llegando hasta Roma vemos cómo allí se perfeccionó la mezcla. Las pasta de dientes de los romanos tenía como producto abrasivo – el que sirve para arrancar los restos de comida – conchas igualmente quemadas y trituradas, además añadieron miel, vino y plantas aromáticas para refrescar la boca y combatir el mal aliento. Con ésto, tendríamos solucionada la parte higiénica pero los romanos no dejaron de lado la parte estética. Recordemos que en Roma la orina se utilizaba en las fullonicas (lavanderías) para blanquear la ropa, gracias al amoniaco que forma parte de su composición. Así que, decidieron añadir la orina para blanquear lo dientes. Y aquí es donde entra en juego Hispania. No sé si sería por nuestra alimentación privilegiada (garum, aceite, jamón serrano…), pero el caso es que las clases pudientes de Roma exigían que la orina de su dentífrico fuese de Hispania.

Poema de Cayo Valerio Catulo:

[...] en el país de Celtiberia,
lo que cada hombre mea, lo acostumbra utilizar para cepillar
sus dientes y sus rojas encías, cada mañana,
de modo que el hecho de que tus dientes están tan pulidos
solo muestra que estás más lleno de pis.

Pero como no todos podían tener acceso a esta pasta de dientes tipo gourmet, también se utilizaban otras dentífricos más accesibles y más… bueno que cada uno decida:

cerebros de ratón en polvo.

Fuentes: BBC, The History of Teeth Cleaning, Teeth White

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Cuando Rumanía luchó contra aliados y alemanes… a la vez

13 dic
13 diciembre 2012

En el artículo de George Vujnovich ya comenté que tras la exitosa invasión aliada de Sicilia, en el otoño de 1943, los aliados ocuparon todo el sur de Italia y trasladaron la 15ª Fuerza Aérea de los EEUU de Túnez a Foggia (Italia) para atacar los campos de petróleo y refinerías de Ploesti (Rumanía) que para Hitler eran la principal fuente de suministro de combustible. Pero la implicación de Rumanía con Alemania ya había comenzado en 1940… cuando Ion Antonescu, Primer Ministro y Jefe del Estado Mayor, se unió a la locura hitleriana. En 1941, y siguiendo la estela del que en aquel momento era el caballo ganador, se atrevió a invadir Rusia.

Ion Antonescu

A pesar de sufrir muchas bajas, los rumanos se hicieron con territorios fronterizos rusos e incluso llegaron a Stalingrado en 1942. Aquella batalla marcaría el fin de la aventura rusa para los alemanes… y para los maltrechos rumanos que se vieron obligados a retirarse. En 1944, y tras el desembarco de Normandía, los aliados emprendieron la Operación Big Oil… el bombardeo masivo de Ploesti con cientos de bombarderos, consiguiendo cortar el suministro y obligando a alemanes a tener que abandonar los panzers sin una gota de combustible en la batalla de las Ardenas.

A pesar de que Ion Antonescu actuaba como Conducator, desde 1940 reinaba Miguel I de Rumanía, un joven de 19 años cuya única función era sostener la corona y su poder se limitaba hasta poco más allá de sus aposentos. Mientras los rumanos sufrían las acometidas de los rusos, Antonescu se trasladó a Bucarest pero el, hasta ahora, rey pelele había movido los hilos para cambiar de bando. Se arrestó a Antonescu y junto al grupo de opositores a la dictadura del Conducator se ofreció a los americanos y británicos para que, al formar parte de los aliados, los rusos respetasen su territorio. Pero los alemanes no iban a permitir aquella traición… de la noche a la mañana, alemanes y rumanos pasaron de compartir mesa, mantel y barracones a matarse unos a otros. Gracias a la torpeza e inexperiencia diplomática de Miguel I, Rumanía se encontró recibiendo por los alemanes en su retirada hacía el oeste y por los rusos en su avance por el este.

Miguel I

Los rusos ocuparon Rumanía y los rumanos se posicionaron junto a los aliados declarando la guerra a Alemania. El 12 de septiembre de 1944, el rey firmó el armisticio de Moscú y su maltrecho ejército se unió al Ejército Rojo como fuerza de choque – carnaza – en la persecución de los alemanes por Hungría y Checoslovaquia.

Fuentes: Breve Historia de la incompetencia militar – Ed Strosser and Michael Prince

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Con Nunca me aprendí la lista de los reyes godos puedes conseguir un jamón de Teruel.

10 dic
10 diciembre 2012

Hace mucho tiempo que mis padres me enseñaron aquello de “es de bien nacidos el ser agradecidos” y como yo soy de los que hacen caso a sus mayores, quiero tener un pequeño detalle navideño con los que han comprado el libro Nunca me aprendí la lista de los reyes godos. Para todos aquellos que siguen el blog, no les sorprenderá que mi gratitud tenga forma de jamón de Teruel – es el quinto que se regala en el blog y todos pagados de mi bolsillo – así que, seguiremos con la costumbre y vamos a sortear un jamón de Teruel entre todos los que hayan comprado, o compren,  el libro.

Para participar habrá que dejar un comentario en este post o en este mismo en la página Historias de la Historia en FB, en el que se hará constar:

  1. Que se desea participar en el sorteo
  2. Un número del 00 al 99 (se pueden repetir los números)
  3. Un enlace de una foto del libro. En el caso de no tener foto, o no querer hacerla, también se puede participar copiando la última línea de la página del libro que se haya elegido en el punto anterior (si se ha elegido el número 37, la última línea de la página 37 del libro).

Participarán todos los que dejen un comentario, antes del día 21 de diciembre a las 23:59, cumpliendo estos requisitos. El ganador del jamón de Teruel será el que haya elegido el número que coincida con la 2 últimas cifras del gordo de Navidad. En el supuesto de que más de uno haya elegido el número ganador se sorteará entre ellos. Si nadie ha elegido la terminación ganadora, el ganador será el que más se aproxime (por arriba o por abajo) e igualmente si hay más de uno se sorteará entre ellos.

Y de la mano de Chema Barragán os dejo un par de ejemplos de la epidemia…

El parque “Nunca me aprendí la lista de los reyes godos”.

Graffitis en una ciudad tomada por las gárgolas

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Abdul Hamid II, el sultán que prohibió los bolsillos

06 dic
6 diciembre 2012

Mustafa Kemal Atatürk fue un oficial del ejército turco, así como fundador y primer presidente de la actual República de Turquía. Desde los tiempos de la Academia Militar, Kemal ya mantenía contactos clandestinos con otros militares opuestos al régimen absolutista del sultán. Sus superiores descubrieron estas reuniones clandestinas y lo enviaron a Damasco, donde dio un paso adelante y en 1905 fundó la organización Jóvenes Turcos, organización secreta opuesta al régimen del sultán Abdul Hamid II, y que posteriormente se convertiría en el partido político Comité de Unión y Progreso. En 1908 estalló la revolución de los Jóvenes Turcos y gran parte del ejército; el sultán, tratando de conservar el poder a cualquier precio, anunció la restauración de la constitución suspendida de 1876, abolió el espionaje y la censura, y se liberaron a los presos políticos. Aunque de poco le sirvió porque poco más tarde fue depuesto. Si echamos un vistazo a los años en el poder del sultán Abdul Hamid II comprenderemos por qué fue una revolución necesaria…

Abdul Hamid II

Fue el último sultán otomano en ejercer el poder absoluto, para lo que no dudó en recurrir a los métodos más crueles y despiadados. Además, era un obsesivo patológico por su seguridad personal: en todo momento estaba rodeado por sus guardias personales, su dormitorio estaba acorazado, tenía varios cuerpos de espionaje que también se espiaban entre ellos, su comida sólo la podía preparar su mujer y, lógicamente, debían probarla sus catadores…

Los sirvientes, e incluso sus familiares, fueron víctimas de esta obsesión desmedida: mientras estaba descansando, una de sus hijas pequeñas le dio un susto… sacó la pistola, que siempre llevaba encima, y le pegó un tiro; uno de sus sirvientes murió cuando se metió la mano en el bolsillo para darle fuego; un jardinero fue asesinado porque parecia sospechoso… A pesar de todo, un sirviente trató de matarlo con una daga oculta en un bolsillo y desde aquel día nadie en palacio podía llevar bolsillos. Sólo se permitían los bolsillos a los dignatarios de las embajadas extranjeras pero no podían meterse las manos en los bolsillos… Un paranoico.

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El día que se tomó Pamplona por culpa de una batalla de bolas de nieve

04 dic
4 diciembre 2012

En la firma del Tratado de Fontainebleau el 27 de octubre de 1807 entre Manuel Godoy, valido del rey español Carlos IV, y Napoleón Bonaparte, se acordaba la invasión militar conjunta de Portugal – aliada de Inglaterra – y, para ello, se permitiría el paso de las tropas francesas por territorio español… lo que sería el germen de la posterior invasión francesa de la Península Ibérica y de la Guerra de la Independencia.

En 1808 un contingente de 2.000 soldados francesas al mando del general D´Armagnac, atravesaba Roncesvalles y, tras una dura marcha y condiciones climatológicas adversas, el 8 de febrero llegaron a Pamplona para descansar y seguir luego camino hasta Portugal. Aunque en teoría, y según el Tratado firmado, eran aliados de los españoles, la población de Pamplona recelaba de aquella invasión pacífica y en la que, además, debían contribuir con el avituallamiento y alojamiento. Y estaban en lo cierto… D´Armagnac había recibido órdenes del mariscal Murat para tomar la Ciudadela.

Cuando D´Armagnac se entrevistó con el Marqués de Vallesantoro, Virrey y Capitán General de Navarra, para poder acantonar parte de su tropas, que ya llegaban a los 4.000 efectivos, dentro de la Ciudadela, le dio largas diciendo que para ello necesitaba la autorización desde Madrid. Visto que la diplomacia francesa no fue suficiente, D´Armagnac se decidió por la estrategia. Se reunió con el capitán Robert y planificaron el plan de ataque.

La noche del 15 al 16 de febrero, Robert y un grupo de 100 soldados, aparentemente desarmados, elegidos de entre lo mejor de las tropas francesas se dirigieron, como hacían todos los días, a recoger sus raciones de pan a las puertas de la Ciudadela. Aprovechando que la nevada caída había cuajado, la mitad de ellos comenzó un guerra de bolas de nieve. La guarnición que defendía la Ciudadela, un pequeño contingente de voluntarios poco dispuestos y menos preparados para las artes de la guerra, se mofaban de aquella inusual batalla; momento que aprovecharon el resto de franceses para desarmar a los defensores y tomar la Ciudadella sin un sólo disparo.

Ciudadela

Gracias a Aritz Iñiguez R. Fuentes: Diario de Navarra, Curiosidades de Pamplona

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