Hasta la década de 1970 fueron varios los países que aplicaron programas de eugenesia para la mejora de los rasgos hereditarios buscando la higiene racial. Aunque el caso más conocido sea el de la Alemania nazi, hubo otros muchos países que aplicaron este tipo de programas, como el caso de Suecia del que ya hemos hablado, o el de EEUU que hoy trataremos.

Según un informe sobre la eugenesia del Gobernador de Carolina del Norte:

El concepto de eugenesia fue creado a finales de 1800 por el científico británico Sir Francis Galton. El modo de pensar en ese momento era usar la selección genética utilizada en caballos pura sangre y otros animales de cría para crear una clase de personas que no tenían rasgos inferiores. Indiana se convirtió en el primer estado en la nación en aprobar una ley eugenesia en 1907.

En total, 33 Estados de los EEUU han reconocido que llevaron a cabo programas de esterilización durante el siglo XX. En un principio estaban dirigidos únicamente a personas ingresadas en instituciones mentales pero, a medida que pasaron los años, se fue ampliando el grupo de colectivos que sufrieron estos programas: alcohólicos, epilépticos, ciegos o sordos, mujeres consideradas promiscuas, criminales, los etiquetados como débiles mentales… Y, según la Fundación de las Víctimas de la Eugenesia:

A fines de 1940, el Departamento de Bienestar Público comenzó a promover la esterilización como solución a la pobreza…

Más de 65.000 personas fueron esterilizadas en los EEUU… en la mayoría de ocasiones sin su conocimiento. A fecha de hoy, sólo siete de los 33 Estados que tenían programas de esterilización lo han reconocido públicamente y se disculparon con las víctimas. Sólo Carolina del Norte ha tomado medidas para compensar a las víctimas por daños y perjuicios.

La primera víctima de un caso de esterilización en Virginia fue Carrie Buck en 1924. Carrie vivía con sus padres adoptivos, John y Alice Dobbs, pero a los 17 años su vida se vio truncada… un sobrino de los Dobbs la violó y la dejó embarazada. Ante aquella situación, los Dobbs decidieron ingresar a Carrie en Virginia Colony for Epileptics and Feebleminded, una Institución para epilépticos y débiles mentales donde ya había sido ingresada su madre años antes por prostitución. Carrie, una niña normal de 17 años, se vio encerrada para ocultar un escándalo que mancharía el apellido de los Dobbs. Se le acusó de promiscua y débil mental, y fue condenada a la esterilización.

Carrie y su madre en la Institución

Carrie decidió luchar y recurrió ante la Corte Suprema de Justicia en el llamado caso Buck contra Bell (John Bell era el acusador como director de Virginia Colony for Epileptics and Feebleminded). Bell utilizó el hecho de que madre e hija habían sido ingresadas en la Institución y que el gen Buck era deficiente. Además, el abogado de Carrie, Irving Whitehead, era amigo personal de Aubrey Strode, el legislador que había escrito la ley de esterilización de Virginia… Carrie estaba sentenciada. En 1927, por ocho votos a uno, la Corte Suprema confirmaba la esterilización. En el fallo del Tribunal se incluían justificaciones como:

Tres generaciones de imbéciles son suficientes…

Pero no quedaba todo aquí… el hijo de Carrie se entregó a sus padres adoptivos y, además, su hermana pequeña también fue esterilizada, aunque no se enteró hasta años más tarde porque, en teoría, iba a ser sometida a una intervención de apendicitis.

Carrie y su primer marido

Y para no terminar con mal sabor de boca, hoy os quiero recomendar la novela histórica “La loba de al-Andalus” de mi amigo, y paisano, Sebastián Roa. Además, gracias a Ediciones B, entre todos los que dejen un comentario en este post o en el de la página de Facebook se sortearán 2 ejemplares de la novela.


Mediados del siglo XII. La última gran taifa de al-Ándalus se halla en su momento de mayor prosperidad: ciudades felices y lujosas se extienden desde la desembocadura del Ebro hasta las costas de Almería y gozan de la paz y la amistad de los reinos cristianos; los trovadores recorren sus caminos, se componen los cantares de gesta y la poesía andalusí ameniza banquetes y orgías.
Al frente de ese reino están un hombre y una mujer: el rey Lobo, un musulmán descendiente de cristianos y llegado al trono por méritos propios, curtido en las guerras de frontera y fiel cumplidor de sus pactos con los cristianos, y su favorita Zobeyda, mujer de legendaria belleza e inteligencia sibilina, que persigue el cumplimiento de una extraña profecía.

Un mundo olvidado. Un relato épico. Una novela magistral. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto leyendo. Sebastián Roa es un torrente literario incontenible. Santiago Posteguillo

Fuentes: USA Today, Mercola, Universi

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