Tras el ataque de la Marina Imperial Japonesa contra la Flota del Pacífico de los EEUU en Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, se produjo otro hecho que extendió el pánico por toda la costa Oeste americana. El 23 de febrero de 1942 el submarino I-17 de la Marina Imperial japonesa, que había participado en el ataque a Pearl Harbor, bombardeaba la costa americana causando daños en una refinería de petróleo en Santa Mónica (California). Antes de que el ejército pudiese reaccionar el submarino se sumergió y desapareció. Los japoneses habían atacado en suelo americano…

Ante aquella nueva situación, el ataque de una fuerza extranjera en suelo americano, John L. De Witt, Comandante en Jefe de Defensa Occidental, ordenó al coronel John F. Ohmer proteger todas las instalaciones vitales a lo largo de la costa del Pacífico. Ohmer había viajado en 1940 a Gran Bretaña para comprobar las técnicas de camuflaje y engaño que los ingleses pusieron en práctica ante los bombardeos de la Luftwaffe. Ayudado por los estudios de cine en Hollywood ( MGM, Disney, 20th Century Fox, Paramount y Universal), organizó un equipo de ingenieros, escenógrafos, pintores, paisajistas, carpinteros, expertos en iluminación… para camuflar 34 bases aéreas, además de las fábricas y plantas de ensamblaje que, en teoría, serían los objetivos japoneses en la costa del Pacífico. Su trabajo comenzó en la fábrica de aviones Lockheed-Vega en Burbank (California):

Lockheed antes

Lockheed después

La vista aérea de la fabrica de aviones aparecía como un inocente barrio residencial. En este nuevo barrio se recreaban las situaciones cotidianas de una pacífica comunidad rural: coches de goma fabricados por Goodyear Tire; árboles y arbustos falsos construidos con alambre y cubiertos de plumas pintadas de verde para proporcionar una textura de hoja; conductos de aire camuflados como bocas de incendio; edificios, granjas y silos que eran simples estructuras de madera… Además, cada día los trabajadores de Lockheed salían por unas trampillas ocultas y movían los coches para darle vida al engaño.



Para comprobar la eficacia de su trabajo, Ohmer invitó a un miembro del Departamento de Guerra, ajeno a la misión de Ohmer, a sobrevolar la zona para ver si era capaz de localizar la planta de Lockheed-Vega… fue incapaz de hacerlo. Ante el éxito de su trabajo, Ohmer camufló otros complejos y plantas aéreas en California: North American Aviation en El Segundo , Vultee en Downey, Northrop en Hawthorne, Consolidated en San Diego y Douglas Aircraft en Long Beach e incluso el enorme complejo de Boeing en Seattle (Washington).
Tras la Batalla de Midway, en junio de 1942, donde los estadounidenses derrotaron a la marina japonesa, se descartaron los posibles ataques en suelo americano y, por tanto, se paralizaron los camuflajes.

Fuentes e imágenes: The disguise of California, Magic Makeover

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