Recuerdo cuando iba al pueblo a pasar los veranos. Lo primero era ver a los abuelos y, antes de ir con los amigos, le preguntaba a mi abuela:
qué hay de comer
No menosprecio a la cocina de mi madre, ni la de mi suegra, pero la de la abuela… no sé si eran las hortalizas del huerto de mi abuelo, los huevos de corral, los pucheros de barro, no lo sé, pero la comida tenía un sabor especial. También es verdad que me hacía mis platos preferidos y así tenía mucho ganado. No creo que hasta ahora cuente nada raro. Era una cocina pausada, laboriosa y con mucho cariño.
Reconozco que no soy muy partidario de la “nueva” cocina, con platos enormes (muy decorativos) y pequeñas cantidades, con nombres rarísimos, mezclas extrañas y que cuestan un riñón, pero el colmo de los colmos es la noticia que he leido en 20minutos:
El salmorejo que hacían las abuelas es menos sano que el que hace la Thermomix
Ya tenía entendido que la Thermomix es un “robot de cocina” que prepara las comidas en un tiempo récord, con buenos resultados, para gente inexperta y con poco tiempo, pero según el catedrático de Anatomía Patológica de la Universidad de Granada , Raimundo García del Moral, “el salmorejo elaborado con robot de cocina conserva todas las ventajas para la salud del aceite de oliva, ya que se mezcla mejor con los ingredientes y el cuerpo lo asimila mejor”.
La noticia continúa “el salmorejo tradicional era imperfecto porque no había instrumentos de cocina que permitieran una elaboración más saludable, ya que se hacía a mano, con una emulsión deficiente y el pan muy poco trabado, mientras que ahora las nuevas técnicas de batida consiguen una textura especial que es lo que lo hace universal y más sano“.
Siento no estar de acuerdo con este “catedrático” y reivindicaré la cocina de las abuelas al poder. Los ingredientes eran mejores, era cocina del chup-chup, y más sana que cualquier otra. Y habrán necesitado de un estudio muy elaborado costeado por la Universidad de Granada para llegar a estas conclusiones que dan risa.
Abuela, va por ti (y tu cocina).

Foto: Wikipedia



























