El mes de abril os relatábamos un día de putas en antigua Roma, hoy vamos a ver las clases de putas que podíamos encontrar.
- Delicatae: eran las putas de lujo a las que únicamente tenían acceso los más poderosos. Las que ahora se eligen con un catálogo y se les pone un pisito.
- Famosae: mujeres que sin ninguna necesidad, por su posición social, practicaban sexo por puro placer. El caso más significativo sería Valeria Mesalina, esposa del emperador Claudio. Como sería de libidinosa esta mujer que, aprovechando la ausencia de su esposo, organizó un concurso en palacio con las meretrices de Roma basado en ver quien se podía acostar con más hombres en un solo día. El “colegio” de prostitutas aceptó el reto y envió a Escila, una auténtica profesional que realizó veinticinco coitos antes de rendirse… Mesalina prosiguió durante la noche y, tras declarar que no se sentía aún satisfecha después de haber yacido con setenta hombres, continuó hasta el amanecer. El recuento final fue doscientos…
- Lupae: las que ejercía el oficio en los lupanares.
- Noctilucae: las que sólo trabajaban por la noche.
- Copae: las que trabajan en la Caupona (era una tienda de bebida rápida y comidas frías ya preparadas – generalmente vino, chacinas, quesos o encurtidos – que podías tomar o llevar. No había bancos ni mesas, sino una barra al exterior en la que los clientes por un as podían templarse con una copa de vino y algo que roer).
- Fornicatrices: los que se lo hacen bajo los arcos de puentes o edificios. El término fornix significa arco de donde proviene fornicar (tener relaciones con una puta).
- Forariae: ejercían en los caminos rurales próximos a Roma y sus principales clientes eran los viajeros.
- Bustuariae: cerca de cementerios… con un poco de misterio.
- Prostibulae: en la calle sin ningún control. Recordemos que según escribió Tácito, historiador romano, las mujeres que querían ser prostitutas estaban obligadas a registrarse ante la oficina del edil. Una vez inscritas (nombre, edad, lugar de nacimiento, y su “nombre de guerra”) se concedía la licencia (licentia Stupri)
Fuentes: Prostitutes, El latín erótico – Enrique Montero Cartelle, Aprender del pasado – José Manuel Pina Piquer
Artículos relacionados:

























Pingback: Zblogs.es
Pingback: Blogs Culturales
Pingback: Blogs con EÑE
Pingback: Hector Russo
Pingback: Edmundo Pérez
Pingback: Mr_Rockmantico
Pingback: Club Bloggers
Pingback: 40z0
Pingback: Javier Sanz
Pingback: blackgatonegro
Pingback: blackgatonegro
Pingback: Francisco Navarro
Pingback: Francisco Navarro
Pingback: Javier Merino
Pingback: Javier Merino
Pingback: mmadrigal
Pingback: Chema Barragán
Pingback: Goyotovar
Pingback: JM Noticias
Pingback: JM Noticias
Pingback: Joseph Martin
Pingback: Joseph Martin
Pingback: Alejandro Marcos
Pingback: David Ramos
Pingback: Alicia Martínez
Pingback: Lolita RP
Pingback: Ismael Mena
Pingback: Markos Arroyo
Pingback: Markos Arroyo
Pingback: ✔Madver
Pingback: J
Pingback: J
Pingback: luis
Pingback: Alejandro Palacio
Pingback: Gabi
Pingback: Skidbladner
Pingback: Skidbladner
Pingback: Daniel Contreras
Pingback: Pablín Castañón
Pingback: Bitacoras.com
Pingback: Alvaro Rojas
Pingback: Karla Palma
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma
Pingback: blogdesexo
Pingback: Coompra.com
Pingback: Mertxu
Pingback: HdH
Pingback: Will Alvein
Pingback: Pata Ookami
Pingback: jotaocho
Pingback: Pablo Kangiser Gómez
Pingback: costampla
Pingback: Rebeca_Ll
Pingback: Gladyzs
Pingback: Felipe Monedero
Pingback: Jessi
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma | Grace To You
Pingback: Juan de Villeros
Pingback: raytep
Pingback: Maria
Pingback: Xavier López Llaurad
Pingback: Deborath Ipinze
Pingback: El Ave Negra
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma | Noticias HMX
Pingback: senovilla
Pingback: Jose Manuel
Pingback: Javier Concha
Pingback: José Julio Cuairán
Pingback: Maria Raquel
Pingback: Santi C
Pingback: Nikkita
Pingback: juan antonio urbano
Pingback: Iván Pastrana
Pingback: Anaïs
Pingback: María Isabel Deltell
Pingback: I Told You So!!
Pingback: Germán Chacón
Pingback: Fernando Rodriguez
Pingback: Elisa Doesn't Know
Pingback: Chema García
Pingback: Miguel Sánchez
Pingback: Josevi
Pingback: golpedegato
Pingback: Sergio Martinez
Pingback: Carolus Brigantinus
Pingback: Alejandro Bravo
Pingback: Yo misma
Pingback: Jose Rafael
Pingback: Daniel Santillán
Pingback: Javier Sanz
Pingback: BARRATA
Pingback: CRISTIAN VALENCIA
Pingback: Ricardo
Pingback: Carolina Del Río
Pingback: DZ PIL
Pingback: Anna H. Sanz
Pingback: Javier Castañón
Pingback: Rebeca Ruiz Sánchez
Pingback: Felix Rios
Pingback: William Cabrera
Pingback: Naky Soto
Pingback: leito1979ar
Pingback: leito1979ar
Pingback: Pipo Fernández
Pingback: DZ PIL
Pingback: Have-iër Gnövz
Pingback: josé honc
Pingback: Isa
Pingback: samuel a villegas
Pingback: Jurliki
Pingback: Laura MSS
Pingback: Mariko
Pingback: Julia Villar Nieto
Pingback: George Chair
Pingback: Daniela-San
Pingback: Gustavo Castro
Pingback: Santiago
Pingback: Verónica
Pingback: ARMAK de ODELOT
Pingback: Jess
Pingback: Luis Uzcátegui
Pingback: Héctor Cardona M.
Pingback: Mario Perdomo
Pingback: Marrria
Pingback: ι r a
Pingback: Cuthbert Allgood
Pingback: Marcos Ley
Pingback: xocoarolas
Pingback: José Manuel Blanco
Pingback: Marcos Ley
Pingback: Daniel Quirós Cruz
Pingback: JHANOAYRA y punto
Pingback: Gary
Pingback: Erasmo Zelada
Pingback: Julia Aragon71
Pingback: Mario Riveros
Pingback: Xurxo Pereira
Pingback: Belén Cantero
Pingback: Ramiro López
Pingback: Ketorock
Pingback: No descansan, no, y las distintas acepciones de las Delicatae | Las Cosas de Enrique I ………… en WordPress
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma. | Ollarios | Scoop.it
Pingback: Prostitutas en la antigua Roma | Extravía
Pingback: Clases de prostitutas en la antigua Roma
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma. | Safo | Scoop.it
Pingback: Clases de putas en la antigua Roma. | Sexualidad En La Epoca Romana | Scoop.it
Pingback: ¿Para qué servían en Roma las monedas en las que se representaban posiciones sexuales?