Los poemas de la libertad

05 oct
5 octubre 2010

Entre 1910 y 1940 estuvo en funcionamiento en Angel Island, en la bahía de San Francisco (California), un centro de control, administración y “tratamiento” de los miles de inmigrantes que llegaban a la costa Oeste americana. Angel Island (también llamado el Guardián de la Puerta del Oeste) era la última parada en el viaje a América.

El tratamiento de los inmigrantes era muy distinto dependiendo de la nacionalidad y la raza. Los blancos y europeos tenían más facilidades para poder desembarcar pero los asiáticos y, sobre todo, los chinos eran enviados a Angel Island. El 97% de los allí “recluidos” eran de esta nacionalidad que, tras la ley “Chinese Exclusion Act” promulgada el 8 de mayo de 1882, tenían restringida y limitada la entrada en los EEUU.

Lo que en un principio era “simplemente” una centro de control de la inmigración se convirtió en un centro reclusión. A su llegada eran separados por sexos y encerrados como animales en barracones de madera, a la espera de ser sometidos a interrogatorios intimidatorios y a rigurosos exámenes médicos. Hasta el 30% fueron deportados.

Después de 1940, Angel Island se utilizó brevemente como un centro de detención para el internamiento de ciudadanos japoneses que regresan a Japón y para prisiones en la Segunda Guerra Mundial. En 1946, fue cerrado y abandonado.

En 1970, el forestal Alexander Weiss descubrió 135 poemas (la mayoría en mandarín y otros dialectos chinos) grabados en las paredes de los barracones de hombres (los de mujeres se destruyeron en un incendio). Hay muchos grabados haciendo referencia a fechas y nombres pero los poemas expresan una serie de pensamientos y sentimientos – nostalgia, tristeza… – describen la pobreza que dejaron atrás, las esperanzas de la familia que los acompañó en su búsqueda de una nueva vida, y la frustración de su situación. También ofrecen asesoramiento a las sucesivas generaciones de aspirantes a inmigrantes. El futuro del complejo era la demolición pero Alexander Weiss trajo a dos académicos de la Universidad Estatal de San Francisco, George Araki y Mark Takahashi, que lograron fotografiarlos y darle publicidad para conservar aquel recuerdo de la historia.

Algunos ejemplos (la traducción es “relativa”):

  • En lugar de seguir siendo un ciudadano de China, me he convertido en un buey.
  • Tenía la intención de venir a Estados Unidos para ganarme la vida.
  • Los edificios de estilo occidental son elevados, pero no tengo la suerte de vivir en ellos.
  • ¿Cómo es que nadie sabía que mi morada sería una prisión ?

  • Encarcelada día tras día en una construcción de madera,
  • Mi libertad retenida, ¿cómo puedo hablar de ello?
  • Miro a ver quién es feliz, pero sólo encuentro silencio.
  • Estoy ansiosa y deprimida y no puede conciliar el sueño.
  • Los días son largos, mi estado de ánimo triste, aun así, no desespero.
  • Las noches son largas y mi almohada fría, ¿a quién puede dar lástima mi soledad?
  • Después de experimentar la soledad y la tristeza,
  • ¿Por qué no volver a casa y aprender a arar los campos?

Posteriormente se creó la Fundación Angel Island Inmigration Station (AIIS)
que se encargó de rehabilitar el edificio y restaurar los grabados. El complejo fue declarado Monumento Histórico Nacional por el Servicio de Parques Nacionales.

Fuentes y fotos: The KQED, California State Parks, Lantern Review Blog,

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32 replies
  1. Froilán says:

    ¡Que oportunidad tan grande se nos tiende, al poder recuperar estos y tantos otros fragmentos de la historia!
    Salud2

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  2. Javier says:

    @Froilán, lo curioso es que muchos de estos “hallazgos” son fortuitos… Sólo pienso todo lo que nunca encontraremos o conoceremos de nuestro pasado.

    Salu2

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  3. darzee says:

    “Después de experimentar la soledad y la tristeza,
    ¿Por qué no volver a casa y aprender a arar los campos?”

    Me ha impresionado mucho. Gracias Javier por traernos otro trozo olvidado de nuestra historia. Una vez más el ser humano es el peor enemigo de sí mismo.

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  4. Kikas says:

    Descubrir el China town de San Francisco es una de las experiencias más interesantes que yo he vivido en mis viajes. Porque es una auténtica ciudad dentro de otra ciudad y es que, la comunidad china, allá donde vayas, se concentra en sí misma, pero nunca como aquí.
    Los chinos que fueron a San Francisco eran principalmente trabajadores para el ferrocarril.
    El dueño de la empresa con la que más he trabajado en China, nació en San Francisco y vivió allí 19 años. Para hablar conmigo necesitaba traductor de Inglés…y no era por mi acento
    En efecto, hace 200 años, mucha miseria y explotación, a cargo de los propios chinos en primer lugar….

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  5. ARÍSTIDES says:

    Impresiona un poco imaginarse como vivían aquellas personas. Sus palabras hablan de sentimientos rotos y corazones descosidos.

    Triste, muy triste.

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  6. El dinosaurio says:

    Cuantos documentos interesantes para poder consultar. Fíjate, que quizá no guarde mucha relación, pero hoy estaba leyendo la nana de la cebolla de Miguel Hernández… Tremendo también.

    Responder
  7. Javier says:

    @darzee, a muchos les robaron sus ilusiones, otros aprendieron de sus desgracias.

    Salu2

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  8. Javier says:

    @Kikas, el problema es que salían de una vida miserable en China y creyeron que cualquier cosa que encontrasen sería mejor…

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  9. Javier says:

    @Arístides, juguetes rotos entre dos Gigantes (China y USA)

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  10. Javier says:

    @el dinosaurio, escritos de primera mano.

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  11. cc says:

    Desde el punto de vista artístico podemos afirmar que la poesía tiene la virtud de florecer aún en los más áridos campos de reclusión. Como documento histórico tiene un valor inestimable porque aporta una información que dista mucho de la que se recoge en los manuales de historia, la de los oprimidos, los relegados del sistema tanto en su tierra de origen como en la de llegada. El hecho de que permaneciera en el anonimato durante décadas siempre nos hace plantearnos cuántos documentos habrán desaparecido sin que tengamos la menor idea de su existencia.

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  12. Olvido says:

    Es triste darse cuenta de lo actual que resulta esta historia a pesar de los años transcurridos; con un poco de perspectiva de las cosas seguro que nos iría mejor.

    Besos.

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  13. Javier says:

    @cc, creo que, lamentablemente, lo que se descubre es sólo la punta del iceberg.

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  14. Javier says:

    @Olvido, sólo el hecho de tener que abandonar a los tuyos y tus raíces es ya triste.

    Salu2

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Trackbacks & Pingbacks

  1. Yo misma dice:

    RT @jsanz Los poemas de la libertad http://bit.ly/9p5Jm6

  2. David dice:

    Leyendo: @jsanz: Los poemas de la libertad http://is.gd/fKRKA

  3. Nikkita dice:

    RT @jsanz: Los poemas de la libertad http://is.gd/fKRKA

  4. [...] Los poemas de la libertad historiasdelahistoria.com/2010/10/05/los-poemas-de-la-lib…  por eclectico hace 3 segundos [...]

  5. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Entre 1910 y 1940 estuvo en funcionamiento en Angel Island, en la bahía de San Francisco (California), un centro de control, administración y “tratamiento” de los miles de inmigrantes que llegaban a la costa Oeste americana. …..

  6. Madver dice:

    RT @jsanz Los poemas de la libertad http://ow.ly/19hWSn

  7. Luis Cedrés dice:

    RT @blogsculturales: Los poemas de la libertad http://bit.ly/bvybuL

  8. Goefry dice:

    RT @jsanz Los poemas de la libertad http://ow.ly/19hX8n

  9. joju Aliaga dice:

    Los poemas de la libertad http://bit.ly/9p5Jm6 de @jsanz

  10. RT @jsanz: Los poemas de la libertad http://is.gd/fKRKA

  11. #Post Los poemas de la libertad http://bit.ly/arPS4H (vía @jsanz)

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