El prognatismo consiste en una deformación de la mandí­bula por el cual ésta sobresale del plano de la cara. Al cerrar la boca no encaja bien y suele ocasionar problemas para hablar, morder y masticar. Es hereditario y fue un distintivo de la Casa de Austria, la rama de los Habsburgo que ostentó el trono de España durante los siglos XVI y XVII (los reinados de Carlos I, Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II).  De hecho, el prognatismo de los Austrias es el origen de la expresión “en boca cerrada no entran moscas” que utilizamos para decir a alguien que es mejor que se calle. En un viaje de Carlos I a Calatayud (Zaragoza) a uno de los paisanos del lugar no se le ocurrió otra cosa que decirle al rey:

Cerrad la boca, majestad, que las moscas de este reino son traviesas.

prognatismo

Muchos se dejaron la barba para disimularlo.

Carlos I

Carlos I

Felipe II

Felipe II

Felipe III

Felipe III

Felipe IV

Felipe IV

Carlos II

Carlos II