• http://licenciahistorica.blogspot.com.es Juan

    Bonita historia; y no olvidemos, en general, la actuación de las tropas neozelandesas en aquella guerra, incluyendo a los maoríes:

    http://licenciahistorica.blogspot.com.es/2011/10/desde-el-pais-de-la-nube-blanca-la.html

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      Desconocía que los maoríes hubiesen participado…
      Gracias

  • http://latinajadediogenes.blogspot.com Cayetano

    Una historia donde el más burro no era precisamente el animal.
    Un saludo.

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      La de ocasiones que ocurre eso…
      Salu2

  • http://lavinetasatirica.blogspot.com/ Xurxo

    Las guerras son momentos de heroísmo e injusticia, hay una película con un Mel Gibson muy joven que pasa en este mismo momento histórico y se llama justamente Gallipoli. deja un regusto muy amargo, se ve que está basada en hechos reales como los que cuentas.

    Un abrazo.

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      En Galípoli se perdieron muchas vidas por un trozo de roca sin ningún sentido y que, además, nunca tomaron
      Un abrazo

  • http://9mapaxes.wordpress.com darzee

    la disciplina es más importante que los valores, la autoridad está por encima de la vida. Gran historia de un gran hombre del que aún podemos aprender mucho.

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      Espero que los valores, por lo menos individualmente, siempre están por encima de la autoridad.

  • http://dakipalla-kikas.blogspot.fr/ Kikas

    Me suena conocido…
    Esos que inflaman las venas patrias hablando de honor, cumplimiento del deber, patriotismo…
    Que lo más cerca que ven la guerra es en la CNN
    Y que son los que ponen y quitan méritos…
    No voy a decir lo que pienso, que siempre me dices que hablo demasiado claro…

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      Esos de los que tú hablas son, lamentablemente, los que las declaran…
      Se te entiende todo, hasta los puntos suspensivos.

  • http://compendiodepoetica.blogspot.com costampla

    El reconocimiento sincero de sus compañeros aplastó a la hipocresía de los que le denegaron el reconocimiento. Esa medalla se la llevó a la tumba tallada con cinceles en forma de corazones sinceros y agradecidos. Está claro que se entendía bien con los animales pues no tuvo dudas entre elegir entre tanto asno al que realmente merecía la pena. Magnífico post Javier. Saludos

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      El reconocimiento de los tuyos, y aquí son tus compañeros de armas, es más valioso que cualquier tipo de condecoración.
      Salu2

  • http://www.oscarvelazquez.es Oscar

    Los grandes genios siempre han sido unos incomprendidos

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      Porque se escapan de lo habitual…

  • http://varlania.blogspot.com Chema García

    Este hombre y su buena relación con los animales sacan lo mejor del ser humano en el pero de sus inventos: Las guerras. Uno sonríe ligeramente aunque no quiera con estas entradas tan impactantes. Enhorabuena por ello Javier. Un saludo!!

    • http://historiasdelahistoria.com Javier Sanz

      El hecho de ir acompañado de un burro, es curioso, pero la da un toque de humanidad dentro de una barbarie.
      Gracias Chema

  • http://www.fundaiphone4.es Fundas iphone 4

    Desconocía todo lo que sale en el post jajaja, se aprende mucho por aquí :D

  • RLM

    Javier, existe una de esas historias olvidadas de la 1ª Guerra Mundial: la de los soldados polinesios (muy diferentes de los fieros guerreros maorís neozelandeses) de Niue, una isla independiente del Pacífico Sur con estatus de libre asociación con Nueva Zelanda. En Octubre de 1915 reclutaron a 150 de ellos, el 4% de la población que tenía la isla por entonces, y tras su entrenamiento en Nueva Zelanda, los enviaron tras una larga y penosa travesía por mar primero a Egipto, luego a Gallipoli, y finalmente a las frías Francia y Bélgica. A luchar por la Reina en una guerra europea. De los 150, sólo 12 de ellos sabían hablar algo de inglés, y en su cálida isla, ninguno de ellos había usado calzado anteriormente a ser reclutados. Pues os podéis imaginar cómo las pasaron. Un libro, con el hermoso título de “Tagi tote e loto haaku – My heart is crying a little”, de Margaret Pointer, recoge su historia. Sólo se encuentra en idioma inglés y niuano. Como anécdota del libro: los ingleses se asombraban por la gran religiosidad cristiana de estos polinesios, porque los veían siempre leyendo la Biblia que tenía cada uno de ellos. La realidad era que cuando estos soldados de Niue iban cayendo enfermos a lo largo de los países y sitios por los que pasaban, eran enviados a distintos hospitales de campaña, normalmente sin ningún otro acompañante de su propio país con el que conversar, y debido a su total falta de comprensión del inglés, los pobres se aferraban a lo único que podían entender y que les recordaba su hogar: unas biblias en idioma niuano que les habían dado los misioneros de su isla antes de partir. Un saludo

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