Los matrimonios de conveniencia entre la realeza fueron una constante entre las monarquías europeas. Se hacían las presentaciones de los futuros contrayentes vía retratos, mejorados por la mano de los pintores de cámara, y una vez casados interpretaban su papel – para cuestiones del amor y la carne se buscaban su propios arreglos- . Pero el caso que hoy nos ocupa, el matrimonio entre Carlos III y Maria Amalia de Sajonia, fue un flechazo a primera vista.
Carlos, hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio, sirvió a la política familiar -Borbones- para recuperar la influencia española en Italia (rey de Nápoles y Sicilia). En 1737, y siguiendo la política de alianzas, se casó con María Amalia de Sajonia, hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y de Lituania, y rey de Polonia.
Su encuentro fue un amor a primera vista y lo que debía ser la simple consumación del matrimonio se convirtió… mejor os dejo la carta que le envió a la reina madre tras los primeros días de matrimonio:
Nos acostamos a las nueve de la noche. Temblábamos los dos pero empezamos a besarnos y enseguida estuve listo y al cabo de un cuarto de hora la rompí. Desde entonces lo hemos hecho dos veces por noche y siempre nos corremos al mismo tiempo porque el uno espera al otro.
Tras el fallecimiento de su hermanastro, Fernando VI de España, sin descendencia, Carlos sería coronado Rey de España como Carlos III en 1759. Un año más tarde fallecería su esposa y nunca más se volvió a casar.
En 22 años de matrimonio, éste es el primer disgusto serio que me da Amalia.
Fuentes: Wikipedia, Aprender del pasado – José Manuel Pina Piquer
Artículos relacionados:


























Pingback: Javier Sanz
Pingback: Javier Sanz
Pingback: 40z0
Pingback: Hector Russo
Pingback: Blogs Culturales
Pingback: Mr_Rockmantico
Pingback: Edmundo Pérez
Pingback: santiago torres
Pingback: jose navas pareja
Pingback: Fernando Frias
Pingback: Almanzor
Pingback: Adolfo Suarez
Pingback: 40z0
Pingback: Alberto
Pingback: david yague
Pingback: Noatodo
Pingback: Carlos Cárdenas
Pingback: Óscar Velázquez
Pingback: Club Bloggers™
Pingback: AquiFueTroya Blog
Pingback: DeHistoria y Hoy
Pingback: Spanish Revolution
Pingback: Fer Díaz
Pingback: A
Pingback: Elena Alcalde Albizu
Pingback: Francisco Navarro
Pingback: Aurora Bonnin
Pingback: Rebeca_Ll
Pingback: Luis Casas Luengo
Pingback: javier domingo
Pingback: toledo muñoz
Pingback: Blogs con EÑE
Pingback: Top Tuits
Pingback: Jesús del Río
Pingback: Goefry
Pingback: mayte gomez
Pingback: Rafael Timermans
Pingback: amaia alberdi
Pingback: Pablín Castañón
Pingback: Bitacoras.com
Pingback: parado cabreado
Pingback: Borja De Diego
Pingback: Xurxo Vázquez
Pingback: Anselmo Lucio
Pingback: Ana
Pingback: Chema Barragán
Pingback: Chema Barragán
Pingback: Zocato
Pingback: Zocato
Pingback: José Ramón Carbonell
Pingback: Román Sierra
Pingback: Jorge Lorenzo
Pingback: Carta del futuro Carlos III a su madre, la reina, tras su noche de bodas
Pingback: Carta del futuro Carlos III a su madre, la reina, tras su noche de bodas | Noticias - d2.com.es
Pingback: Carta del futuro Carlos III a su madre, la reina, tras su noche de bodas | Noticias HMX
Pingback: Carta de Jonarano a su madre tras la noche de bodas | Jonéame
Pingback: A
Pingback: Xiomara Beatriz
Pingback: Maria Rosa Martinez
Pingback: Kurt Godel
Pingback: Maria
Pingback: Carta del futuro Carlos III a su madre, la reina, tras su noche de bodas | Caso.CO
Pingback: Trianarts
Pingback: senovilla
Pingback: Nikkita
Pingback: Susana García
Pingback: Karent Palacios
Pingback: Pedro
Pingback: Juanjo
Pingback: mariano
Pingback: Norberto Ortiz
Pingback: Carlos Suasnavas
Pingback: Jaime M. Pérez
Pingback: fidelmartin
Pingback: UFO
Pingback: nitroglicerino
Pingback: Emilio Perez
Pingback: Aleph
Pingback: Eduardo Chicano
Pingback: Solo de Interés
Pingback: golpedegato
Pingback: Sergio Martinez
Pingback: Oscar Fernández
Pingback: Pablo Gómez
Pingback: Pablo Gómez
Pingback: Mark Renton
Pingback: cometela toda cariño
Pingback: Agus de Guatafac
Pingback: Julia Villar Nieto
Pingback: George Chair
Pingback: Carta de Carlos III a su madre, la reina, tras la noche de bodas