Crisipo de Soli, llamado “columna del Pórtico“, fue un filósofo griego del siglo III a.C. que recibió la influencia de la Nueva Academia y se convirtió en una de las principales figuras del estoicismo. Un erudito un poco arrogante –“si pensara que había alguien mejor que yo, me habría ido a que me enseñase”-, un maestro de la dialéctica y un escritor prolífico -se dice que no se acostaba ningún día sin haber escrito 500 líneas-. Escribió más de 705 tratados, de los que ninguno ha sobrevivido excepto algunos fragmentos citados en las obras de autores posteriores, como Cicerón, Séneca, Galeno o Plutarco.

Crisipo

Este pensador tuvo la brillante idea de darle de beber algún tipo de bebida alcohólica a un burro. Las consecuencias fueron que el pobre animal se emborrachó e intentó comerse los higos de un cactus. Esta rocambolesca situación le produjo tal ataque de risa a Crisipo que le provocó la muerte. Personalizó la frase “morirse de risa“.