Alphonse Gabriel Capone (Nueva York, 1899 – Miami, 1947), más conocido como Al Capone o  Scarface (cara cortada),  fue el gángster más famoso del Chicago de los años 20 y 30.

Creo que todos conocemos las “correrías” de Al Capone y que sólo pudo ser procesado y encarcelado por evasión de impuestos, pero hay un dato de sus orígenes o, mejor dicho, del origen de su apellido que haría peligrar su fama de hombre duro y sin escrúpulos.

Durante los siglos XVII y XVIII se realizaron más de 4.000 castraciones anuales en Italia a niños de entre 7 y 9 años con el objetivo de preservar el tono alto y claro de la voz infantil mientras se adquiría la fuerza vocal de un hombre y la técnica de un cantante adulto. Se les llamaba castrati. El más famoso de todos fue Farinelli.

Los castrati solían ser hijos de las familias más pobres. La posibilidad de que el niño, tras la castración, se convirtiera en un cantante de gran fama y fortuna, como era el caso de los grandes maestros, debió ser muy tentadora. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la operación no servía para nada, porque ni todos tenían excepcionales aptitudes para el canto, ni todos sobrevivían a aquella intervención ejecutada sin las menores garantías.

En Italia existe castrati como apellido de personas cuyos antepasados fueron castrados de gran fama. En Sicilia el apellido “Capone” significa Capado.

Lógicamente, quien adoptaba el apellido de castrati/capone eran los familiares y sus descendientes. La operación no permitía a los castrati procrear.

Fuentes y foto: KindseinMalahierba