En varias ocasiones hemos hablado de animales que compartieron penas y alegrías con los ejércitos, ya sea como mascotas o participando activamente y, claro está, nunca por voluntad propia. Pero en esta ocasión vamos a tratar no de los propios animales sino de los nombres de animales utilizados en las gloriosas legiones romanas:

Tortuga (testudo): es una formación de las legiones. Los legionarios se protegen con los escudos formando un caparazón que protege el avance frente a las armas arrojadizas.

Formación Tortuga

Águila (aquila): aunque anteriormente había varias enseñas (águila, lobo, jabalí…) con la reforma de Cayo Mario en el II a.C. se adoptó el águila como estandarte de todas las legiones.

Aquila

Ciervo (cervus): estructura defensiva formada por una empalizada a la que se añaden ramas gruesas con las puntas afiladas, a modo de astas de ciervo.

Erizo (ericius): estructura defensiva en la que se enterraban troncos a los que se fijaban ganchos y púas metálicos, a modo de erizos, y se cubrían con maleza.

Cuervo (corvus): era un arma de la marina de guerra romana destinada al abordaje. De origen griego, era una especie de garfio que se enganchaba a los buques enemigos clavando en la cubierta una punta de hierro para facilitar el abordaje.

Corvus

Lobo (lupus): garfio o rejón de hierro utilizado por los defensores de una muralla para enganchar a los enemigos que intentaban escalarla para arrojarlos o dejarlos colgando.

Asno salvaje u onagro (onager): es un arma de asedio del tipo catapulta, que tenía mecanismo de torsión. El nombre de onagro es una referencia al asno salvaje asiático del mismo nombre, conocido por su mal genio y que puede lanzar a un hombre a cierta distancia de una coz, al igual que esta arma de asedio lanzaba piedras contra las murallas enemigas.

Carnero (aries): ariete.

Ariete canero

Escorpión (scorpio): era una máquina de guerra de tiro, que debe su nombre a unas tenazas parecidas a las del escorpión con que agarraba los dardos para lanzarlos.

scorpio

Carcoma (terebra): máquina de asedio para perforar o derribar murallas.

Terebra

Mariposa (papilio): gran tienda militar de campaña de la que deriva el término pabellón.

Campamento romano

Ratoncito (musculus): refugio móvil para preparar el terreno antes de atacar con las armas de asedio.

Mulas de Mario (muli Mariani): así es como se llamaba a los legionarios tras la reforma de Cayo Mario. Para no depender de las columnas de abastecimiento, que dificultaban y retrasaban la marcha, se aumentó la impedimenta de los legionarios llegando a cargar con 30 kg.

Mulas de Mario

Y, hablando de Roma, entre todos los que dejen un comentario en este post o en el mismo de la página de Facebook se sorteará un ejemplar de Martyrium. El ocaso de Roma de Santiago Castellanos

Hubo un tiempo en que el Imperio romano tuvo cuatro emperadores en un mismo año y los cristianos eran conducidos al martirio. Los bárbaros presionaban las fronteras, y los impuestos, a las clases medias. En ese tiempo, un solo hombre logró convertirse en el dueño del mayor imperio existente, y al hacerlo cambió el mundo. ‘Martyrium’ cuenta la apasionante historia del triunfo del emperador Constantino, y con él el del cristianismo, en el siglo IV d.C. Nos adentra en el fiel retrato de un tiempo convulso de la mano de varios personajes: el destino de una mártir de Hispania, la tragedia de una cristiana en Oriente, la venganza de un ambicioso clérigo, la delicada misión de dos oficiales romanos y la gloria de un emperador que logró vencer a todos sus rivales.

 

Fuente: Gabinete de curiosidades romanas – J.C. McKeown Imágenes: 12,3456

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