En su momento hablamos de “el regimiento de los amantes”, también llamado “batallón sagrado de Tebas“, formado por 150 parejas de hombres y que constituí­a una formación de élite que basada su fuerza y poder en el amor entre sus integrantes. Hoy, hablaremos de los guerreros de la tribu Sambia (Papúa Nueva Guinea) que adquieren su poder y energía gracias a las tomas de semen.

Después de dos años, entre 1972 y 1974, conviviendo con los sambian, el antropólogo Gilbert Herdt escribió el ensayo Sambia Sexual Culture en el que detalla los rituales homosexuales que practican para conseguir el completo desarrollo de los niños y convertirlos en fieros guerreros.

Los niños débiles sólo se transformarán en viriles guerreros si ingieren grandes cantidades de esperma.

Este tipo de inseminaciones, de los adultos a los niños, se producen por vía anal y, sobre todo, por felaciones. Para ellos es igual que los primeros meses de vida, cuando las madres amamantan a sus hijos. Los niños son separados de sus madres a la edad de 7 u 8 años y pasan a las bachelor’s houses (casas de licenciatura) donde permanecen hasta la edad de 14 o 15, momento en el que pasan de ser inseminados a inseminadores.

Otras tribus de la zona, como los etoro, piensan que los niños nacen sin semen y que, por tanto, los adultos deben suministrárselo. Al ser un bien preciado y limitado, las relaciones sexuales con mujeres, sólo para procrear, están limitadas a un número determinado de días al año… para no malgastarlo.

Fuentes: La homosexualidad ritual en Melanesia – Gilbert Herdt (Universidad de California), International Encyclopedia of Sexuality, Genttingit

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