Colaboración de Gabriel Castelló.

Vamos a analizar algunos de los gazapos más notorios de esta exitosa serie televisiva Hispania que basa su puesta en escena y contenido más en una adaptación de “Curro Jiménez” a la romana que a una “Roma” de HBO a la hispana, con invasores malvados, gentes ultrajadas e insurrectos valerosos.

Tomaremos como hilo conductor lo más chocante a simple vista, los nombres:

  • Romanos:

Galva: A este no se lo han podido cambiar… Servio Sulpicio Galva (190 – 135 a.C.) fue un controvertido político y militar romano, magnífico orador y hombre sin escrúpulos. Cuan ruin tuvo que ser su gestión como pretor de la Hispania Ulterior (151 – 150 a.C.) para que el tribuno de la plebe Libón, e incluso un auténtico desaprensivo como el viejo Catón, le culpasen de sobrepasarse en sus funciones. Fue llamado a retreta y procesado en el 149 a.C., pero su oratoria y sobornos le salvaron de ser duramente castigado por el senado. A pesar de ser elegido cónsul en el 144 a.C., por orden del Senado no volvió a pisar Hispania… ¿Durará tan poco Galva en la serie?

Marco: Según la serie le dicen Marco Quinto Cornelio. Ese nombre no es verosímil. Marco es un praenomen, al igual que Quinto. Sólo había nueve habituales y era relativamente irrelevante; solo se usaba en raras ocasiones, ámbitos muy familiares, sin acompañarlo con los demás nomen y cognomen. Así pues, Marco Cornelio Léntulo (Marco, de la familia Cornelia, el lento) sí que hubiese sido verosímil. De hecho, seguimos haciendo lo mismo: nadie se refiere a José Luís como presidente del gobierno, se le conoce en público por Rodríguez Zapatero, o incluso sólo Zapatero… (Como César, Cicerón, etc… un cognomen) Sólo su familia le llamará José Luís. Su conducta en la serie es de folletín, persiguiendo forajidos con cuatro escoltas salidos de Asterix y haciendo de malo a discreción. La aristocracia romana estaba muy por encima de todo eso. Además, un general, que siendo correctos sería Legado, no atendería nunca por su praenomen (es cómo si a César los senadores, legados o tribunos le llamasen Cayo)

Claudia: ¿Claudia qué más? En el tercer episodio dice que es hija de un tal senador Tulio… Pues lo correcto sería Tulia: las hijas heredaban el nomen del padre en femenino… Si la conducta de Marco chirría, la de Claudia clama el cielo. Si Calpurnia le hubiese montado un número a su esposo como los que monta habitualmente en la serie durante el asedio de Alesia, César la hubiera hecho descuartizar viva. Pocas mujeres había dentro de los campamentos romanos; sí las había fuera de ellos, las concubinas de los soldados y las de pago.

Sabina: Es la única que se salva. El pelo un poco largo y muy escotada para servir en un campamento, pero es ficción.

  • Los Hispanos:

Aquí llega el escándalo…
Viriato: El líder… de una banda de cuatro prófugos, aún falta unos cuantos años para ser elegido como caudillo indígena contra la ocupación romana y resultar realmente molesto a las legiones. Su nombre procede del vocablo céltico virias (brazalete), pues sólo los jefes usaban dichos adminículos, un poco fuera de tono para un presunto pastor. Se autodefine “hispano”; es como si Moctezuma dijese que es latino… En la Hispania del siglo II a.C. cada tribu, ciudad o etnia hacía la guerra por su cuenta, a favor o en contra de los romanos. Apenas ochenta años después de esta época, cada rincón de Iberia apoyó a Metelo o Sertorio según sus propias convicciones durante la Guerra Civil. Hispania no era un estado ni por asomo, era una colección de tribus dispersas y poco conexas, en este caso concreto célticas. Por cierto, fue elegido caudillo de los lusitanos en el 147 a.C. (así pues, su nombre vendrá de esas fechas, tres años después de lo que estamos viendo… ¿Cómo se llamaría antes?)

Sandro: ¿Botticelli? ¿Pertini? Es un nombre medieval italiano derivado de Alessandro… Este es el primer lusitano futurista que se anticipa a su tiempo. Es el herrero, el que fabrica falcatas como churros, todas iguales y con las empuñaduras damasquinadas. Cada falcata estaba hecha a medida del brazo del guerrero que debía portarla… menos las de Sandro.

Paulo: ¿Qué Paulo? ¿Emilio Paulo, el suegro de Escipión? Otra familia indígena con vista que le puso un nombre de aristócrata romano a su hijo… Este parece un pandillero. No me imagino ni a un personaje de Plauto hablando así…

Darío: Este es el mejor, se llama como el rey de reyes persa, el gran enemigo de Alejandro Magno. Es poco probable que algún habitante de su aldea supiese donde estaba siquiera Persia, como mucho sabrían de la existencia de Grecia o Cartago. Por cierto… tengo mis dudas sobre ese idílico poblado en un llano y sin amurallar… ¿Puede ser que digan que se llama Cauca? Eso es Coca (Segovia); si es Kaura es Coria del Río (Sevilla), ambas bastante lejos de donde habitaban los lusitanos…

Nerea: La novia del pandillero, a esta le han puesto un nombre griego… Exhibiendo sus atributos femeninos entre soldados recluidos durante un año en un apestoso campamento… impensable. Es una heroína. Después de los azotes que le soltaron no nos levantaríamos ni en tres meses… pero a ella, ni una ojera… ¡Es la reencarnación de la diosa Ataecina!

Teodoro: A Viriato sólo se le conoce una esposa, aunque en la serie nos lo presenten viudo. En realidad, el suegro de Viriato se llamaba Astolpas (un nombre oriundo de verdad) A este también le han puesto un nombre griego, que suena mejor… Se parece más un prestamista de Antioquía que un oligarca lusitano…

Helena: Como la de Troya… ¡Por los cuernos de Cerunnos! ¡Qué afición a los nombres griegos! Con la importancia que tenían los nombres en la Antigüedad. No se ponían al azar, todos expresaban alguna virtud.

Héctor: Seguimos en la Iliada… Un traidor al que le falta un luminoso que diga “te vendo por cien sestercios”… patético.

Bárbara: El último es espectacular, un nombre de origen griego (significa extranjera) que no se populariza hasta el medioevo; un nombre de santa 150 años antes de Cristo…

¿Qué les habría costado ponerles Tarbantu, Ultinos, Touto, Indortes, Likinos, Kara, Nunn, Botilkos, Aius, etc…? Nada, lo mismo que a mí escribirlo, es sólo desidia… total, lo van a ver igual.
Para quien desee adentrarse en esta época tan legendaria sin ver cables de la luz entre el paisaje, le recomiendo Viriato de Joao Aguiar, una novela entretenida y verosímil.

Share