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May 22 2008

El caballero del Alba.

Aunque ya escribí un post referente a esta novela de mi paisano Sebastián Roa, fue una entrevista con el autor y sus comentarios de la novela. Ahora, después de leerla, voy a escribir mi reseña.

Esta reseña puede que no sea muy objetiva, ya que se mezclan los sentimientos con lo puramente literario, pero trataré de escribirla razonando por qué os aconsejo su lectura.

El hilo conductor de la novela no tiene nada oculto y es de sobras conocido, está basado en la leyenda (o historia) de los Amantes de Teruel (mi tierra). Diego de Marcilla tiene que partir para buscar fortuna y poder casarse con su amada Isabel de Segura. Ésta le corresponde con su amor, pero su padre no cree que un segundón sea el mejor pretendiente para su hija, y menos cuando la pretende Pedro de Azagra, hermanastro del Señor de Albarracín. D. Pedro Segura le da un plazo de 5 años (1217) para amasar fortuna y entregarle a su hija. Diego de Marcilla parte en 1212 a cumplir su juramento.

Hasta aquí nada nuevo, por lo menos para mi.

La novela está contada en primera persona por Diego Marcilla y relata todas sus aventuras, durante el plazo de los cinco años, para conseguir la suficiente riqueza que le permitan desposar a Isabel. Acompañamos al turolense a las Navas de Tolosa, donde se une a la cruzada cristiana contra los almohades. Esta primera batalla no le dará la suficiente como para volver a casa, pero en ella demostrará su valor y tendrá sus primeros encontronazos con los sanguinarios ultramontanos. Seguirá con un grupo de paisanos y su amigo Esteban (leonés) por tierras de frontera luchando contra los almohades, hasta que tiene noticias de la partida de su rey, Pedro II de Aragón, hacia el Languedoc, donde perderá todo (y casi la vida). La última intentona la hace en Tierra Santa, donde se une a los fieros almogávares y amasa una gran fortuna dando escolta a las caravanas. Hay un punto en la novela donde nuestro héroe, con la fortuna suficiente, pone fecha de vuelta a Teruel, pero…

Sebastián me va a matar, estoy destripando la novela.

Seremos testigos directos de los acontecimientos de las Navas de Tolosa, de Muret, de San Juan de Acre, “conoceremos” a los crueles ultramontanos, al Papa “genocida” Inocencio, a los “salvajes” almogávares, al rey Pedro II de Aragón, a los musulmanes de la península y de Jerusalén, a los piratas berberiscos, a los cátaros, etc.

Sebastián caracteriza a Diego como un héroe medieval, inteligente, noble y honesto con su amada - y su juramento-. Los caprichos del destino (o de la pluma de Sebas) harán que durante toda la novela haya un personaje responsable de todas sus desdichas (y de los que le rodean). Las alegrías son mínimas comparadas con las desgracias. Hay pasajes desgarradores en los que mientras lees crees que, en la siguiente página, Diego va a tirar la toalla, “hasta aquí hemos llegado”; pero no, sigue adelante incluso dejando algún corazón roto por el camino (otro motivo más de sufrimiento para Diego). Es un hombre de honor y de palabra, algo con tan poco valor ahora que si no está refrendado por una firma no vale. La Edad Media es un periodo de valores humanos y no de miserias humanas como actualmente.

Sabiendo el final, había momentos, cuando faltaban pocas páginas, que pensaba que Sebas en un ataque de locura (u olvido) cambiaría el final y sería un “fueron felices y comieron perdices”. No hubo suerte, Sebas fue fiel a la leyenda hasta el final, tanto como Diego.

He sufrido con Diego, he golpeado la mesa (es verdad) en el único momento que la ira se apodera de él (justificadamente), en el libro la amistad se escribe con mayúsculas, he comprendido lo que es el honor, me he lanzado al galope junto a Diego sin temor a la muerte y casi muero por amor.

Seguramente todas las aventuras (o mejor dicho desventuras) de Diego durante esos cinco años están sólo en la cabeza del autor, pero para mi la historia de los Amantes de Teruel es la la historia del Caballero del Alba. Cuando dices que eres de Teruel, todo el mundo te pregunta por los Amantes del Teruel (y el jamón, Dinópolis, Albarracín, el mudéjar… y todavía hay mucho más) y yo les relato, a grandes rasgos, la leyenda pasando por alto el intervalo de esos cinco años. Puesto que las leyendas se nutren de la tradición oral y la costumbre, yo contaré la leyenda de los Amantes de Teruel incluyendo una maravillosa crónica de cinco años que un ermitaño (un tal Lacedemonia) le contó a mi tatatatatatarabuelo, y que relata la historia del Caballero del Alba.

Sebas, me quito el sombrero y sólo puedo decirte GRACIAS.

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Feb 11 2008

El caballero del Alba. Sebastián Roa

El caballero del AlbaTengo la satisfacción personal de presentar el último libro de mi paisano Sebastián Roa titulado “El caballero del Alba”, basado en la historia de los Amantes de Teruel. En palabras del propio autor:

En la oscuridad de una lóbrega mazmorra de la Valencia almohade, un joven aragonés desgrana la crónica de su aventura, rememorando los cinco años de que ha dispuesto para conquistar su meta.
Nacido y educado en una sociedad militarizada, heredero de la tradición guerrera aragonesa, Diego de Marcilla halla en su Teruel natal un amor puro que choca con las ambiciones de don Pedro de Segura, el padre de la también enamorada Isabel.
Obligado a abandonar las murallas de Teruel, Diego parte con el ejército aragonés de Pedro II para luchar en una batalla crucial que ha de cambiar la Historia: Las Navas de Tolosa.
Es sólo el comienzo de la odisea de Diego. La disputa contra la ciega superstición, el fanatismo, la venganza y la ambición, pero también la amistad, la lealtad y, sobre todo, el recuerdo siempre presente de Isabel de Segura, acompañan al protagonista al campo de batalla de Muret, en el que se ha de decidir el destino de Occitania; de allí al peligroso Mediterráneo, escenario de la actividad corsaria balear, y, por fin, a Tierra Santa, donde tienen lugar las intrigas palaciegas del Reino de Jerusalén y la omnipresente amenaza sarracena.
En El caballero del Alba seremos testigos de la dura vida fronteriza en el Teruel de principios del siglo XIII y veremos nacer y crecer un amor capaz de dar vida a la leyenda; asistiremos con Diego de Marcilla a la cruda campaña de Las Navas, a la brutal masacre de Malagón o a la heroica toma de Calatrava, preludio de una de las batallas más importantes de la Historia de España. Nos estremeceremos a la sombra del fanatismo integrista que barrió de un plumazo el sueño cátaro y nos ilusionaremos con la nobleza guerrera de Pedro II. Surcaremos el mar, pugnando ora contra las tormentas enviadas por Dios, ora contra los corsarios procedentes de las islas. Lucharemos por la libertad y por la amistad más pura y acabaremos llevando las barras de Aragón a la propia Tierra Santa.
Con un estilo evocador y una rigurosa fidelidad a la Historia, al estudio militar y a las bases de la tradición, El caballero del Alba nos traslada a un tiempo de guerra para ser testigos de la más bella leyenda de amor, un mito épico que entrelaza sus dedos con la Historia y que, ochocientos años después de su desenlace, sigue despertando el orgullo y arrancando las lágrimas de sus herederos.”

Y la guinda del pastel, un entrevista con Sebastián Roa.

1.- ¿El primer libro que te dejó huella?¿Qué edad tenías?

Uf. Difícil de contestar. Sobre todo porque pasado el tiempo me resulta arduo recordar cuál leí antes o después. Así, a bote pronto, guardo un buen recuerdo de El Camino, de Delibes. Puede que fuera el primer libro que consiguió ponerme en el lugar de los personajes. No creo que tuviera más de catorce años cuando lo leí.

 

2.- ¿Tu primer libro que tuvimos la suerte de ver publicado?

Casus Belli, una novela de ficción política y bélica. En ella se narra una hipotética crisis que degenera en la tercera guerra mundial. Una posibilidad remota, pero que se apoya sobre la presencia estadounidense en Irak, el conflicto palestino-israelí y la amenaza nuclear iraní, así como en las querencias americanas hacia la guerra preventiva. Publicada por De Librum Tremens en marzo de 2007. Tejemanejes políticos, espionaje y sobre todo batallas, con la novedad de que los españoles son esta vez protagonistas directos


3.- Escritores y libros preferidos, releídos, especiales, etc.

El libro sin duda es La Ilíada. Lo leo una vez cada dos o tres años si puedo. Muy emotivo para mí, Puertas de Fuego, de Steven Pressfield, al que también le echo un tiento cada cierto tiempo. No suelo releer porque bastante tengo con robar tiempo para leer lo que sea por primera vez. En cuanto a autores, me gusta mucho Pérez Reverte (cualquiera de sus libros, me da igual), pero también he leído con saña en cierta época a Platón.


4.- ¿Cuánto suele durar la labor de documentación para escribir un libro?

Bueno, por lo que mi corta experiencia me dicta, es difícil calcularlo. En lo que yo llevo hecho hasta ahora podríamos establecer un plazo medio de un año, aunque el reparto de horas es irregular. No obstante, el trabajo de documentación no acaba cuando escribes. No sé si a otros les ocurrirá, pero yo no dejo de documentarme mientras escribo. Surgen dudas continuas que has de aclarar, y estas te llevan a otras nuevas… Parece embrolloso, pero en el proceso es cuando realmente se aprende.


5.- Momento o momentos históricos más importantes de España

Para mí resulta especialmente decisivo el término de la romanización. Hay otros, por supuesto. Podríamos hablar de la invasión musulmana de España, que sin duda ha determinado nuestra identidad; de la batalla de Las Navas de Tolosa, del descubrimiento de América o de la guerra de Sucesión…, incluso de la Guerra Civil. Sin embargo, para mí es más positivo el primero que he nombrado porque contribuyó a hacernos mejores.., cosa que dudo de los demás acontecimientos decisivos.

6.- Si la realidad histórica de España es sólo una, siendo las fuentes, en teoría, las mismas ¿cómo se puede contar nuestra Historia de formas tan dispares?

Supongo que deberíamos buscar la razón en la excelsa obra platónica La República. Mientras los tipos que nos gobiernen impulsen o permitan la instrumentalización de la educación, la educación estará adulterada. Así, en lugar de buscar la verdad, buscamos justificaciones; y la Historia siempre ha justificado muy bien. Los filósofos al poder, hombre.


7.- ¿Quién es tu mentor en tu pasión por la Historia?

Me gustaría decir que fue Joaquina Molinero, mi profesora de Historia allá en Teruel, en el Instituto Francés de Aranda, pero lo cierto es que en aquella época a mí me iban otras «historias». Fue más tarde cuando la afición a la lectura, en gran parte contagiada por mi esposa, me introdujo el placer de aprender nuestra Historia.


8.- ¿Cuándo se rodará una gran película histórica en nuestro país?. A los intentos de Alatriste y Los Borgia creo que les falta ese salto de calidad.

No pienso que sea por falta de talento o de argumentos. Parece que está bien claro que es una cuestión de dinero. El problema es que cuando entra el dinero en juego aumentan también los intereses privados y se sacrifica todo al mercantilismo. No hay más que echar un vistazo al cine norteamericano: con todos esos medios, esos sueldazos que cobran los actores, con toda esa parafernalia en efectos especiales… y acaban pegando mil patadas a la Historia para hacer las películas «más comerciales» (y conociendo la Historia norteamericana, sabemos que los puntapiés al final se los lleva nuestra Historia, la europea). Total, Ni tanto ni tan calvo. Espero que las nuevas tecnologías y la saludable fiebre recreacionista permitan a nuestros cineastas afrontar proyectos decentes a medio plazo. Pensemos que Alatriste, por ejemplo, no habría sido posible tan sólo hace unos años. Seamos positivos y tengamos claro algo en cuanto al arte y al comercio: cuanto más alejados la una del otro, mejor.

 

9.- ¿Tus aficiones “secretas”?

Pues secretas, secretas… Mis aficiones han sido siempre bastante inocentes y nunca he tenido que esconderme. Modelismo, fotografía, sobre todo pintura y recientemente, como sabes, escritura.


10.- Un día perfecto sería …

Me gusta la variedad, de modo que a veces la perfección se acerca más cuanto más nos separamos de la rutina. Eso sí, echo de menos los días de Asturias, cuando mi mujer, mi hija y yo salíamos a pasear por aquellos caminos flanqueados de castaños. El olor a hierba mojada, los caballos en los prados, el color de las montañas… Sentarnos al borde de la senda a comernos un bocata de atún podía convertir el día en la perfección absoluta.

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