Tag Archive for: religión

El ninguneo sufrido por las mujeres a lo largo de la historia se debe a un error de traducción

05 dic
5 diciembre 2013

A un error de traducción… y a todos los que se han aprovechado durante siglos.

Para encontrar este “error” tenemos que fijarnos en un pasaje de la Biblia, concretamente en el Génesis, donde detalla que Dios hizo a Eva de una costilla de Adán…

Entonces Jehová hizo caer un sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas [...] Y de la costilla que Jehová tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

Creación de Eva (Miguel Ángel)

Creación de Eva (Miguel Ángel)

Y para la oportuna explicación nos va a ayudar mi amigo Joshua BedwyR

El origen está en una pésima traducción que los rabinos judíos realizaron hace ya siglos. Pero antes debo especificar un par de temas:

- Dentro de la cultura sumeria, existía lo que se conocía como los ME. Estos ME eran una serie de creaciones de los dioses, que servían para mantener el equilibrio del mundo. Conocemos muchos, porque se han encontrado listas y recopilaciones de ellos. Entre otros, podemos encontrar desde el arte de la carpintería hasta el poder de crear vida. Y con este poder de crear vida, nos vamos acercando al meollo de la cuestión.

- Los sumerios escribían en cuneiforme. En dicho alfabeto, algunas palabras tenían distinto significado según se colocaran en una parte del texto u otra. En concreto, la palabra sumeria TI podía significar, según se la colocara, o bien “costilla” o bien “el poder de crear vida“.

Tabla sumeria

Tabla sumeria

Y tras estas dos consideraciones, hemos llegado al punto en que descubrimos al asesino. En el Mito de la Creación Sumerio, el dios Enki crea a la mujer igual al hombre, ya que lo hace con el TI. Y dada la posición de dicha palabra en el texto, el significado es “poder de crear vida“. Como bien sabemos, los judíos estuvieron exiliados en Babilonia, “invitados” por Nabucodonosor. Ya sus antepasados cananeos debieron acceder a las obras culturales sumerias que conocían desde tiempos de Abraham, pero además, una vez en Babilonia, tuvieron de nuevo acceso a la literatura sumeria, a la que, dado que aún no existía la SGAE ni similares, se dedicaron a fusilar y plagiar descaradamente para mejorar la Biblia. Pasajes y mitos enteros de la literatura de los dos ríos se convirtieron en trozos de la Torah: el Pentateuco al completo, el libro de Job, el Cantar de los Cantares y hasta la biografía de Moisés, que a falta de negros, fue calcada de la de Sargón de Akhad.

En ese proceso de plagio intensivo, se toparon con el pasaje del dios Enki y tradujeron la palabra TI como “costilla“, haciendo que la mujer pasara de ser alguien igual al hombre desde la creación a alguien subordinado e inferior. ¿Lo hicieron con mala fe? A estas alturas es difícil saberlo. Pero es un hecho histórico que los rabinos judíos, obsesionados por el valor de las palabras (en la Biblia cada nombre está cuidadosamente escrito y colocado según valores numéricos estrictos), siempre supieron idiomas. Y hay razones más que suficientes para sospechar que conocían el truco de la colocación de la palabra en el texto. Vamos, que tiene cierto tufillo intencionado.

Ahora ya sabéis por qué durante siglos las mujeres han podido ser ninguneadas con el best-seller número uno en la mano. A partir de hoy, cada vez que alguien no os trate a vosotras con igualdad,  mandadlo a aprender idiomaso la mierda según os pille.

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Los cruzados que perecieron bajo el hielo ruso

10 sep
10 septiembre 2013

Cuando hablamos de las cruzadas casi siempre lo asociamos con las campañas militares libradas en Tierra Santa contra los infieles, pero también en Europa tuvieron lugar este tipo de campañas: la Cruzada del Sur, como Juan Antonio Cebrián llamó a la Reconquista española, la Cruzada contra los cátaros…  y la Cruzada del hielo.

Cruzada del Hielo

A finales de la década de 1230 el imperio mongol entraba a sangre y fuego en Rusia  causando una gran mortandad y sometiendo a la mayoría de los territorios que la conformaban. La República de Nóvgorod, estado autónomo comprendido entre el Báltico y los montes Urales, permaneció independiente porque, como la historia ha demostrado (Napoleón o Hitler), es peligroso invadir Rusia en invierno… y cuando no lo es. Tratando de aprovechar aquello de “a río revuelto ganancia de pescadores“,  la Iglesia Católica pensó que era un buen momento para hacer entrar en razón a los ortodoxos repartidos por las Repúblicas bálticas y Rusia. A esta cruzada, encabezada por los caballeros de la Orden Teutónica, se unieron suecos y daneses aunque con otros fines más terrenales… expandirse hacia el Este. El primer enfrentamiento entre Aleksandr Jaroslavich, al frente de las tropas de Nóvgorod, y las tropas suecas se produjo en el río Neva con la victoria de Aleksandr. Tras esta victoria se le conocerá como Aleksandr Nevski (Alejandro del Neva).

Todavía quedaba la guinda del pastel… la Orden Teutónica. El 5 de abril de 1242, el lago Pepius todavía estaba congelado pero ya había zonas que la capa de hielo era demasiado frágil. Sobre el lago, la espectacular estampa de los caballeros con sus armaduras contrastaba con las tropas de Aleksandr escasamente preparadas y equipadas. Aleksandr buscó un lugar donde poder defenderse del inminente ataque de los cruzados; éstos atacaron el frente y rompieron rápidamente sus defensas y cuando todo parecía perdido… los cruzados habían caído en la trampa. Fueron atacados y desbordados por las alas, ante lo que decidieron salir de aquella ratonera para agruparse y volver a atacar. La huida fue desordenada y los hombres de Aleksandr empujaron a los cruzados hacia la zona donde el hielo no pudo soportar el peso de los caballeros con sus armaduras y caballos… el hielo se resquebrajó y los cruzados perecieron ahogados o congelados. Ante aquel desastre, desistieron y se retiraron.

Imagen: Tumblr

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Reliquias de la Pasión de Cristo, ¿verdad histórica o devoción desmedida?

05 abr
5 abril 2012

Alrededor de las reliquias, como partes del cuerpo de santos u objetos que han estado en contacto con ellos, siempre se ha planteado si tras ellas hay una realidad histórica y una base científica que pueda demostrar, como mínimo, su antigüedad o, simplemente, es fruto de la devoción desmedida y de vendedores de humo que quisieron sacar algún provecho. Esta es una relación de las más importantes relativas a Jesucristo:

Sábana Santa o Sudario.
Se encuentra en la catedral de Turín. La más conocida de todas y sobre la que más estudios se han hecho, sobre todo, para conocer su antigüedad. Es una tela de lino con la que se supone que se cubrió el cuerpo de Jesucristo al ser enterrado y en la que quedó plasmado su rostro. Después de la prueba del Carbono 14, del estudio de granos de polen, de digitalizar la imagen y muchas más pruebas, no se ha llegado a un acuerdo de su veracidad. En España, en la catedral de Oviedo, tenemos el pañolón de Oviedo que se veneraba como el pequeño sudario que cubrió su cabeza.

El Velo de la Verónica.
Se encuentra en la Basílica de San Pedro en Roma. Mientras Jesucristo llevaba la cruz, camino del monte Calvario donde sería crucificado, se paró en la sexta estación del Víacrucis para descansar y Santa Verónica se acercó para secarle el sudor de su rostro quedando impreso en el pequeño paño. La historia de esta reliquia no se conoce hasta bien entrada la Edad Media y no se ha podio realizar ningún estudio sobre ella. Durante el siglo XX, sólo el jesuita e historiador de arte José Wilpert ha podido contemplarla sin la protección que la cubre y sus palabras tampoco dejan nada claro “una pieza cuadrada de un material de color claro, desteñido por la edad, que lleva dos tenues manchas de óxido de color marrón conectadas la una a la otra“. Hoy en día se veneran 3 más, dos de ellas en  Alicante y Jaén.

Representación de la Verónica - Greco

El Santo Cáliz.
Se encuentra en la catedral de Valencia. El Santo Cáliz, Grial o Santo Grial, sería la copa que se usó en la última cena. Es una copa de calcedonia, piedra semipreciosa, de 7 cm de altura y 9,5 de diámetro, y un pie con asas añadido posteriormente (entre los siglos X y XIV). La leyenda la lleva desde las manos de San Pedro, en Roma, hasta el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), aunque la primera noticia documentada del cáliz no aparece hasta el XIII pasando por Zaragoza, Barcelona y recalando en Valencia en el XV. Aunque también hay controversia sobre ella, de todas las candidatas, porque hay varias, parece que el cáliz de Valencia es el que más posibilidades tiene de serlo por ser parecido a otros cálices palestinos encontrados de  misma época.

La Santa Cruz, INRI y los clavos.
Se encuentran en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma. Se refiere a un fragmento de la cruz donde fue crucificado, parte de la tablilla donde figuraba la inscripción INRI (Iesvs Nazarenvs Rex Ivdaeorvm o Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos) y los clavos. Según cuenta Jacobo de Voragine en su libro La Leyenda Dorada (1260), la cruz se había enterrado en el monte Calvario y sobre ella se había levantado un templo en honor a Venus en tiempos del emperador Adriano. En 326, cuando llegó la emperatriz Elena de Constantinopla a Jerusalén,  derribó el templo y ordenó cavar hasta encontrar la cruz. Cuando se descubrió, allí mismo se erigió la Basílica del Santo Sepulcro en la que se guardó. Cuando regresó a Roma le llevó a su hijo, el emperador Constantino,  parte de la cruz, la tablilla y dos clavos -el tercero cuenta la leyenda que lo tiró al mar para aplacar la ira divina… una tormenta- . En  326 el emperador financió la construcción de la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén en Roma donde hoy se conservan (la parte de la cruz, la tablilla y un clavo). En nuestro país se veneran fragmentos de la cruz en el monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria) y en la Colegiata Mayor de Caspe (Zaragoza).

Sta. Elena siempre aparece representada con una cruz

Corona de espinas.
Se encuentra en la Catedral de Notre Dame en París. Es la corona espinas con la que los romanos, a modo de burla, coronaron a Jesucristo como Rey de los Judíos. Parece ser que entre las reliquias que trajo Elena de Constantinopla también estaba la corona de espinas. Su primera referencia es en el siglo V y nada se vuelve a saber hasta el XI cuando aparece en Constantinopla. En 1238, y ya sin espinas que parece ser fueron repartidas por toda la cristiandad europea, el emperador Balduino II ofreció la corona a Luis IX, rey de Francia, buscado su apoyo. Para albergarla construyó la Santa Capilla donde permaneció hasta la Revolución Francesa. Desde donde se trasladó a Notre Dame. En la catedral de Barcelona se venera una espina.

La lanza sagrada o de Longinos (la que le clavo el romano Longinos en el costado cuando estaba crucificado), la propia sangre de Cristo, la esponja con la que le aplicaban vinagre en las heridas… y otras muchas componen el conjunto de reliquias de Jesucristo. De todas formas conviene apuntar que la Iglesia es ahora extremadamente prudente y exhaustiva en su investigación antes de pronunciarse. Además, aunque las valora y protege como expresión de la devoción popular, deja al libre albedrío el hecho de creer o no su autenticidad.

Paralelamente a estas reliquias, que pueden tener cierta base histórica, aparecen otras que, por su cantidad o rareza, son más propias de quien actúa de mala fe aprovechándose de la buena fe de otros:

  • Las treinta monedas de Judas se han convertido en unas doscientas.
  • San Juan Bautista debía tener unos sesenta dedos.
  • Tres prepucios de Jesucristo.
  • Una paja del pesebre del niño Jesús
  • Trozo de mantel de la última cena
  • Carbón con el que fue martirizado en la parrilla San Lorenzo
  • Un piedra con la que fue lapidado San Esteban
  • Diente de Santa Apolonia (fue martirizada arrancándole los dientes)

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Cuando las prostitutas gobernaban la Iglesia

22 mar
22 marzo 2012

En la historia del papado al período comprendido entre el nombramiento de Sergio III en 904 y la muerte de Juan XII en 964 se le denomina Saeculum Obscurum (la edad oscura) aunque es más conocido como Normas de las putas o Pornocracia tal como recogió en sus Anales Eclesiásticos el cardenal e historiador del siglo XVI Cesare Baronio. Durante este período los Papas estuvieron bajo la influencia de dos prostitutas: Teodora y Mazoria, madre e hija.

Teodora y Mazoria

Tras la muerte de León V, apoyado por la familia Spoleto y por su primo Teofilacto, senador y magister militum de Roma, se elige nuevo Papa a Sergio III en 904. Como recompensa Teofilacto fue nombrado vestararius (el que controlaba las finanzas) y más tarde cónsul, y su esposa senatrix de Roma. Teodora, la esposa de éste, también apoyó al nuevo Papa… pero desde la cama, donde le ayudaba a tomar las decisiones más importantes. Con 15 años, y siguiendo los pasos de la madre, Mazoria también pasó por la cama del Papa con el que llegó a tener un hijo, Juan. Tras la muerte de Sergio III, Teodora nombraría a los tres siguientes: Anastatius III (911-913), Lando (murió después de 6 meses) y a Juan X en 914. Dos años más tarde fallecía Teodora y Mazoria tomaba el relevo.

Además de Juan, Mazoria tuvo otro hijo, Alberico II, con su primer marido Alberico I de los Spoleto. Los discrepancias con Juan X llegaron al poco tiempo y utilizando el poder de su segundo marido, Guy de Toscana, lo encarceló y falleció en extrañas circunstancias mientras estaba en prisión. Igual que hizo su madre eligió a los tres siguientes Papas: León VI (durante siete meses en 928), Esteban VII (928-931) y a Juan XI (931-935) (el hijo que había tenido con Sergio III). Su hijo, otorgándole el poder absoluto, la nombró senatrix Patricia Romanorum. Tras el fallecimiento de su segundo marido, Mazoria intentó seguir ganando poder casándose con Hugo, rey de Italia, pero había un pequeño gran problema… pequeño porque aunque necesitaba anular su matrimonio su hijo era el Papa y gran porque su otro hijo, Alberico II, lideró la oposición a aquella boda.

Boda de Hugo y Mazoria

Alberico II asumió el título de príncipe y senador de los romanos y gobernó Roma. El día de los esponsales de su madre con el rey Hugo mandó apresarla y la encerró hasta su muerte en 936. El hijo asumió el papel de la madre y continuó eligiendo Papas hasta que en 955 nombró a su propio hijo, y por tanto nieto de Mazoria y bisnieto de Teodora, Juan XII que ocupará el trono de San Pedro hasta 964.

Fuentes: Italy and the Papal Pornocracy, Saeculum Obscurum, Christian Pornocracy & The Rule of the Whore

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La coma blasfema y otras erratas de la Biblia

05 ene
5 enero 2012

No me refiero a interpretaciones de la Biblia sino a erratas de edición o impresión que cambiaban el sentido del texto dándole un giro gracioso o blasfemo, según se mire. Muchas de estas ediciones erróneas se han convertido en objeto de coleccionista.

La coma blasfema: en varias ediciones de la Biblia King James dice: “Y también hubo otros dos malhechores [crucificados junto a Jesús]” debería haber sido “Y también hubo otros dos, malhechores” para no incluir a Jesús en ese distinguido grupo.

La Biblia de los pecadores o de los malvados: se refiere a la Biblia publicada en 1631 por Robert Barker y Lucas Martin en Londres. El nombre que se le dio a esta Biblia es por el error, por omisión, de la palabra “no”: en los Diez Mandamientos ( Éxodo 20:14 ), aparece “Cometerás adulterio” en lugar de “No cometerás adulterio“. Los editores de la Biblia fueron multados con £ 300 y privados de su licencia de impresión. Hoy en día, existen 11 copias de esta edición.

La Biblia de los injustos: se llama así a una edición de Cambridge en 1653. En la primera carta a los Corintios se hace la pregunta: “¿No sabéis que los injustos heredarán el reino de Dios?“, en lugar de “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?“.

La Biblia de los tontos: edición de 1763. En un Salmo relata: “Dice el necio en su corazón hay un Dios“, en lugar de “… no hay un Dios“. Las impresores fueron multados con tres mil libras y se destruyeron todas las copias.

La Biblia de los camellos: es esta edición de 1823 se incluye “se levantó Rebeca y sus camellos (camels)“, en lugar de “se levantó Rebeca y sus doncellas (damcels)“.

La Biblia de la impresora: es una edición publicada de 1702. En el Salmo 119, en lugar de quejarse de “los Príncipes (princes) me han perseguido sin causa“, dice, “Las impresoras (printers) me han perseguido sin causa“.

La Biblia del vinagre: versión publicada en Oxford en 1717, por J. Baskett. Convierte la “parábola de la vid o viñedo (vineyard)” en la “parábola del vinagre (vinegar)“.

La Biblia de los búhos: edición de 1944, en el libro primero de Pedro se lee: “…las mujeres estaban sujetas a sus maridos búho (owl)” en lugar de “…las mujeres estaban sujetas a sus propios (own) maridos“.

La Biblia de los responsables: edición de 1562 publicada en Ginebra en el evangelio Mateo: “Bienaventurados los responsables del lugar (place-makers)“, en lugar de “Bienaventurados los pacificadores(peacemakers)“.

Fuentes: International Society of Bible Collectors, Theology Today, The Examiner

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LoH: ¿Y si nunca hubiésemos inventado los superhombres?

11 ago
11 agosto 2011

Desde los más inmemoriales tiempos de la humanidad ha(n) existido un (una serie) de ( ()) ) COÑO! QUE ME LÍO CON LOS PARÉNTESIS!

Que digo yo, que desde hace mucho tiempo, entre los finales de siglo y principios del siguiente, la enigmática y sobrenatural figura del superhombre ha estado asociada a la más intrínseca cultura del ser humano.

Obviamente, cuando todavía lo estás flipando con lo maravilloso que es el fuego, no te puedes poner a elaborar sesudos estudios sobre la gravitación universal, sobre todo por la carencia de sesos en la época. Obviamente, fenómenos como la caída de una manzana, el por qué existen unas rocas más duras que otras para fabricar rudimentarias herramientas, o cuales son las inexplicables fuerzas que hacen que los ombligos del género humano se llene de pelusillas, eran atribuidos a un ente superior y todopoderoso, bien en semejanza al hombre, bien en grotescas formas animales.

Superhombres, dioses en definitiva, fueron durante muchos años los responsables de la salida y puesta del Sol, de la lluvia, del calor, del frío, de la vida, de la muerte…
Parece obvio que en estas tempranas edades del ser humano estas explicaciones eran las explicaciones más comprensibles. La primera navaja de Occam (Ockham).

Nazca (Perú)

Hoy, gracias a los grandes avances intelectuales y científicos, muchas de todas estas explicaciones se han reescrito. Mentes abiertas y testarudas (en el mejor sentido) han ido sembrando de respuestas  toda la historia que nos ha tocado vivir.

Pero… ¿Y si no hubieran existido los superhombres?. La respuesta es bien sencilla: Tiempo. La humanidad hubiera evitado una ingente cantidad de obstáculos que han frenado su camino. Pero, eso no es lo más grave…

Grandísimas industrias como la fábrica de estampitas de Altomontejos del Segura nunca habrían existido. La gran sastrería de tela naranja de Bandipur nunca hubiera vestido a los monjes. La concesión a Hojalatas y Otros Metales (HOM) en Torremoscas del Páramo, fabricante de menorás y cálices probablemente sería un pequeño negocio familiar centrado en las lámparas de araña y los marcos de salón.
El Aserradero Nacional de Ngmmba, con una producción estimada de 234.000 tótems mensuales, muy probablemente sería una importante agencia de calificación, Standard & Ngmmba, quizás.

Os dejo, como reflexión, parafraseando a los Python gracias a Antonio, una interesante pregunta… ¿Qué nos han dado los superhombres?.

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Los errores de Occidente respecto al mundo musulmán.

11 feb
11 febrero 2011

Tras la publicación del post relativo a lo que podría ocurrir en Túnez y Egipto tras los acontecimientos de estos días, hubo varios comentarios de Jake la motta en los que dejaba claro que tenemos, o tengo,  una visión sesgada y errónea del mundo musulmán, en general, y del islam, en particular. Siempre he tenido claro que las diferentes opiniones, expresadas con argumentos, enriquecen cualquier debate; así que le pregunté si estaría dispuesto a escribir un post con los errores, que a su juicio, comete Occidente al tratar el mundo musulmán y el Islam. Su respuesta es esta:

Los errores de occidente y su percepción del mundo árabe son muchos y variados; sin embargo, el error más grande es que Occidente ha superado todos los umbrales de incompetencia ética. Y con esos mimbres se usa del etnocentrismo más atroz, los prejuicios y el desdén por una cultura simplificando las realidades. Incapaces de advertir su propia incompetencia moral, Occidente no se mira el obligo, y acusa de integrismo la relación vívida que los musulmanes tienen con su propia religión. Esto no es un panegírico del mundo musulmán. En el mundo musulmán hay canallas, hay buenos y hay malos; en definitiva, en el mudo musulmán hay hombres, como aquí, como allá. Pero si hay algo que nunca han realizado los musulmanes es el crimen lógico, ni la inmoralidad política, su religión no se lo permite. Y eso se puede argumentar incluso para casos extremos, como fueron los atentados terroristas, y el término de yihad.

El error de Occidente ha sido creer que los avances, el progreso, colocaba a la civilización Occidental por delante de todas las civilizaciones de la historia universal. 2000 años de era Cristiana son un cifra considerable. La civilización Egipcia duró 3000, la sumeria 1500; el error de la civilización cristiana es el egocentrismo. La caída del muro de Berlín supusieron vientos de cambio y de esperanza en que la libertad se desaparramada. Pero el error de Occidente es que necesitaba un interpretación maniquea de la verdad y de la maldad y que las ideas de libertad y de democracia son un camelo: el Poder es la Verdad. Cayó el muro de Berlín y se necesitaba buscar un enemigo. Occidente siempre necesita enemigos, y los atentados del 11 de septiembre fueron la excusa perfecta. La verdad es la voluntad del más fuerte, y se inventó un término: Guerra de civilizaciones. Como ayer fue guerra de clases o guerra al comunismo, se impuso una nueva verdad, la verdad del Poder. El choque entre dos civilizaciones Occidente y Oriente. El error de Occidente es que esa es una verdad falsa. El mundo musulmán no quería esa guerra. El mundo musulmán nunca ha querido las guerras. No las ha escamoteado nunca, nunca ha sido un pueblo cobarde. Nunca las ha iniciado.

El error de Occidente es un error de orgullo, y es un error de espiritualidad. El Islam, en todo caso, es una esperanza. Martin Heidegger fue consciente de que el hombre moderno, el nacido por el cartesianismo y el racionalismo, había perdido el interés por el Ser. Malraux escribió que el siglo XXI será religioso, o no será. El islam es la esperanza. Occidente equivocó el camino, pese a sus grandes avances tecnológicos y científicos: el pragmatismo ha sido de gran ayuda.

El error de Occidente es que se ha convertido en la civilización más grande, más poderosa, más destructiva, más egoísta y más inmoral que ha poblado el planeta tierra. Si existe una civilización capaz de destruir el planeta esa es, sin duda, la civilización Occidental. La civilización árabe es también una civilización de hombres y mujeres, se dice que anclada en el pasado; pero eso no es cierto. Los vientos de cambio también llegaron a ellos, los grandes valores de la ilustración se desparramaban, secularizando sus sociedades. Las ideas siempre ha circulado por este mundo, y las civilizaciones nunca han sido compartimentos estancos.

El error de occidente es hablar de democracia como si el invento fuera suyo, y no hablar de que los gobiernos se sustentan por legitimidades y por la crueldad. Que el fin justifica los medios, que las bombas de racimo se siguen usando y que a la población civil se la bombardea sin escrúpulos, del mismo modo que las tribus comanches eran confinadas, sus poblados arrasados, y sus víveres arrojados al lodazal.

El error de occidente es darla con un hueso duro: el del buen salvaje. Tratar a la milenaria religión de Mahoma y su civilización como incivilizada y sin cultura. Los errores de Occidente son muchos y variados, y uno de ellos es el de pisar el orgullo de una cultura milenaria de pastores y guerreros, de médicos y científicos, de artistas y arquitectos, de traductores y escritores, de mercaderes, de  comerciantes y de artesanos, que nunca ha pecado contra su Dios.

El error de Occidente ha sido el crimen.

Las tres culturas. Frigiliana (Málaga)

Las tres culturas. Frigiliana (Málaga)

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Demostrado científicamente: el dinero ciega

05 ene
5 enero 2011

Siempre se ha dicho que la avaricia, la codicia, el dinero… ciegan, te impiden ver el resto del paisaje. Pues con esta anécdota de John Henry Newman queda demostrado científicamente.

John Henry Newman (1801 -1890) fue un presbítero anglicano convertido al catolicismo en 1845 – Enrique VIII debió removerse en su tumba-. El Papa León XIII le nombró cardenal y fue beatificado en 2010 en una ceremonía que presidió el Papa Benedicto XVI en el Reino Unido. En su juventud luchó, dentro del Movimiento de Oxford, por la recuperación de las raíces católicas en Inglaterra.

En cierta ocasión, siendo ya cardenal, mantenía una charla con un importante hombre de negocios que alardeaba de sus riquezas y se ufanaba de sus escasas, o nulas, creencias religiosas. Newman, descendiente de banqueros y comerciantes, sabía que para “llegar” a este individuo no le servirían profundos discursos basados en la fe, sino algo práctico y, sobre todo, sencillo.

Cogió un pedazo de papel y escribió “DIOS”. El pedante ricachón lo leyó y encogió los hombros.
Newman sacó de su bolsillo una moneda y la puso sobre la palabra tapándola, y le preguntó:
- ¿Ve lo que he escrito ahora?
- No. Sólo veo dinero
- Efectivamente, porque el dinero le ciega e impide ver a Dios.

Y donde escribió Dios se puede escribir: comprensión, solidaridad, amistad, amor, sacrificio… Sólo hay que cambiar el tamaño de la moneda, o utilizar un billete, para hacer esta prueba con la gente sin escrúpulos que sólo vive por y para el dinero.

Fuente: El parche de la princesa de Éboli – Mª Pilar Queralt.

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