El empresario de una funeraria que inventó la centralita telefónica sin una sola enagua

28 abr
28 abril 2013

En el ámbito de los inventos y las patentes siempre han existido disputas por la paternidad de ciertos inventos. Ya vimos anteriormente que si Antonio Meucci hubiese tenido 10 dólares el iPhone sería un teletrófono. Para lo que no existe ninguna disputa es para la paternidad del la centralita telefónica automática… el estadounidense Almon Brown Strowger en 1889.

Strowger

Strowger

El teléfono se extendió rápidamente por todo el país y en sólo un año cruzó el charco para llegar a Europa. En 1878 Bell inauguró la primera central telefónica en New Haven, Connecticut (EEUU) con 21 abonados, entre los que estaba el novelista Mark Twain. Hasta estas centralitas llegaba el cableado de los abonados y las operadoras de la centralita -porque normalmente eran mujeres- se encargaban de conectar manualmente las clavijas del panel y de esta forma conectar el teléfono de quien llamaba con el del número solicitado.

Almon Strowger era un empresario que tenía una funeraria en Kansas City. Su vida transcurría normalmente hasta que, sin saber cómo ni por qué, su negocio comenzó a perder clientes. Comenzó a investigar para ver qué había cambiado en el negocio; el único cambio era que hacía unos meses se había contratado una línea telefónica que, en teoría, tenía que haber servido para aumentar los clientes y no para empeorar el negocio como estaba sucediendo. Aquello no cuadraba, hasta que se descubrió el pastel… una de las operadoras de la centralita telefónica local era la esposa de un propietario de la competencia y todas las llamadas solicitando los servicios de una funeraria iban a su competidor. Strowger lo puso en conocimiento de los superiores de la operadora pero no hicieron nada. Así que, decidió arreglarlo él mismo.

Su idea era centralitas automáticas para evitar el desvío interesado de llamadas y a las operadoras cotillas que gustaban de escuchar conversaciones. Hizo una maqueta de su invento y, gracias a los conocimientos en electricidad de su sobrino William, la hicieron funcionar. En 1889, solicitaron la patente del Automatic Telephone Switching System (Sistema Automático de Conmutación Telefónica) y les fue concedida con el número US447918 en 1891. Ya con la patente, buscaron un socio capitalista que pudiese financiar la fabricación y comercialización de su invento. Tras algún que otro fiasco, el vendedor Joseph Harris aceptó la propuesta pero siempre y cuando se constituyese una empresa… así nació Strowger Automatic Telephone Exchange. El 3 de noviembre de 1892 se instaló en La Porte (Indiana) la primera central telefónica automática con capacidad para 99 abonados. La presentación fue todo un éxito y algunos la bautizaron como…

La primera central telefónica sin una sola enagua.

No todo el mundo estaba feliz con las nuevas centralitas; las operadoras se quedarían sin trabajo. Strowger se acordó de ellas en el discurso de presentación…

Me dicen que las operadoras están enojadas conmigo por dejarlas sin trabajo pero son los ajustes propios de la evolución […] El teléfono sustituyó a los mensajeros y esta máquina sustituye a las chicas. […] Las mejoras continuarán hasta el fin de los tiempos…

centralita automática

Lógicamente se fueron haciendo mejoras y aumentando la capacidad de las centralistas llegando a Europa en 1898. Ese mismo año, Strowger decide echarse a un lado y dejar el negocio: vendió la patente por 1.800 dólares y su participación en la empresa por 10.000 dólares. Dieciocho años más tarde, en 1916, la compañía de Bell compró el invento de Strowger por 2,5 millones de dólares. Strowger se retiró a Florida donde el clima era más benigno para sus dolencias y, otra vez, volvió a montar una funeraria. Falleció el 26 de mayo de 1902, a los 62 años, y fue enterrado en el cementerio de Greenwood al día siguiente. En 1949 se colocó una placa conmemorativa…

Aquí descansan los restos de Almon Strowger, 1839-1902, inventor y pionero, cuyo sueño de un mejor servicio telefónico le inspiró para inventar en 1889 el primer sistema telefónico automático. Esta placa se coloca en su honor en el 110 aniversario de su nacimiento por los miembros agradecidos de la industria telefónica 19 de octubre 1949.

Fuentes e imágenes: Histel, Almon Strowger, Robinson Library

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La desaparición de un pueblo inuit.

25 abr
25 abril 2013

Junto al lago Angikuni, a orillas del río Kazan en la región de Nunavut (Canada), estableció su campamento un pueblo inuit; era un lugar idóneo por la abundante pesca del lago y, además, su costa rocosa les servía de refugio. Aún siendo un pueblo seminómada, decidieron establecer un campamento permanente hasta que…

Colaboración para la campaña Salvar el Ártico. Puedes leer el resto del artículo en Greenpeace.

Inuits

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Los héroes del Ártico de la Segunda Guerra Mundial

22 abr
22 abril 2013

En junio de 1941, Hitler inicia la ofensiva en el Frente Oriental para invadir la Unión Soviética (Operación Barbarroja), un plan demasiado ambicioso. La brutal ofensiva alemana consiguió penetrar en las confiadas defensas del Ejército Rojo y ganar terreno rápidamente. No obstante, la llegada del invierno estabilizó el frente permitiendo que el Ejército Rojo se agrupase y desbaratar los planes de Hitler. Pero los soviéticos no estaban solos, recibieron la ayuda de los Convoyes del Ártico. En palabras de Winston Churchill…

The worst journeys in the world (Los peores viajes del mundo)

Inglaterra sabía que si Alemania tenía éxito en el Frente Oriental durante la invasión de
la Unión Soviética, volvería a centrar todas sus fuerzas en el Frente Occidental. Así que,
si ayudaban a los soviéticos a mantener a raya a los alemanes lo hacían también en su
propio beneficio. Lógicamente, no podían enviar suministros o armas por vía terrestre
o aérea, sólo quedaba la opción del mar… desde Islandia y, sobre todo, desde el Reino
Unido atravesando el océano Ártico hasta los puertos de soviéticos de Murmansk y
Arkhangelsk. Desde el mes de agosto de 1941, 78 convoyes consiguieron entregar
cuatro millones de toneladas de armamento (7.000 aviones, 5.000 tanques, municiones…)
combustible, alimentos y medicinas. Intervinieron 1.400 barcos mercantes protegidos
por barcos de guerra de la Royal Navy británica y 66.000 soldados británicos y marinos
mercantes. Además de los evidentes beneficios de la ayuda prestada, para Stalin fue una
prueba concluyente de que los aliados no iban a dejarles solos en su enfrentamiento con
Hitler.

En tiempos de paz no habría hecho falta llegar hasta el Ártico, pero Alemania controlaba
la península escandinava y patrullaba las aguas del Atlántico norte con buques de guerra,
aviones de la Luftwaffe y los temibles U-Boot (submarinos). Así que, la alternativa más
segura era la ruta del Ártico. Además de los alemanes, se enfrentaron a un peligro mayor:
el frío extremo, tempestades, enormes olas… y los icebergs.

Aprendimos lo que era el frío extremo cuando al coger las cadenas y los
cables sin guantes, nos arrancábamos la piel. […] El frío era inimaginable, pero
teníamos que salir a picar el hielo que se formaba sobre la cubierta atados con
cuerdas […] En ocasiones el barco se inclinaba hasta 45º…

Si durante el invierno el problema eran las terribles condiciones climatológicas, durante el
verano ártico, con sus correspondientes horas de sol casi perpetuo y las dificultades para
conciliar el sueño, los convoyes se veían obligados a navegar a plena luz facilitando su
localización a los alemanes… 85 barcos mercantes, 16 buques de la Royal Navy y más de
3.000 británicos se perdieron en la misión de ayuda a los soviéticos.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, las tensiones con la Unión Soviética dejaron a
estos héroes del Ártico marginados de cualquier reconocimiento. Setenta años después,
cuando David Cameron fue nombrado Primer Ministro del Reino Unido, consiguieron el
reconocimiento por el que llevaban décadas luchando… sólo unos 200 veteranos de los
convoyes del Ártico seguían con vida.

Lo importante no son las medallas, sino las historias que hay detrás.

Video:

Como mañana es un buen día para regalar o comprar un libro…

Nunca me aprendí la lista de los reyes godos2

Fuentes e imágenes: Mirror, Daily Mail, Eye Witness to History

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¿Por qué se rumoreaba en la Primera Guerra Mundial que los alemanes colgaban a los sacerdotes?

18 abr
18 abril 2013

En investigador francés Jean-Noël Kapferer publicó en 1989 un libro titulado Rumores, en el que trababa de explicar su origen, qué son, por qué se crean, cómo pararlos… incluyendo varios ejemplos como el caso de Orleans (Francia) en 1969: se extendió el rumor de que en las tiendas de ropa y calzado para mujeres regentadas por judíos, se raptaba a las mujeres para luego venderlas como esclavas sexuales. Incluso se llegó a hablar de víctimas (28) y de los métodos utilizados para drogar a las víctimas. En este caso concreto se pudo parar con otro rumor… se hizo correr la voz de que los que difundían el rumor de los secuestros eran nazis que volvían a recuperar protagonismo en Francia; rápidamente el rumor murió. Cuenta otro caso que debe ser el colmo de los colmos… una noticia contrastada, aunque un poco pobre, que tras pasar por varios periódicos regresa a uno de ellos y llega tan tergiversada, que no la reconoce y la convierte en rumor:

Durante la Primera Guerra Mundial, el periódico alemán Kölnische Zeitung informa de la toma de la ciudad de Amberes por el ejército alemán: “Las campanas [alemanas] sonaron con la noticia de la caída de Amberes“. Basándose en esta noticia, el diario francés Le Matin informó como sigue: “Según el Köilnische Zeitung, los párrocos de Amberes se vieron obligados a tocar sus campanas una vez que las defensas habían caído“. El tumo tocó entonces al londinense The Times, que daba su versión: “Según Le Matin, que reproduce una noticia de Colonia, los sacerdotes belgas que se negaron a hacer volar sus campanas después de la caída de Amberes han sido depuestos de sus funciones“. La noticia se va complicando cuando la hace pública el italiano Corriere de la Sera: “Según The Tímes, que cita noticias de Colonia comentadas en París, los desafortunados sacerdotes que se negaron a hacer sonar sus campanas han sido condenados a trabajos forzados“. Pero la cuestión queda rematada cuando de nuevo Le Matin informa sobre el suceso: “Según una información del Corriere de la Sera, vía Colonia y Londres, se ha confirmado que los bárbaros ocupantes de Amberes han castigado a los sacerdotes que heroicamente se negaron a repicar las campanas, colgándolos de ellas con la cabeza hacia abajo, como un badajo vivo

Supongo que cada uno de los periodistas quiso aportar su granito de arena…

Kapferer

Kapferer

Fuentes: Los renglones torcidos del periodismo – José Manuel Burgueño, El libro de los hechos insólitos – Gregorio Doval, El pensamiento científico frente al rumor

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Eva y Kitty, las niñas judías que con sus pinturas ganaron unos meses a la muerte

16 abr
16 abril 2013

Son muchos los testimonios que nos han llegado de la barbarie nazi durante la Segunda Guerra Mundial, pero cuando los protagonistas son niños, como las hermanas Eva y Kitty, las historias se recrudecen y nos hacen dudar de la condición humana de sus verdugos.

En la conferencia de Munich de 1938, Alemania recuperaba los Sudetes (zona fronteriza con Checoslovaquia) con el consentimiento de Francia y Gran Bretaña. La incorporación de los territorios limítrofes checoslovacos a la Alemania nazi, dejaría al resto del país incapaz de resistir a la posterior ocupación. En la ciudad de Brno (Checoslovaquia), vivía el matrimonio Brunner con sus hijas Kitty y Eva, de 7 y 5 años respectivamente. La persecución de los judíos -los Brunner lo eran- les obligó a huir. Lamentablemente, y yo diría que incomprensiblemente, sólo consiguieron dos visados y los utilizaron los padres para huir a Palestina, bajo mandato británico en aquel momento. Las niñas quedaron al cuidado de un familiar… que las tuvo que dejar en un orfanato en Brno cuando le tocó huir a él.

Eva

Eva

Kitty

Kitty

El 19 de marzo de 1942, Kitty y Eva fueron llevadas al campo-ghetto de Theresienstadt (Checoslovaquia), hoy Terezín. Este campo se utilizó por la propaganda nazi para venderlo al exterior como una colonia donde los judíos eran reasentados (incluso se rodó en Theresienstadt una película/documental con el título de Der Führer schenkt den Juden eine Stadt, “El Führer regala una ciudad a los judíos”). En junio de 1944 se permitió que una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja visitase el campo… previamente adecentado y sus ocupantes aleccionados de lo que debían decir y hacer. El único consuelo de las niñas durante sus días en el campo fueron los lápices de color de los que nunca se separaban. Durante meses, estuvieron adornando los rincones del campo con sus pinturas llenas de color: flores, mariposas, árboles, nubes… En un principio, aquellas pinturas hicieron gracia a los responsables del campo y permitieron que Kitty y Eva evitasen su deportación a los campos de exterminio, hasta que el 18 de mayo de 1944 (un mes antes de la visita de la Cruz Roja) las niñas fueron enviadas a Auschwitz. Entraron en las cámaras de gas cogidas de la mano. Siempre he dicho que es un error juzgar la historia pero hay casos, como este, que es difícil no hacerlo.

Fragmento de la película Der Führer schenkt den Juden eine Stadt

Fuentes e imágenes: Enciclopedia del Holocausto, Ghetto Fighters House Archives – 1, 2, Anécdotas de la Historia – Pancracio Celdrán.

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La repatriación del último charrúa

14 abr
14 abril 2013

A partir de la década de los noventa, varios grupos indigenistas empiezan a reclamar la repatriación de los restos de los charrúas muertos en Francia. Los gobiernos uruguayos de la época, al igual que todos quienes los antecedieron a lo largo de los 160 años de vida institucional del país, hicieron oídos sordos a los reclamos y no se involucraron en el tema. Los gobiernos franceses, por su parte, negaron sistemáticamente que esos restos estuvieran en poder de algún museo de su país.

Hubo que esperar hasta marzo el año 1997, en ocasión de la visita del presidente francés Jacques Chirac, para que las cosas empezaran a cambiar. Más de 4000 personas firmaron una carta que le fue entregada a Chirac, reclamando una vez más la repatriación de los restos de los charrúas. Esa carta reivindicaba su calidad de seres humanos sobre la de objetos de laboratorio y su destacada participación en el proceso revolucionario del Uruguay.

En septiembre del año 2000, casi 167 años después de la muerte de Vaimaca, la acción sostenida e insistente de esos grupos consigue un logro histórico: el Parlamento uruguayo aprueba la Ley 17.256, que declara en su Artículo 1º “será de interés general la ubicación y posterior repatriación al territorio nacional de los restos de los indios charrúas fallecidos en la República de Francia”; el Artículo 2º dispone que “una vez llegados al país, los restos serán inhumados en el Panteón Nacional junto a las figuras más destacadas de la historia del Uruguay”. En marzo de 2002, el gobierno francés comunica oficialmente que los restos en cuestión han sido localizados en los depósitos del Museo del Hombre y que los mismos serán devueltos a su país de origen. Quizás como reparación a los atropellos cometidos por sus conciudadanos tantos años antes, Francia pone como condición para la devolución que los mismos que NO FUERAN EXHIBIDOS EN MUSEOS NI FUERAN OBJETO DE ESTUDIOS DE NINGUNA CLASE.

El 17 de Julio de 2002, el avión que transporta los restos de Vaimaca Perú desde París aterriza en la Base Aérea Nº 1 en Montevideo y allí quedan en custodia. Dos días más tarde, una caravana de vehículos militares y particulares traslada el cajón que los contiene, envuelto en la bandera uruguaya, hasta el Panteón Nacional ubicado en el Cementerio Central.

Restos de Vaimaca

Restos de Vaimaca

Sin embargo, la odisea del viejo cacique no terminaría allí. El 27 de setiembre de 2002, un grupo de antropólogos de la Facultad de Humanidades, debidamente autorizados por el Ministro de Cultura de la época, Dr. Antonio Mercader, retiran dos muelas y una falange de los restos con el fin de realizar estudios de ADN. Los mismos grupos de descendientes de charrúas que habían luchado durante tanto tiempo por la repatriación, pusieron el grito en el cielo: ¿Para esto querían los restos de Vaimaca? ¿Para repetir lo que en vida había sufrido durante su obligado destierro en Francia? La tarea no estaba terminada… El 5 de Mayo de 2004, se consigue que el Parlamento apruebe la Ley Nº 17.767, que en su artículo único dice:

Prohíbese, desde la promulgación de esta ley, la realización de experimentos y estudios científicos en los restos humanos del Cacique Vaimaca Perú.

Hoy en día, los restos del cacique charrúa Vaimaca Perú descansan definitivamente en el Panteón Nacional.

Colaboración de Pablo Petrides

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Los últimos charrúas. Infamia a la francesa

11 abr
11 abril 2013

Lunes 25 de Febrero de 1833, Puerto de Montevideo

La chalupa abandona el viejo muelle de madera, con la última carga de pasajeros y equipaje. A golpe de remos cruza las aguas quietas de la bahía hacia el brick francés Phaeton, fondeado a poca distancia de la costa. Entre los pasajeros, Françoise De Curel, un exmilitar francés que había instalado un centro de enseñanza en Montevideo; consignados como equipaje, cuatro charrúas: el cacique Vaimaca Perú, el chamán Senaqué, el joven guerrero Tacuabé y su mujer, Guyunusa, embarazada de pocos meses.

Casi dos años antes, los cuatro habían llegado a Montevideo en calidad de prisioneros, luego de la masacre de Salsipuedes. Poco tiempo después, De Curel comenzó las gestiones para que el presidente de la joven república, el mismo General Fructuoso Rivera que había pergeñado el exterminio de la nación charrúa, se los cediera para llevarlos a Francia. De Curel sostenía que sus objetivos eran puramente científicos, aunque la realidad era otra. A Rivera, en realidad, lo mismo le daba; De Curel le ofrecía una buena excusa para quitárselos de encima, le dio su autorización redactando una hipócrita declaración que consignaba que los charrúas viajaban con él de forma voluntaria y que estaban dispuestos a permanecer con él en París durante un tiempo, a cambio de que se les proporcionara los medios necesarios para su subsistencia.

Martes 7 de Mayo de 1833, Puerto de Saint-Malo, Francia

El Phaeton toca puerto después de casi setenta días de travesía. Los cuatro “especímenes” se apiñan sobre el muelle de madera, demacrados y asustados, mientras su “propietario” francés hace los arreglos necesarios para trasladarlos a París. Una vez allí, manda imprimir folletos que promocionan la llegada a Francia de “…cuatro individuos que ofrecen vivientes modelos de la construcción física y los caracteres morales[...] Ellos representan los verdaderos tipos de la tercera raza de hombres, la raza cobriza”. El novel especulador del espectáculo arrienda una casa en el nº 19 de la Rue Chaussé D’Antin en donde la insólita “exposición” abre al público el 19 de junio, en el horario de 15 a 18 hs. Los asistentes debían abonar 5 francos para ver a los “salvajes”, aunque la escasa concurrencia obliga a De Curel a rebajar la entrada a solamente 2 francos por persona.

Viernes 12 de Julio de 1833, París

Luego de casi un mes de ser exhibidos como “objetos curiosos” traídos desde la salvaje América, los charrúas son sometidos a un desusado experimento, esta vez a cargo de la Academia de las Ciencias Morales. Varios músicos de la Orquesta del Conservatorio de París dan un concierto a la vista de los cuatro desterrados para que los académicos “estudien” su reacción a la música, como si de exóticos animales se tratara. Para sorpresa de todos, los “salvajes” muestran una gran sensibilidad ante la pieza interpretada, en especial ante los instrumentos de viento. En particular, son los dos hombres mayores, Senaqué y Vaimaca, quienes salen de su normal apatía y reaccionan más visiblemente ante la melodía.

Sin embargo, otros estudios a los que fueron sometidos no fueron tan delicados, ni sus conclusiones tan “humanas”. Uno de ellos, que consistió en tomar las medidas físicas de los cuatro charrúas, concluyó que el cráneo de los indígenas tenía las mismas medidas que las de muchos criminales guillotinados en Francia. Método científico, lo llamaron.

Domingo 22 de Julio de 1833, París

Senaqué, el más viejo de los cuatro, el “hombre que cura”, el chamán de su clan, se ha pasado los últimos días de cara a la pared, en un rincón, quejándose en su rústico español: “Pobre Senaqué, pobre Senaqué”. Hace días que no prueba bocado y se debilita poco a poco. Los académicos del Museo de Historia Natural resuelven internarlo en un sanatorio para intentar que recobre la salud. El dinero necesario para ello saldrá del fondo destinado al “tratamiento de animales raros”. Pero todo es inútil. Desvastado por la tristeza y por la angustia, agobiado por el encierro y debilitado por el ayuno, el viejo charrúa muere el 26 de julio, poco más de 5 meses después de haber sido arrancado de su tierra. El Museo de historia Natural se hace cargo de su cuerpo: se le quitan los órganos internos para estudiarlos, algunos de los cuales terminan siendo embalsamados. Con su piel se construye un “moulage” de tamaño natural, relleno de paja, aunque sus rasgos son “europeizados”: se le coloca cabello más corto y prolijamente peinado hacia atrás, y se le agregan unos ridículos bigotes sin tener en cuenta que los charrúas eran lampiños. Semejante obra de arte es catalogada con el número N-673. Ni este infame maniquí, ni ninguno de los órganos embalsamados de Senaqué salieron jamás de los sótanos del museo para ser expuestos en las vitrinas del museo. Hoy en día, no hay rastro de ellos.

Moulage de Senaque

Moulage de Senaque

Viernes 13 de Setiembre de 1833, París

El cacique Vaimaca Perú sobrevivió a su compañero apenas un mes y medio, y murió consumido por los mismos males que se llevaron su viejo amigo. Sus restos corrieron una suerte similar a los de Senaqué. Apenas muerto se realiza un vaciado en yeso de su cráneo, en base al cual se realiza un busto de gran fidelidad en cuanto a los rasgos se refiere. El resto de su cuerpo es objeto de diversos estudios y análisis; se emplean distintos trozos de su piel para un estudio de suma importancia: ¡determinar la cantidad de glándulas sebáceas y de folículos pilosos que tenía! El cráneo, por su parte, es trepanado y luego serrado para estudiar el cerebro. Su esqueleto se conservó y fue cedido más tarde al Museo del Hombre de París.

Vaimaca

Vaimaca

Viernes 20 de Setiembre de 1833, París

Frente a una nutrida concurrencia de curiosos y médicos, que acudieron a observar el parto como si de un raro espectáculo se tratase, Guyunusa, auxiliada por Tacuabé, da a luz a la hija de ambos. Hay indicios de que pudieran haberla llamado Micaela. El parto de silla –en cuclillas– tan común entre muchas etnias indígenas, no tuvo contratiempos y la pequeña charrúa se sumó a sus padres en su indigno destierro. Asombrados, los asistentes comprueban que el llanto de la recién nacida “es en todo similar al de nuestros niños”. Pero la opinión pública iba a jugar su papel en este drama. En principio, los parisinos veían el espectáculo montado por De Curel como una simple curiosidad venida de ultramar. Pero a medida que los charrúas morían, y que los detalles de su confinamiento se conocían, la indignación le fue ganando espacio a la curiosidad. Las protestan fueron creciendo y agravándose, hasta que De Curel es denunciado a la Policía y huyó de París… pero no solo.

Con su “mercancía” a cuestas, De Curel viaja a su ciudad natal, Lyon, donde se desprende rápidamente de los charrúas vendiéndoselos a un empresario circense que los incorpora a su espectáculo. A efectos promocionales, le cambia el nombre a Tacuabé, llamándolo Jean Soulasol, “el Hércules de los Hércules

Martes 22 de Julio de 1834

Sin embargo, el negocio no fue tal para el hombre del circo. Poco después de llegar a Lyon, Guyunusa muere de tuberculosis en el Hospital Hotel Dieu de Lyon. En su caso, no esperaron a que muriese para raparla y hacer el vaciado en yeso de su cabeza. El busto resultante es aún más vívido que el de Vaimaca. Su cuerpo fue sepultado en una fosa común. Luego de la muerte de su compañera, el joven Tacuabé se las arregla para huir del circo llevando consigo a su pequeña hija de diez meses de edad. A partir de allí su rastro se pierde, y las especulaciones sobre su destino son fundamentalmente dos:

La primera, sostiene que Tacuabé y la pequeña, carentes de defensas naturales ante la enfermedad, habrían debido contagiarse de la tuberculosis que mató a Guyunusa, y habrían muerto poco después.
La segunda, quizás más romántica, dice que Tacuabé, eximio domador de caballos, pudo haberse ganado la vida en el medio rural francés, sobreviviendo junto a su hija.

Guyunasa

Guyunasa

En 1950, un pequeño artículo aparecido en un periódico de Lyon, sostenía que una familia radicada en la zona decía tener ancestros charrúas. Actualmente, todavía existe una calleja en esa ciudad que se conoce con el nombre de “Camino del Indio”, y la leyenda popular sostiene que se llama de esa forma porque una vez se vio un indio caminando por ese sendero, llevando una pequeña en brazos.

Continuará…. (colaboración de Pablo Petrides)

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La RAE se equivoca, onanismo no es masturbación sino coitus interruptus

09 abr
9 abril 2013

A raíz del comentario que Cayetano dejó en el post anterior, en el que definía a Mesalina como “todo un icono para onanistas compulsivos”, recordé una historia que había leído en el libro Historias de la Historia de Carlos Fisas -el libro de cabecera para todos los que escribimos este tipo de artículos- y que ahora os cuento.

Según la de definición de la Real Academia Española, onanismo (De Onán, personaje bíblico) es sinónimo de masturbación. Pero si buscamos al personaje bíblico que da nombre al onanismo comprobaremos que no es sinónimo de masturbación sino de coitus interruptus.

Sucedió por entonces que bajó Judá, apartándose de sus hermanos, y llegó hasta un adulamita, de nombre Jira. Vio allí a una cananea llamada Sué, y la tomó por mujer y entró a ella, que concibió y parió un hijo, al que llamó Er. Concibió de nuevo y parió un hijo, a quien llamó Onán; volvió a concebir y parió un hijo a quien llamó Sela; cuando le parió éste, hallábase en Quizib. Tomó Judá para Er, su primogénito, una mujer llamada Tamar. Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Yahvé, y Yahvé lo mató. Entonces dijo Judá a Onán: “Entra a la mujer de tu hermano, y tómala como cuñado que eres, para suscitarle prole a tu hermano”. Pero Onán, sabiendo que la prole no sería suya, cuando entraba a la mujer de su hermano se derramaba en tierra para no dar prole a su hermano. Era malo a los ojos de Yahvé lo que hacía Onán, y le mató también a él. (Génesis, cap. 38, versículos 1-10)

Onán no se masturbaba sino que “entraba a la mujer” y “se derramaba en tierra“, lo que hacía era utilizar el método coitus interruptus (marcha atrás de toda la vida) para no dejar embarazada a su cuñada.

levirato

Nota: La ley del levirato o simplemente el levirato es una institución de la ley de Moisés que obliga al hermano del que murió sin hijos a casarse con la viuda para continuar la línea sucesoria y la descendencia familiar. Además, el nombre del primer varón de esta nueva unión ha de ser el mismo que el correspondiente al difunto.

Imagen: Universidad de Cantabria.

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