Archive for the 'Venganzas y Traiciones' Category

Oct 02 2008

El barrio andalusí de Fez.

Published by Javier Sanz under Venganzas y Traiciones

Ya hemos visto anteriormente la crueldad de Al-Hakam I, pero todavía fue peor para los habitantes del arrabal de Córdoba.

Arrabal de Córdoba, año 818.  Un soldado de la guardia del emir se dirige al arrabal, donde están situados casi todos lo artesanos, para que un espadero le arreglase y puliese su espada. Los artesanos eran exprimidos con nuevos impuestos y estaban hartos. El espadero se negó y el soldado le dio muerte.

Cuando el emir regresaba de una jornada de caza, se encontró a la gente encolerizada y enfurecida. La respuesta de Al-Hakam fue terrible, mandó a la caballería acallar las protestas y posteriormente entrar en el arrabal y arrasar con todo. Tres días duró la matanza (murieron miles de cordobeses) y el arrabal fue arrasado y roturado para que nadie lo ocupara.

Como guinda para este “pastel”, 300 de los supervivientes fueron crucificados vivos.

Este masacre, conocida como la matanza del arrabal, dio lugar a la primera gran emigración. Unas 20.000 familias huyeron a la ciudad de Fez (Marruecos), donde fundaron un barrio llamado “la ciudad de los andalusíes”.

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Sep 23 2008

Una noche toledana.

Published by Javier Sanz under Venganzas y Traiciones

El dicho popular “pasar una noche toledana” (hace referencia a cuando se ha pasado mala noche y no se ha podido dormir), tiene su origen en un hecho ocurrido en Toledo en el año 797, siendo emir de Córdoba Al-Hakam I (nieto de Abd al-Rahman I).

Los toledanos siempre han sido un pueblo rebelde e insubordinado, contra sus opresores, y vivían con cierta independencia.

Al-Hakam I decidió acabar con esa “rebeldía” por la vida más rápida y sanguinaria. Mando un nuevo gobernador, Amrus, a Toledo para llevar a cabo sus planes. Las órdenes del nuevo gobernador era hacerles creer que gobernaría con independencia y aceptaría sus reivindicaciones. Su meta, ganarse su confianza.

Amrus llegó con buenas palabras y fue un buen gobernador hasta que los nobles toledanos se confiaron y el plan de Al-Hakam comenzó a tomar cuerpo.

Con la excusa de la llegada del príncipe heredero al trono de Córdoba, Abd al-Rahman II,  Amrús invitó a toda la nobleza a su residencia para agasajar con un banquete la visita del heredero. Los nobles, confiados, se pusieron sus mejores galas y allí se presentaron. La guardia personal del príncipe espera tras una puerta por donde iban entrando, uno a uno, los nobles de Toledo. Tras la puerta les esperaba un foso, cavado para tal propósito, donde eran arrojados tras ser degollados.

Fueron degollados muchos (unas crónicas hablan de cientos, otras de miles) hasta que alguien grito:

¡Toledanos, es la espada, voto a Dios, la que causa ese vapor (de la sangre) y no el humo de las cocinas!

Los que todavía no habían entrado pudieron escapar, pero Al-Hakam I consiguió sus objetivos y Toledo se calmó durante muchos años.

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