Oct 02 2008
El barrio andalusí de Fez.
Ya hemos visto anteriormente la crueldad de Al-Hakam I, pero todavía fue peor para los habitantes del arrabal de Córdoba.
Arrabal de Córdoba, año 818. Un soldado de la guardia del emir se dirige al arrabal, donde están situados casi todos lo artesanos, para que un espadero le arreglase y puliese su espada. Los artesanos eran exprimidos con nuevos impuestos y estaban hartos. El espadero se negó y el soldado le dio muerte.
Cuando el emir regresaba de una jornada de caza, se encontró a la gente encolerizada y enfurecida. La respuesta de Al-Hakam fue terrible, mandó a la caballería acallar las protestas y posteriormente entrar en el arrabal y arrasar con todo. Tres días duró la matanza (murieron miles de cordobeses) y el arrabal fue arrasado y roturado para que nadie lo ocupara.
Como guinda para este “pastel”, 300 de los supervivientes fueron crucificados vivos.
Este masacre, conocida como la matanza del arrabal, dio lugar a la primera gran emigración. Unas 20.000 familias huyeron a la ciudad de Fez (Marruecos), donde fundaron un barrio llamado “la ciudad de los andalusíes”.
























