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Cuando Francia, Inglaterra e Italia se disputaron un territorio que sólo existió 5 meses

23 may
23 mayo 2013

La disputa de un territorio por diferentes países europeos no tiene nada de curioso o anecdótico, pero si el territorio en cuestión sólo existió 6 meses… la cosa cambia. Estoy hablando de la isla Graham, isla Julia o isla Ferdinandea (dependiendo de qué país de los que se disputaron su soberanía la nombre).

Ferdinandea

Ferdinandea

Esta isla no es más que Empédocles, un gran volcán submarino situado a 30 km al sur de la isla de Sicilia y cuyo pico se encuentra a pocos metros de la superficie del mar. Su nombre se debe al filósofo griego. La primera aparición documentada de una erupción del Empédocles, convirtiéndose en una isla momentáneamente, se remonta a la Primera Guerra Púnica en el siglo III a.C. Pero el motivo de este artículo se debe a la erupción que se produjo en 1831, cuando de la noche a la mañana apareció un islote que cuando dejó de escupir lava tenía una longitud de 4 km, una superficie de 1,6 km², una altura máxima de 60 metros sobre el nivel del mar y dos pequeños lagos interiores. El 2 de agosto de 1831, cuando apenas se había enfriado la isla surgida del mar, el capitán inglés Humphrey Fleming Senhouse partía desde la isla de Malta para plantar la bandera británica y la bautizó con el nombre de Graham Island. El 17 de agosto, un barco del rey Fernando II de las Dos Sicilias (reino compuesto por la unión de Nápoles y Sicilia, y bajo soberanía de la Casa de Borbón española que en 1861 pasará a formar parte de Italia) llegaba a la isla, quitaba la bandera británica y plantaba la suya cambiándole el nombre por isla Ferdinandea. El 29 de septiembre, una misión científica francesa plantaba su bandera y la bautizaba con el nombre de île Julia.

Ilustración del geólogo francés Constant Prévost de 1831

Ilustración del geólogo francés Constant Prévost de 1831

Aquella situación estuvo a punto de crear un conflicto internacional por la soberanía del islote… que se solucionó sin ningún enfrentamiento. La lava que escupió el volcán estaba compuesta por material fácilmente erosionable y la acción de las olas hicieron que la isla desapareciese el 17 de diciembre… apenas cinco meses después de su aparición.

Esta isla todavía daría para otro curiosa situación. En abril de 1986, en la llamada Operación El Dorado Canyon, la Fuerza Aérea de los EEUU bombardeaba Libia como represalia por la bomba que estalló en una discoteca de Berlín frecuentada por los soldados estadounideneses. Los bombarderos detectaron una sombra bajo el mar, que no era otra cosa que la isla, y creyendo que era un submarino libio… la bombardearon.

Fuentes e imágenes: The New York Times, The Guardian

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Las últimas víctimas de Hitler, los propios alemanes

21 may
21 mayo 2013

Hildegar Fink, alemana de 75 años de edad, tenía sólo cinco años cuando fue expulsada junto a su familia de Rosternitz, un pueblo de los Sudetes en la actual República Checa. Meses después de que Alemania perdiese la guerra, ella y su familia, igual que otras muchas, comenzaban a pagar la deuda de haber sido alemanes en la Alemania Nazi. De la noche a la mañana tuvieron que abandonar sus hogares, como miles de alemanes de Europa central y oriental, hacia un rumbo desconocido. Para Fink fue la experiencia más horrible que recuerde, pero luego, cuando se consolidó la unificación de Alemania a inicios de la década de 1990, también se sentía extranjera. Los alemanes de los Sudetes exigen la derogación de los Decretos de 1945 firmados por el presidente checo Edvard Benes (1894-1948). Su promulgación supuso la expulsión de este país de las minorías de alemanes y húngaros, la expropiación de sus bienes, la nacionalización de sus empresas y la pérdida de su nacionalidad al ser expulsados sólo por ser alemanes.

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A muchos les obligaron a abandonar sus hogares, otros huyeron por temor al Ejército Rojo o a los milicianos checos o polacos, otros temían represalias de sus vecinos como venganza por las recién desveladas atrocidades cometidas por los nazis en los territorios del Tercer Reich; a otros les obligaron a firmar, antes de ser expulsados, que renunciaban a todos sus bienes y donde declaraban “irse libremente”. Además, desde la Conferencia de Postdam de agosto de 1945, los aliados habían decidido mover la frontera de Alemania a la línea formada por los ríos Oder y Neisse, lo que significó el traslado de otros miles de alemanes o personas de origen alemán dentro de las nuevas fronteras alemanas. Lo curioso, es que después de casi 60 años de la II Guerra Mundial, y acostumbrados a agachar la cabeza por los crímenes del nazismo y cansados, tal vez, de ser siempre verdugos, comenzaron a mostrarse como víctimas de la Historia Contemporánea.

¿Por qué se rompió este tabú? En la década de 1950, la República Federal Alemana no tuvo tiempo de reparar en el pasado nazi porque había todo un país por reconstruir, en cambio en la República Democrática Alemana ignoraron todo lo que los milicianos polacos y checos cometían a la población alemana en venganza por los crímenes nazis. Fueron las guerras de los Balcanes en la década de los 90, con su limpieza étnica y su ola de refugiados, las que hicieron que los alemanes recordaran y entendieran las reivindicaciones de los Sudetes, ya que veían las mismas imágenes de las expulsiones alemanas tras la II Guerra Mundial. Alemania tardó más de 60 años en entender que también eran víctimas, e incluso recordaron los bombardeos indiscriminados al final de la II Guerra Mundial en pueblos alemanes sin ningún sentido. Para muchos historiadores ignorados hasta entonces, estos alemanes fueron las últimas víctimas de Hitler.

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Libros de Guido Knopp y Enrik Franzen contienen imágenes a color y blanco y negro de las atrocidades sufridas por los alemanes después del éxodo: cadáveres en las aceras, mujeres y niños huyendo, niños pequeños en medio de la calle, miles de mujeres violadas por el Ejército Rojo y las milicias, hombres desnudos siendo golpeados con la esvástica pintada en sus espaldas y algunas fotos de mujeres y hombres con brazaletes blancos con una gran N de Niemiec (alemán en polaco) en venganza por la estrella de David que debían llevar los judíos durante el régimen nazi.

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Pero ahora surge un debate que aún no tiene clara postura, no sólo en Alemania sino con los vecinos de Europa del este. Existían proyectos para construir en Berlín un Centro contra las Expulsiones pero no tuvo buena acogida especialmente en Polonia y República Checa. No fue hasta 2009 cuando Angela Merkel dio el apoyo para la construcción de un monumento para los desplazados alemanes después de la II Guerra Mundial, pero algunos lo consideran como una burla, ya que también en Berlín se construyó un monumento en recuerdo de las más de 6 millones de víctimas del Holocausto Judío perpetrado por la Alemania Nazi.

Los alemanes piensan que es hora de honrar también a sus propias víctimas, ya que no pueden ser crucificados por la Historia sólo por ser alemanes durante la Alemania de Hitler.

Colaboración de Edmundo Pérez.
Fuentes e imágenes: A paso de cangrejo – Grass, G. Sobre la historia natural de la destrucción – Sebald, W. B.

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Los Choctaw, los nativos americanos que fueron protagonistas de una muestra de solidaridad histórica

19 may
19 mayo 2013

Los Choctaw, un pueblo nativo americano ubicado en el sudeste de los Estados Unidos en el actual territorio de Mississippi, fueron el primer pueblo que sufrió el traslado forzoso, vestido de acuerdo amistoso, a las reservas indias. En 1830, el Congreso de los EEUU aprobó el Tratado de Dancing Rabbit Creek, un proyecto personal del presidente de los EEUU, Andrew Jackson, que consistía en la cesión de los 11 millones de acres (45.000 km2) de la Nación Choctaw  a cambio de unos 15 millones de acres (61.000 km2) en el territorio de la actual Oklahoma. En un principio los jefes de los Choctaw mostraron sus reservas por tener que abandonar las tierras de sus antepasados pero, al final, tuvieron que ceder. Aún así, consiguieron incluir una cláusula…

Cada cabeza de familia de los Choctaw que desee permanecer en sus territorios y convertirse en un ciudadano de los Estados Unidos, se le permitirá hacerlo [...] tendrá derecho a la reserva de seiscientos cuarenta acres de tierra…

Los Choctaw se convirtieron en dos grupos distintos: la nación en Oklahoma (conservaron cierta autonomía y siguieron regulándose con sus propias normas y tradiciones) y la tribu de Mississippi (sometidos a las leyes del gobierno de los EEUU). De esta forma, la parte de los Choctaw que se quedaron en Mississippi se convirtieron en el primer grupo étnico no europeo en obtener la ciudadanía de EE.UU. Unos 1.300 Chochtaw eligieron esta última opción y unos 15.000 iniciaron el llamado Trail of Tears (Camino de Lágrimas), una marcha de más de 800 km en la que casi el 20% de ellos murieron por hambre.

The Trail of Tears

The Trail of Tears

En 1845, a 5.000 km de distancia, se producía la Gran Hambruna irlandesa. La ineficiente política económica, los métodos inadecuados de cultivo y, sobre todo, la aparición de determinadas enfermedades que destruyeron la cosecha de patatas, causaron una gran mortandad entre los irlandeses… entre uno y dos millones de irlandeses murieron de hambre. Las noticias de la hambruna llegaron a los EEUU y muchos emigrantes irlandeses trataron de ayudar a sus compatriotas. En 1847, 16 años después de haber sido ellos mismos víctimas de la hambruna, los Choctaw se vieron reflejados en aquel sufrimiento y dieron un ejemplo de solidaridad histórica. Ellos, que apenas tenían para cubrir sus necesidades y que ni sabían dónde situar geográficamente Irlanda, consiguieron reunir 175 dólares (unos 70.000 en la actualidad) para ayudar a las familias irlandesas. Lo único que ambos pueblos tenían en común era el hambre… y la humanidad.

Fuentes y Fotos: Max D. Stanley, suite101, Choctaw

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Margot Wölk, la catadora de Hitler

16 may
16 mayo 2013

Parece que la diosa Fortuna acompañó a Hitler en las diferentes ocasiones en las que se le intentó eliminar, bien individualmente como el estudiante suizo Maurice Bavaud o el carpintero Georg Elser, bien en operaciones perfectamente orquestadas como Valquiria. Aún así, y como era lógico, se aumentaron las medidas de seguridad como la de emplear catadoras que probasen toda la comida del Führer. Esta es la historia de una de ellos… Margot Wölk, la única que sobrevivió a la guerra.

Margot

Margot

Cuando comenzó la guerra, Karl, el marido de Margot, fue reclutado para ir al frente y ella, una secretaria de 23 años, se quedó sola en Berlín. Llevaba dos años sin tener noticias de su marido y su apartamento había sido dañado por los bombardeos aliados, así que decidió abandonar Berlín y refugiarse en la casa que sus suegros tenían en Gross-Partsch (hoy Parcz, Polonia), un pequeño pueblo en mitad del bosque. Un lugar idílico con un pequeño inconveniente… la Guarida del Lobo (uno de los cuarteles generales de Hitler) se encontraba a unos tres kilómetros. Poco tiempo pudo disfrutar Margot de aquel idílico lugar porque, apenas unos días después de su llegada, se presentaron varios miembros de las SS y se la llevaron… a ella y a 14 jóvenes más del pueblo para utilizarlas como catadoras de la comida de Hitler. Fueron alojadas en un edificio cercano al bunker y cada mañana debían probar la comida que salía de las cocinas.

Nunca hubo carne porque Hitler era vegetariano. La comida era muy buena, pero nunca pudimos disfrutarla pensando que podía estar envenenada.

Todo cambió el 20 de julio de 1944 cuando estalló en el bunker el maletín que el coronel Van Stauffenber había dejado para matar a Hitler: se reforzó la guardia y las catadoras fueron apartadas del complejo y encerradas en una vieja escuela abandonada de donde sólo salían para cumplir su labor. Allí viviría uno de los peores momentos… una noche entró en la escuela un oficial de las SS y la violó. Margot, hizo de tripas corazón, y trató de seguir con su vida ocultando aquel recuerdo en lo más profundo de su alma. En 1945, ante el avance del Ejército Rojo, Hitler ordenó demoler con explosivos la Guarida del Lobo y abandonaron el lugar. Un oficial alemán se la llevó aparte y le dijo que huyese. Margot consiguió llegar a Berlín donde se refugió en la casa de un médico amigo suyo… las SS la buscaban. En 1945 los soviéticos entraban en Berlín, la guerra había terminado… pero no para Margot: durante dos semanas en manos del Ejército Rojo, fue violaba en repetidas ocasiones provocándole lesiones tan brutales que ya nunca pudo tener hijos.

En 1946 volvió a encontrarse con el oficial que le había salvado la vida en la Guarida del Lobo y le dijo que el resto de catadoras habían muerto allí mismo. Estaba sola y desesperada, no tenía ganas de vivir hasta que… se reencontró con su marido. Se apoyaron el uno en el otro y fueron felices durante 34 años. En 1980 falleció Karl. En muchas ocasiones, los sueños de Margot le hacían revivir aquellos momentos pero ella nunca contó nada hasta que el pasado invierno, cuando recibió la visita de un periodista local con motivo de su 95 cumpleaños, decidió romper su silencio y contar su historia.

Margot Woelk

Fuentes: Spiegel, SDPnoticias

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El colmo de un cráneo es ir de cráneo

15 may
15 mayo 2013

Para castigo del orgullo del Papa Luna, algún día, con su cabeza jugarán los niños a la pelota.

Así de profético, y acertado, se mostraba San Vicente Ferrer respecto del futuro de Benedicto XIII, el Papa Luna. Tras la muerte de éste, su cuerpo fue embalsamado y a petición de su familia trasladado a su lugar de origen, Illueca (Zaragoza). Permaneció en el castillo de la noble familia de los Luna hasta que en el siglo XVIII, en plena Guerra de Sucesión española tras la muerte sin descendencia de Carlos II, tropas francesas asaltaron el castillo y profanaron su tumba. Lo único que se pudo recuperar fue su cráneo que por temas de bodas, herencias y sucesiones pasó a formar parte del patrimonio del conde de Argilio y fue depositado en el palacio de Saviñán (Zaragoza) donde permaneció hasta el 7 de abril de 2000… cuando fue robado.

Papa Luna

Un palacio sin protección y muy deteriorado es una provocación para los amigos de lo ajeno. Robaron el cráneo del Papa Luna y -¡agárrense fuerte!- solicitaron un rescate al alcalde de Illueca con este mensaje (literal)…

Hola siquereis la cabeza del papa luna rebelar las fotos y la bereis ya me pondre en contazto con bosotros. Me llamo Jose Antonio el coleccionista.

Como prueba aportaban un carrete con fotos del cráneo. Todavía hubo dos mensajes más (reproduzco literalmente uno de ellos)…

ola señor Javier como usted ya sabra tengo en mi poder el craneo asi que esijo un miyon de pesetas. No yame a la policia ni tampoco a antena 3 ya que estos se han burlado de mi forma de escrivir

Incluso se llegó a concertar un encuentro para hacer el pago, pero al final se echaron atrás. Tras cinco meses de pesquisas, la Guardia Civil encontró el cráneo escondido en una casa de campo, a muy pocos kilómetros del lugar del robo, y consiguió detener a los ladrones… S.M.M. de 22 años y O.M.M, menor de edad. El cráneo fue sometido a varias pruebas científicas que determinaron que era de la época en la que vivió Benedicto XIII; además, el Gobierno aragonés lo declaró Bien de Interés Cultural (BIC) con lo que se impide que pueda ser vendido ni que pueda salir de España.

Fuente: “De lo humano y lo divino

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El médico español condecorado por los EEUU en la Guerra de Vietnam

13 may
13 mayo 2013

En los primeros años de la guerra de Vietnam, el ejército de los EEUU estaba totalmente convencido de la necesidad de aquella guerra y se mostraba unido y disciplinado. A medida que la guerra se prolongó, la moral y la disciplina se deterioraron. Igualmente ocurrió entre la población civil americana que contemplaba los horrores de la primera guerra retransmitida por los medios. Lo que el presidente Lyndon B. Johnson había pensado que sería un paseo militar, se convirtió en un infierno. Así que, solicitó el apoyo o, mejor dicho, la ayuda militar de varios países occidentales entre los que se encontraba España -considerando a Franco un anticomunista reconocido parecía una buena opción-. En 1965, Biddle Duke, el embajador estadounidense en España, entregó personalmente a Franco una carta de Johnson en la que le explicaba sus proyectos en Vietnam y le solicitaba su ayuda…

[…] En esta situación debo expresarle mi profunda convicción personal de que las perspectivas de paz en Vietnam aumentarán en la medida en que los necesarios esfuerzos de los Estados Unidos sean apoyados y compartidos por otras naciones que comparten nuestros propósitos y nuestras preocupaciones. […] Le pido ahora que considere seriamente la posibilidad de incrementar dicha asistencia mediante métodos que indiquen claramente al mundo la solidaridad del apoyo internacional a la resistencia contra la agresión en Vietnam y al establecimiento de la paz en dicho país.

La carta de Franco como respuesta no tiene desperdicio…

Mi querido Presidente Johnson:
Mucho le agradezco el sincero enjuiciamiento que me envía de la situación en el Vietnam del Sur y los esfuerzos políticos y diplomáticos que, paralelamente a los militares, los Estados Unidos vienen desarrollando para abrir paso a un arreglo pacífico. Comprendo vuestras responsabilidades como nación rectora en esta hora del mundo y comparto vuestro interés y preocupación, de los que los españoles nos sentimos solidarios en todos los momentos. Comprendo igualmente que un abandono militar de Vietnam por parte de los Estados Unidos afectaría a todo el sistema de seguridad del mundo libre.

Mi experiencia militar y política me permite apreciar las grandes dificultades de la empresa en que os veis empeñados: la guerra de guerrillas en la selva ofrece ventajas a los elementos indígenas subversivos que con muy pocos efectivos pueden mantener en jaque a contingentes de tropas muy superiores; las más potentes armas pierden su eficacia ante la atomización de los objetivos; no existen puntos vitales que destruir para que la guerra termine; las comunicaciones se poseen en precario y su custodia exige cuantiosas fuerzas. La guerra en la jungla constituye una aventura sin límites.

[…] Comprendo que el problema es muy complejo y que está presidido por el interés americano de defender a las naciones del sudeste asiático de la amenaza comunista; pero siendo ésta de carácter eminentemente político, no es sólo por la fuerza de las armas como esta amenaza puede desaparecer. Al observar, como hacemos, los sucesos desde esta área europea, cabe que nos equivoquemos. Guardamos, sin embargo, la esperanza de que todo pueda solucionarse, ya que en el fondo, los principales actores aspiran a lo mismo: los Estados Unidos, a que el comunismo chino no invada los territorios del sudeste asiático; los Estados del sudeste asiático, a mantener a China lo más alejada de sus fronteras; Rusia, a su vez, a que su futura rival, China, no se extienda y crezca, y Ho Chi Minh, por su parte, a unir al Vietnam en un Estado fuerte y a que China no lo absorba.

No conozco a Ho Chi Minh, pero por su historia y sus empeños en expulsar a los japoneses, primero, a los chinos después y a los franceses más tarde, hemos de conferirle un crédito de patriota, al que no puede dejar indiferente el aniquilamiento de su país. Y dejando a un lado su reconocido carácter de duro adversario, podría sin duda ser el hombre de esta hora, el que el Vietnam necesita. En este interés superior de salvar al pueblo vietnamita y a los pueblos del sudeste asiático, creo que vale la pena que todos sacrifiquen algo.

He deseado, mi querido Presidente, haceros estas reflexiones confidenciales en el lenguaje directo de la amistad. Aunque sé que muchas están en vuestro ánimo, le expongo lealmente mi juicio con el propósito de ayudar al mejor servicio de la paz. y del futuro de los pueblos asiáticos.

Su buen amigo,
Francisco Franco
JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL

Así que, nada de ayuda militar y, además, cuestionó el propio conflicto e incluso se atrevió a alabar al propio Ho Chi Minh. Aún así, no quería enemistarse con los EEUU y decidió enviar un equipo del Cuerpo de Sanidad Militar compuesto por doce personas. En septiembre de 1966, el equipo español se estableció en Go Cong a 60 Km de Saigón. En un hospital de 200 camas, los doce españoles auxiliados por algunos vietnamitas atendían militares estadounidenses y vietnamitas, nativos e incluso a algunos que sabían que pertenecían al Vietcong; aquel trato a los pacientes si ningún tipo de discriminación les hizo ganarse el favor de todos y pudieron trabajar sin muchos contratiempos. Otra cosa fue su residencia que, por cercanía a un cuartel, sufrió algún que otro ataque. En uno de estos ataques es donde actuó el capitán médico Merlos Saldaña.

Miembros del Cuerpo a la puerta del hospital

Miembros del Cuerpo a la puerta del hospital

Durante una noche en la que el Vietcong bombardeaba con morteros el cuartel, los sanitarios españoles bastante tenía con ponerse a cubierto y rezar para que su residencia no recibiese muchos impactos. A pesar del ruido provocado por las explosiones y las balas, desde la residencia de los españoles se oían los gritos y lamentos que salían desde el cuartel. El capitán Merlos decidió ir hasta el cuartel para ayudar a los heridos, para ello debía atravesar el terreno que separa ambos edificios y sortear el fuego cruzado. Cogió un botiquín y salió corriendo hasta el lugar de donde procedían los gritos… encontró a un sargento estadounidense herido en el suelo. A pesar de que el edificio seguía siendo bombardeado, consiguió ponerlo a salvo y estabilizarlo durante todo el día. Cuando todo terminó, se fue directamente al hospital para seguir atendiendo a los heridos. Él consideró que era su deber… los americanos le concedieron una medalla por su valor.

Durante cinco años casi un centenar de militares voluntarios, en contingentes de 12, prestaron servicio en aquel hospital sin ningún reconocimiento por parte del Gobierno español. Las autoridades de Go Cong dedicaron un puente a los españoles.

Puente de España

Puente de España

Fuentes y fotos: AME (Asociación de Militares Españoles), El Mundo, Los médicos de Franco

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De lo humano y lo divino, mi aventura en el Vaticano

08 may
8 mayo 2013

El 11 de febrero renunciaba el Papa Benedicto XVI… y aquel mismo día nació este libro. Hoy, casi tres meses después y tras compartir muchas noches con Santos Padres dejando a un lado mis fantasías con Angelina Jolie y Megan Fox, os presento mi experiencia entre las paredes del Vaticano donde he encontrado, como era de esperar, hombres que merecieron la pena y otros que cuando fueron elegidos el Todopoderoso debía estar mirando a otro sitio.

Aunque la renuncia de Benedicto XVI y la posterior elección del Papa Francisco I han servido para que todos los medios publicasen historias, anécdotas y curiosidades, he tratado de no ser repetitivo y buscar historias desconocidas o, como mínimo, menos conocidas para que os puedan sorprender. Aún así, seguro que algunas serán conocidas y otras me ha parecido obligatoria su inclusión como las Cruzadas, los cátaros o la Inquisición. En este libro no se juzga a los Papas ni a la Iglesia, porque no lo pretendo y porque, además, lo considero un error tratando con la historia;  mi única intención es demostrar que debajo de la mitra y las vestiduras pontificias, para bien o para mal, sólo hay un hombre… que bien podría ir en zapatillas y vaqueros.  Por cierto, nunca hubo una mujer… la leyenda de la Papisa Juana sólo es eso, una leyenda.

De lo humano y lo divino

En esta ocasión, he vuelto a contar con la confianza del Grupo Anaya, a través de Oberon, al que estaré eternamente agradecido y con la colaboración de un gran artista, amigo y que siempre que él quiera me acompañará en mis aventuras… Xurxo Vázquez, mi hermano al otro lado del charco. Para el prólogo, esta vez he tenido la suerte de que me acompañe mi amigo Jesús Callejo (investigador, escritor y miembro del legendario grupo de las 4C junto a Juan Antonio Cebrián, Carlos Canales y Juan Ignacio Cuesta y que ahora podéis seguir en La Escóbula de la Brújula).

Y para que os hagáis una idea de lo que podréis encontrar en su interior, os dejo el booktrailer de otra gran artista y buen amigo… Chema Barragán.

A partir del próximo viernes “De lo humano y lo divino” estará disponible en las grandes superficies, librerías y en la red (Amazon, El Corte Inglés, Casa del Libro…) por un precio muy razonable: 14,90 euros. En formato digital estará disponible en breve.

Y como de bien nacidos es el ser agradecidos, se sortearán 2 ejemplares del libro entre todos los que dejéis un comentario en este post o en la página de Facebook y los que lo compartan en las redes sociales.

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Alargar una guerra para ganar unas elecciones

02 may
2 mayo 2013

En la Convención Nacional Republicana celebrada en Miami el 5 de agosto de 1968, Richard Nixon era elegido candidato a la presidencia del Partido Republicano tras derrotar a Nelson Rockefeller y Ronald Reagan. Por su parte, el Partido Demócrata, tras la negativa del actual presidente Lyndon B. Johnson, eligió como candidato al vicepresidente Hubert H. Humphrey. El 5 de noviembre de 1968 se celebraron las elecciones, Nixon obtenía 31.783.782 votos (43,42%), Hubert H. Humphrey 31.271.839 (42,72%). y George Wallace 9.901.118 (13,53%) -este último por el Partido Americano Independiente, creado recientemente como una escisión del Partido Demócrata por estar en contra de las medidas políticas de igualdad racial impulsadas por Lyndon B. Johnson-. El 20 de enero de 1969, Nixon era nombrado Presidente de los Estados Unidos… y esta es la parte limpia de la historia, pero hay otra parte gris -por no llamar negra- que se desconocía hasta que en 2008 se desclasificaron las conversaciones telefónicas del presidente Johnson en 1968.

En los primeros años de la guerra de Vietnam, el ejército de los EEUU estaba totalmente convencido de la necesidad de aquella guerra y se mostraba unido y disciplinado. A medida que la guerra se prolongó, la moral y la disciplina se deterioraron. Igualmente ocurrió entre la población civil americana que contemplaba los horrores de la primera guerra retransmitida por los medios. En 1968 ya habían muerto 30.000 soldados estadounidenses y las manifestaciones contra la guerra se extendieron por todo el país. Meses antes de las elecciones, Lyndon B. Johnson había mantenido contactos con Nguyen Van Thieu, el presidente de Vietnam del Sur, para detener las bombardeos sobre su vecino del norte y poder entablar negociaciones de paz. Si Johnson conseguía parar la guerra, los demócratas volverían a ganar las elecciones… y esto lo sabía Nixon. Así que, a través de la asesora republicana Anna Chennault (nacida como Chen Xiangmei y nacionalizada estadounidense cuando se casó con Claire Chennault) se puso en contacto con el embajador de Vietnam del Sur en EEUU para detener aquellas conversaciones. Hicieron llegar a Nguyen Van Thieu el mensaje de que con Nixon no tendrían que hacer ninguna concesión a Vietnam del Norte y que derrotarían al Vietcong. En las siguientes conversaciones del presidente Johnson se dio cuenta de que su homólogo vietnamita ya no era tan receptivo como en anteriores ocasiones… Hasta que el FBI descubrió todo.

Richard Nixon

Richard Nixon

El FBI mantenía pinchados los teléfonos de la embajada vietnamita en los EEUU y pudo enterarse de las conversaciones mantenidas por la asesora de Nixon con el embajador. De las conversaciones telefónicas desclasificadas del presidente con varios miembros de su gobierno e incluso con Everett Dirksen, el líder republicano en el Senado, se extraen fragmentos en los que llama traidor a Nixon y le acusa de…

tener las manos manchadas de sangre por no querer detener la guerra

En otra conversación, Nixon, preocupado por si Johnson hacía pública su traición, llamó al presidente desmintiendo todo y acusando a terceros. El presidente lo pone en conocimiento de Hubert H. Humphrey, su vicepresidente y candidato a la presidencia por el partido demócrata, por si él lo quería hacer público. Éste, confiado en su victoria y por el daño que supondría para la nación, decidió no utilizarlo… aquella decisión y la escisión de su partido encabezada por George Wallace le costaron la presidencia por menos de 1% de los votos. Cuando Nixon fue elegido presidente toda esta historia se tapó… aunque otras escuchas, las del caso Watergate, le costaron la dimisión en 1974 -el único caso de un presidente estadounidense que deja el cargo-.

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