Archive for month: febrero, 2013

Un ángel en mitad de una batalla

28 feb
28 febrero 2013

La batalla de Fredericksburg (1862), en plena Guerra de Secesión, enfrentó a las tropas del general confederado Robert Lee y el general Ambrose E Burnside de la Unión. El ejército de la Unión sufrió una severa derrota con más de 12.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.

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La ofensiva de la Unión pretendía cruzar el río Rappahannock, a la altura de Fredericksburg (Virginia), y desde allí llegar hasta Richmond, la capital de los confederados. A duras penas consiguieron atravesar el río y los confederados se fortificaron en la ciudad. La unidad de nuestro ángel, el sargento Richard Kirkland, estaba parapetada tras un muro de piedra en la base de la colina de Marye. Cuando comenzó el ataque, los confederados causaron miles de bajas desde su estratégica posición. El ejército de la Unión tuvo que retirarse dejando el campo de batalla plagado de heridos y muertos. Los confederados aguantaron la posición ante el temor de una nueva ofensiva, pero no se produjo…. sólo gritos y quejidos de dolor de los heridos y moribundos dispersos por el campo bajo un sol abrasador. Ante aquella angustiosa situación, Richard solicitó permiso a su superior para acercarse hasta los heridos enemigos y darles un poco de agua, pero se lo negaron. La insistencia del sargento pudo más y, al final, su superior accedió con una condición: debería ir por su cuenta y riesgo y sin el amparo de la bandera blanca. Richard aceptó y se procuró la mayor cantidad de cantimploras que pudo llevar. Al principio, desde la líneas enemigas, fue recibido con disparos hasta que llegó hasta el primer herido y le dio de beber. En ese momento dejaron de disparar y Richard, hasta que se le agotó el agua, la estuvo repartiendo entre los soldados enemigos. Un año más tarde, durante la batalla de Chickamauga, murió.

En 1965 se erigió una estatua en Fredericksburg como homenaje al ángel de la colina de Marye construida por el escultor Felix Weihs de Weldon.

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Fuentes e imágenes: eHistory, National Park Service

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Número 7 de Entropía

26 feb
26 febrero 2013

Antes de comenzar me gustaría pedir perdón por el retraso sufrido en el lanzamiento del número 7, pero seguimos aquí y con la intención de seguir dando guerra… ¿Hasta cuándo? No lo sabemos. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero no conozco ninguna publicación de este tipo -ni de ningún otro- que se mantenga en la calle sólo con la esperanza.

Esto podría parecer una rabieta por no vender los números necesarios para mantener Entropía en la calle -no para ganar dinero, ya que esta revista no es un negocio- pero no… me gustaría que fuese interpretado como una autocrítica y, a la vez, como una petición de ideas y sugerencias que vosotros nos podáis aportar para darle la vuelta a esta situación. Queremos ser más y mejores para que todos tengáis una oportunidad de publicar vuestros relatos.

Así que, os lanzo un guante para que seáis vosotros, los actores principales de esta película, los que toméis las riendas y nos digáis en qué se puede mejorar -que seguro que es mucho-, qué deberíamos poner, quitar, rectificar… Vosotros sois los protagonistas y nosotros los actores de reparto que deben completar y complementar vuestras interpretaciones… vuestros relatos.

Hojear el número 7

Para terminar con buen sabor de boca, os informo que en el número 8 de Entropía publicaremos los ganadores de los 1.000 euros y el jamón del premio convocado en el número anterior. Además de los relatos ganadores, se publicarán varios más de los presentados al concurso. Gracias por seguir con nosotros.

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Los Cervantes: presos, putas… y una monja

22 feb
22 febrero 2013

El autor del Quijote, la obra más grande de la literatura española y, quizás, de la universal, don Miguel de Cervantes Saavedra quiso llevar a la práctica el dicho:

Quien a los suyos se parece, honra merece

Cervantes

Su abuelo, su padre y Miguel de Cervantes pasaron por la misma cárcel… la de Valladolid.

Juan de Cervantes (abuelo de Miguel) eran un abogado que ocupó varios cargos públicos aunque duró poco en dichos cargos, saliendo malparado de alguno de ellos. Se trasladó con su familia a Guadalajara bajo la protección del duque del Infantado. Todo iba sobre ruedas hasta que se metió a “celestino” entre su hija y un hijo bastardo del Infantado. Estos amores prohibidos le llevaron a la cárcel de Valladolid durante una semana.

Rodrigo de Cervantes (padre de Miguel) cirujano de la época, profesión humilde que le obliga a viajar continuamente. Rodrigo también paso unos meses en la cárcel de Valladolid. Su economía no era muy boyante y pidió un préstamo personal, vencido el plazo no pudo afrontar el pago y, como su padre, fue a parar a la misma prisión.

Miguel de Cervantes estuvo preso en varias ocasiones (Sevilla, Argel…) y también en Valladolid. Una noche, en la puerta de su casa, fue herido don Gaspar de Ezpeleta, aventurero navarro, por un hombre vestido de negro. La justicia comenzó sus averiguaciones: el lugar donde se produjo el incidente, el hecho de que en casa de don Miguel encontrasen ropa de Ezpeleta -las hermanas de don Miguel, parece ser que recibí­an en casa- y un juez nuevo en la plaza, presto a encontrar un chivo expiatorio, llevaron a don Miguel, sus hermanas y su hija a la cárcel… efectivamente, de Valladolid.

Andrea y Magdalena -las Cervantas- (hermanas de Miguel) la mayor, Andrea, fue la primera en iniciarse en el noble arte de la jodienda y consiguió ser económicamente independiente, algo que en la época sólo se podía conseguir aprovechándose de los hombres. Magdalena, antes de perder su libertad al amparo de un matrimonio, decidió seguir los pasos de su hermana. Los ingresos de las hermanas sirvieron para aliviar la precaria situación familiar; de hecho, ellas son las que aportan la mayor parte del dinero para liberar a Miguel de Argel. Años más tarde, se unirá al grupo Constanza, la hija de Andrea.

Luisa (hermana de Miguel), siguiendo el refranero español “En luengos linajes hay putas, ladrones y frailes”, aquí tenemos a Luisa… en este caso monja. En 1565, toma los votos de monja carmelita con el nombre Sor Luisa Belén, en el convento de la Imagen. Aquí permanecerá el resto de su vida siendo nombrada Superiora y, más tarde, Priora.

Fuentes: Centros de Estudios Cervantinos, El reverso de la Historia – Pedro Voltes

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La familia más afortunada de la Segunda Guerra Mundial

19 feb
19 febrero 2013

Tras el desembarco de los Aliados en Normandía, a un grupo de soldados americanos se le encomienda una peligrosa misión: poner a salvo al soldado James Ryan, cuyos tres hermanos han muerto en la guerra… este era el argumento de la película Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg. La muerte de tres hermanos en la guerra, justificaba que el gobierno de los EEUU ordenase traer de vuelta a casa al cuarto hermano que también estaba en el frente. Y si esta fue la trágica historia de una familia que intervino en la Segunda Guerra Mundial, podemos darle la vuelta a la tortilla y encontrar a la familia más afortunada… los nueve hermanos británicos Windsor que participaron en la Segunda Guerra Mundial regresaron sanos y salvos.

Con 68 años, y con mucho tiempo libre tras jubilarse, Bob Windsor decidió investigar qué había sido de la extensa familia de su padre… eran 16 hermanos (13 hombres y 3 mujeres). Después de la guerra, los hermanos se habían desperdigado por el mundo y apenas tenían contacto entre ellos; consiguió localizar a su tío Wally Windsor -el único de los hermanos que todavía vivía- en Edmonton (Canadá) y cuando fue a visitarle se encontró con un anciano de 90 años con los primeros síntomas de Alzheimer, así que poco le pudo ayudar… pero antes de marcharse vio en la pared un certificado Guinness World Records  que acreditaba que los nueve hermanos Windsor tenían el récord de la mayor cantidad de hermanos que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial.

Bob con el certificado

Bob con el certificado

Este galardón le sirvió para descubrir que en 1940 se habían alistado en el ejército británico: Albert (41 años), Jim (37), Harry (35), Bill (33), Arthur (31) -padre de Bob-, Tom (30), Dick (27), Sid (23) y Wally (18)…  y todos sobrevivieron al conflicto. Pero aún hay más… los tres hermanos mayores – George, Charles y Albert – lucharon en la Primera Guerra Mundial. Charles murió en 1917, durante la ofensiva en Francia, y allí quedó enterrado. George y Alfred, los dos hermanos varones que no pudieron alistarse, estuvieron trabajando en una fábrica de municiones y dos de las hermanas -Violet y May- lo hicieron de enfermeras. Edward, había muerto en 1922 con 7 años.

Arthur

Albert

Bill

Bill

Harry

Harry

Jim

Jim

Tom

Tom

Dick

Dick

Sid

Sid

Wally

Wally

Fuentes e imágenes: Cambridge News, Daily Mail

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La primera separación con éxito de siameses se produjo en el siglo XVII

14 feb
14 febrero 2013

Los siameses son aquellos gemelos cuyos cuerpos siguen unidos después del nacimiento con una frecuencia de un caso cada 200.000 nacimientos. Si hoy en día, con la tecnología del siglo XXI y dependiendo de los órganos que tengan unidos, es una operación de riesgo… en esta historia estamos hablando del siglo XVII.

El autor de este milagro, porque en el siglo XVII se debe catalogar así, fue el cirujano y obstetra suizo Johannes Fatio en 1689. Fatio nació en Berna, curso estudios de medicina en esta ciudad y obtuvo el doctorado en la Universidad de Valence (Francia). Centró su trabajo en los problemas y enfermedades que padecían los niños, convirtiéndose en un reputado pediatra. Además, publicó varios estudios y libros con los tratamientos adecuados que, por temas ajenos a la medicina, fueron destruidos. Era un especialista en pequeñas intervenciones quirúrgicas hasta que en 1689 tuvo que enfrentarse al mayor de retos… separar a las siamesas Elisabet y Catherina.

Fatio

El caso es que tuvo suerte de que fuesen siameses de los llamados xifópagos, generalmente unidos sólo por tejido blando y que no comparten órganos vitales -a menudo, como en este caso, el hígado pero ya sabemos que es capaz de regenerarse completamente-. Así que, poco después de bautizarlas ya que pensaban que no sobrevivirían a la operación, Fatio y un equipo médico del que sólo se sabe que formaba parte el alcalde de Basilea (¿?), realizaron con éxito la intervención de separar a Elisabet y Catherina. Pero el momento más brillante de su carrera pronto se vio empañado por temas políticos…

siameses

El gobierno de la ciudad estaba formado por un Consejo que poco a poco fue cayendo en manos de las poderosas corporaciones de banqueros y altos comerciantes, y acabaron por repartirse el poder entre unos pocos. En 1691, se produjo el caos cuando el pueblo intentó recuperar el poder y en un principio así fue… pero la ciudad no tardó en ser recuperada por los poderosos y Fatio, como cabecilla de la revuelta, fue encarcelado, torturado y asesinado. Sus libros fueron confiscados y quemados por las autoridades. Sólo se salvó The Helvetic Reasonable Midwife (¿La comadrona razonable Helvética?) -escrito después de la intervención de las siamesas- pero no fue publicado hasta 1752.

Fuentes e imágenes: US National Library of MedicineNational Institutes of Health, The First Successful Separation of Conjoined Twins in 1689, altbasel,

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La niña que puso en apuros al Canciller de Hierro, Otto von Bismarck

12 feb
12 febrero 2013

Otto von Bismarck fue un estadista, burócrata, militar y político alemán, considerado el fundador del Estado alemán moderno. Durante sus últimos años de vida se le apodó el Canciller de Hierro por su determinación y mano dura en la gestión de todo lo relacionado con su país, que incluía la creación de un sistema de alianzas internacionales que aseguraran la supremacía de Alemania.

Otto von Bismarck

Otto von Bismarck

En 1862, tras ser nombrado primer ministro de Prusia, y apoyado en un régimen de autoritario, emprendió una importante reforma militar que le permitió disponer de un poderoso ejército de 800.000 soldados para llevar a cabo su gran proyecto… la unificación alemana. En 1864 consiguió arrebatar a Dinamarca los ducados de Lauenburgo, Schleswig y Holstein; dos años más tarde, después de conseguir la neutralidad de Napoleon III de Francia y en alianza con Victor Manuel II de Italia, declaró la guerra a Austria y tras derrotarla en la batalla de Sadowa (1866) se hizo con Hesse, Fráncfort y el reino de Hannover. Ahora ya tenía el camino libre para enfrentarse a su gran enemigo… Francia. En 1870 derrotaba a los franceses e incluso llegó a tomar como rehén a Napoleón III. Aún así, París no cedió; proclamaron la República y decidieron resistir… pero en 1871 el poderoso ejército prusiano entraba en París y por el Tratado de Fráncfort los franceses cedían Alsacia y Lorena.

unificacion alemana

En una visita de Otto von Bismarck a un pueblo del estado de Turingia -que ya formaba parte de la Confederación Germánica antes de la guerra contra Austria- los próceres de la pequeña población decidieron agasajar al primer ministro con productos locales y para ello dispusieron a un grupo de niños. Una vez entregados los presentes, una niña cogió de la mano a Bismarck y le dijo:

¿Puedo hacerle un pregunta que es muy importante para nosotros? Es que tenemos mucha prisa.

Bismarck, intrigado, le dijo que le preguntase lo que quisiese…

En el colegio queremos comprar un atlas nuevo, y quisiera saber si ya están trazadas las nuevas fronteras de Alemania… o esperamos.

Fuentes e imágenes: Historia Universal, El Canciller de Hierro, Anécdotas de la Historia – Pancracio Celdrán

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¿Por qué acabó encerrado en un gulag en Siberia el Pelé ruso?

10 feb
10 febrero 2013

En los Juegos Olímpicos en 1956, celebrados en Melbourne (Australia), la selección de fútbol de la URSS se alzaba con la medalla de oro. La estrella de aquel equipo era Eduard Streltsov, un joven delantero veloz y habilidoso que triunfaba en el Torpedo de Moscú… le llamaban el Pelé ruso. Dos años más tarde, con 21 años, era encerrado en un gulag siberiano. ¿Qué ocurrió en esos dos años?

Streltsov -el primero de la foto- con la selección olímpica.

Streltsov -el primero de la foto- con la selección olímpica.

Después de una semifinal épica en la que la URSS consiguió derrotar a Bulgaria con 9 jugadores -se lesionaron dos jugadores soviéticos y todavía no se permitían las sustituciones- remontado el partido con dos goles de Streltsov, en la final frente a Yugoslavia el seleccionador soviético decidió dejar en el banquillo a su joven estrella y jugó en su lugar Nikita Simonyan. A pesar de esta decisión, los soviéticos consiguieron el triunfo. Como los suplentes no recibían medallas, fue el propio Simonyan quien le ofreció la suya a Streltsov reconociendo que habían llegado hasta allí gracias a él…

No te preocupes, ganaré muchos más trofeos en el futuro.

En el Kremlin se organizó un evento para homenajear a los triunfadores de Melbourne, a la que asistió la delegación de fútbol soviética y los miembros más destacados del Politburó, entre los que se encontraba Yekaterina Furtseva -la mujer más poderosa del país- que asistió con su hija de 17 años. Ésta, estaba prendada de la joven estrella y quería conocerle a toda costa; para su madre, aquel noviazgo podía consolidar su posición en el partido. Lamentablemente, Streltsov no estaba por la labor y la rechazó con buenas palabras… después de algunos vodkas, y ante la insistencia de madre e hija, dijo:

jamás me casaría con esa cara de mono

Yekaterina Furtseva no olvidaría aquel desplante y para empeorar más su situación, si cabe, Streltsov rechazó los ofrecimiento de los dos equipos más poderosos de Moscú (CSKA, el equipo del ejército rojo, y el Dynamo de Moscú, el equipo del KGB) para quedarse en el humilde Torpedo… Había firmado su destino. El 25 de mayo de 1958, en plena preparación del Mundial de Suecia, estaban concentrados en las afueras de Moscú en una dacha propiedad de Eduard Karakhanov, oficial del ejército rojo. A la mañana siguiente, después de una noche de fiesta, Streltsov era arrestado y acusado de la violación de Marina Lebedeva, una joven de 20 años que había conocido en la fiesta.

Tras un primer interrogatorio de la KGB, firmó una declaración jurada declarándose culpable… fue juzgado y condenado a 12 años de trabajos forzados en un gulag de Siberia. Cuando se conoció el arresto, los trabajadores de la ZIP, empresa a la que pertenecía el Torpedo, organizaron una manifestación en la que participaron más de 100.000 personas gritando que aquello fue una venganza. La KGB se encargó de acallar las protestas. ¿Por qué firmó aquella declaración cuando había enviado un carta a su madre declarando su inocencia? La presión y las amenazas de la KGB, y la promesa de que si firmaba le permitirían participar en el Mundial de Suecia… volvió a caer en la trampa. Sin la participación de Streltsov, la URSS caería ante Suecia, selección a la que hacia poco tiempo había derrotado 6-0 con 3 goles de Streltsov.

Después de siete años recluido en el gulag se le condonó el resto de la condena y Streltsov, fiel a su equipo, regresó al Torpedo con el que fue campeón en 1965 y 1968 y él mismo declarado mejor jugador en las temporadas 1967 y 1968. Murió en 1990 a causa de un cáncer de garganta. El Torpedo le rindió homenaje, al que para muchos habría sido el mejor jugador del mundo, poniendo su nombre a su estadio y colocando una estatua en los alrededores.

Investigaciones posteriores han descubierto fotos de Marina Lebedeva en las que aparece en la cama de un hospital con moratones que podrían demostrar la violación, pero… ¿fue Eduard Streltsov? Muchos creyeron en su inocencia y en 2001 se creó el Comité Streltsov, encabezado por el ajedrecista Anatoly Karpov y el alcalde de Moscú Yury Luzhkov, para limpiar su nombre. Tras el suceso de la dacha, Marina Lebedeva desapareció del mapa y se cuenta que durante años estuvo visitando la tumba de Streltsov para depositar un ramillete de flores.

Estatua Eduard Streltsov

Estatua Eduard Streltsov

Fuentes e imágenes: The Sport Blog, The Guardian, Historias deportivas

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El objetor de conciencia que se convirtió en héroe de guerra

07 feb
7 febrero 2013

Desmond Doss, un soldado de US Army durante la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en el primer objetor de conciencia en recibir la Medalla de Honor por salvar a más de 75 soldados heridos poniendo en riesgo su propia vida.

Desmon Doss

Desmon Doss

Desmond Doss nació el 7 de febrero de 1919 en Lynchburg (Virginia). Sus padres, Tom y Bertha Doss, lo criaron bajo la doctrina y las creencias de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Desde muy temprana edad, Desmond estuvo muy influenciado por la Biblia y sus enseñanzas, particularmente por el mandamiento de no matar. En abril de 1942, Desmond fue reclutado por el Ejército de los Estados Unidos, el problema era que él seguía negándose a portar un arma; así que fue alistado como objetor de conciencia (aunque a él le gustaba decir que era un “cooperador de conciencia” y que de esta forma podría “servir a Dios y al país“). Adscrito al Cuerpo Médico de la 77th División de Infantería, el estricto seguimiento de sus enseñanzas religiosas, incluso el respeto del sábado (shabat) como día de reposo, le acarrearon continuas burlas de sus compañeros y actos de indisciplina ante sus mandos.

En mayo de 1945, en el asalto anfibio de los aliados a la isla de Ryukyu de Okinawa, un batallón de marines fue enviado a tomar una posición japonesa sobre un acantilado de 120 metros. Tras escalar aquella pared, fueron recibidos por un intenso fuego enemigo… Doos vio cómo sus compañeros caían y en lugar de refugiarse -como hicieron otros- consiguió sacar de aquella ratonera a más de 75 marines heridos, arrastrándolos o cargándolos uno a uno, y llevarlos hasta el borde del acantilado desde donde serían bajados con cuerdas. Durante varios días continuó atendiendo a los heridos menospreciando el peligro que le rodeaba, hasta que el 21 de mayo, cerca de Shuri, fue alcanzado en las piernas por la metralla de una granada y cuando estaba a punto de ser sacado en una camilla, Doss vio a otro soldado que estaba peor que él y dejó la camilla para que evacuasen a su compañero. Entonces, recibió un disparo en un brazo que le fracturó un hueso. Sin poder ponerse en pie, herido en un brazo y sin que nadie pudiese ayudarle, rompió su juramento… cogió un fusil y lo utilizó para entablillarse el brazo y arrastrarse para llegar hasta el hospital de campaña. Hasta para los solados que antes se burlaban de él, Doss se había convertido en un símbolo de coraje y determinación.

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En octubre de 1945, Desmond Doss recibió la Medalla de Honor de manos del presidente Harry S. Truman durante una ceremonia en la Casa Blanca. Doss regresó del Pacífico enfermo de tuberculosis y, aunque fue tratado con antibióticos, perdió un pulmón. En 1970, y debido a una sobredosis accidental de antibióticos, se quedó sordo. Vivió el resto de su vida como un hombre humilde y murió a la edad de 87 años, el 23 de marzo de 2006. Fue el protagonista del libro “El héroe más improbable” (1967) y el documental “El objetor de conciencia” (2004).

Fuentes e imágenes: The Washington Post, Yahoo Voices, NBC News

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