Archive for month: agosto, 2012

¿Cómo se implicó a Turquía en la crisis de los misiles de Cuba?

31 ago
31 agosto 2012

La llamada crisis de los misiles en Cuba fue un conflicto entre los Estados Unidos, la Unión Soviética y Cuba en octubre de 1962, generado a raíz del descubrimiento por parte de Estados Unidos de bases de misiles nucleares soviéticos en territorio cubano. Durante 4 días Kennedy se reunió en secreto con sus asesores para tomar una decisión sobre las posibles alternativas para atajar el conflicto: una invasión o ataque aéreo, la mediación de la ONU o el bloqueo naval de Cuba. Al final, se optó por el bloqueo.

El 22 de octubre de 1962, en un mensaje televisado de 17 mituos, J.F. Kennedy anunciaba el bloqueo naval de Cuba para impedir que los soviéticos siguiesen instalando misiles nucleares en la isla.

El día 24 de octubre, Nikita Khrushchev contestaba por carta:

[...]El gobierno soviético considera que la violación de la libertad de usar las aguas internacionales es un acto de agresión que empuja a la humanidad hacia el abismo [...] Por lo tanto, el Gobierno soviético no puede dar instrucciones a los capitanes de sus buques con destino a Cuba para acatar las órdenes de las fuerzas navales americanas que bloquean la isla. Nuestras instrucciones a los marinos soviéticos deben observar estrictamente las normas universalmente aceptadas de la navegación en aguas internacionales y no retrocederemos. Y si la parte estadounidense viola estas normas, la responsabilidad recaerá sobre los estadounidenses [...] A continuación, nos veremos obligados a tomar las medidas que consideremos necesarias y adecuadas con el fin de proteger nuestros derechos. Tenemos todo lo necesario para hacerlo.

La tragedia parecía inminente pero… el 26 de octubre Khrushchev enviaba otra carta a J.F. Kennedy en la que aceptaba retirar los misiles de Cuba a cambio de poner fin al bloqueo de EE.UU. y garantías de que no invadiría Cuba. En base a esta propuesta – el órdago lanzado por J.F. Kennedy había triunfado – el 28 de octubre Khrushchev anunció que iba a desmantelar las instalaciones y retirar los misiles, y expresó su confianza de que Estados Unidos no invadiera Cuba. En este momento se creó el llamado teléfono rojo, la línea directa entre la Casa Blanca y el Kremlin.

Pero hubo otra carta más, de Khrushchev a J.F. Kennedy, que no se hizo pública hasta 30 años más tarde, en la que se exigía algo más a EEUU y que fue, realmente, la base del acuerdo:

Estamos de acuerdo en trasladar las armas desde Cuba que ustedes consideran como armas ofensivas. Estamos de acuerdo en hacer esto y comprometernos antes las Naciones Unidas. Sus representantes harán una declaración en el sentido de que Estados Unidos, por su parte, teniendo en cuenta la ansiedad y la preocupación del Estado soviético, retirará sus armas análogas de Turquía.[...] Después de esto, los representantes del Consejo de Seguridad de la ONU podría controlar sobre el terreno el cumplimiento de estos compromisos. Por supuesto, es necesario que los Gobiernos de Cuba y Turquía permitan a estos representantes entrar en sus países y verificar el cumplimiento de este compromiso.

Obviar esta carta, para firmar el acuerdo público sobre la primera, suponía quedar como ganador a J.F.Kennedy frente a Khrushchev.

Fuentes: American Experience, American History,

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Número 6 de Entropía, primer aniversario y concurso de relatos con premios anticrisis

29 ago
29 agosto 2012

Con el número 6 de Entropía, que ya podéis encontrar en vuestros puntos de venta habituales, hemos completado un año de vida… es nuestro primer aniversario y, por extensión, el de todos los que de una forma u otra habéis colaborado para que esta revista llegue a su primer destino… un año en la calle.

Hojear las primeras páginas
Puntos de venta

Las aguas bajan revueltas y, lo que es peor, no se ve el final del túnel pero nosotros seguiremos remando, aunque sea contracorriente, y creyendo que dar una oportunidad a los escritores noveles es suficiente satisfacción para seguir adelante. Y como os queremos hacer partícipes de este primer aniversario, tiramos la casa por la ventana y convocamos el Premio de Relatos Entropía con unos premios anticrisis:

1º Premio: 1.000 euros, publicación del relato en la revista y Assur de Francisco Narla (Temas de Hoy).
2º Premio: Un jamón DO Teruel, publicación del relato en la revista y Assur de Francisco Narla (Temas de Hoy).
3º Premio: Publicación del relato en la revistaEl Mármara en llamas de Blas Malo (Ediciones B).

Además, todos los que participen en este premio, y sólo por el hecho de participar, recibirán una suscripción anual a la revista Entropía (6 números) – valorada en 28,80 euros – y el libro Sangre sobre Bizancio de Robet Tissani – valorado en 16 euros -.

  1. Podrán participar en este premio todas las personas mayores de edad que remitan un relato, escrito en castellano e inédito, y que, como derechos de participación, abonen la cantidad de 12 euros (vía paypal a historiasdelahistoria@gmail.com o ingreso en cuenta Editorial Gram S.L. – Banco Sabadell 0081 0205 51 0001381543). Los suscriptores de la revista están exentos del pago de los derechos de participación.
  2. La extensión del texto no será superior a tres folios (o DINA-4) ni inferior a uno, en formato .doc. El tipo de letra del texto será Arial o Times New Roman, fuente 12 e interlineado sencillo.
  3. Serán relatos relativos a cualquier temática.
  4. Cada participante podrá enviar un solo relato.
  5. Los relatos se adjuntarán en un correo electrónico a la dirección [historiasdelahistoria@gmail.com] con el asunto “Premio de Relatos Entropía”. En el cuerpo del mensaje se incluirán los datos personales: nombre y apellidos del autor, número de DNI o pasaporte, dirección completa con código postal, correo electrónico, teléfono de contacto y tipo de pago (paypal o cuenta).
  6. El plazo de envío de los relatos comienza el 1 de septiembre de 2012 y finaliza el 1 de noviembre de 2012  1 de diciembre de 2012 (ampliado el plazo por el error que establecía para participar DNI o pasaporte español; cuando debería decir DNI o pasaporte)
  7. Los tres ganadores del premio se publicará en el número 8 de la revista.
  8. El segundo premio queda condicionado a que su ganador proporcione una dirección de envío dentro de territorio español. En caso contrario, el premio consistirá en su valor económico.
  9. El autor, por el hecho de presentar el relato a concurso, declara que la obra es original y de su propiedad, y en consecuencia se hace responsable respecto a su propiedad intelectual.
  10. La participación en este premio supone la total aceptación de estas bases.

Mucha suerte a todos y gracias por seguir caminando junto a Entropía.

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Las dos veces que se afeitó la reina de Inglaterra

28 ago
28 agosto 2012

La más conocida de todas tiene que ver con el “God save the Queen” – aquí tenéis el origen del himno británico – y el grupo punk Sex Pistols. El sencillo “God save the Queen” fue lanzado por el grupo el 27 de mayo de 1977 y fue considerado como un ataque a la Corona Británica y, en particular, a la Reina Isabel II. La letra de la canción tiene perlas como “Dios salve a la Reina y a su gobierno fascista; te han convertido en un idiota [...] no hay futuro en el sueño de Inglaterra“. Además, y para rematar la faena, parece ser que John Lydon, el vocalista del grupo, cuando actuaba en directo cambiaba una palabra de la letra de la canción: decía shave en lugar de save y convertía el “God save the Queen” (Dios salve a la Reina) en “God shave the Queen” (Dios afeite a la reina).

La segunda ocasión fue anterior y es mucho menos conocida. Tuvo lugar en el siglo XVII durante el reinado de Carlos II de Inglaterra y en esta ocasión la reina afeitada fue Catalina Enriqueta de Braganza. Con la restauración de la monarquía en 1660, en la figura de Carlos II, Inglaterra experimenta un enriquecimiento cultural (literatura, teatro…) y científico (creación de la Royal Society). El rey era un gran aficionado al teatro, de hecho fue el protector de John Wilmot, segundo Conde de Rochester, tan buen autor teatral como amante… por el número de amantes masculinos y femeninos que tuvo. Dejó escrito:

Que me den salud, riqueza, vino y alegría
y si el revoltoso amor os asedia
conozco a un hermoso paje
que al caso es mejor que cuarenta fregonas.

Aunque algunas mujeres comenzaban a despuntar en el mundo de la farándula, de hecho el rey tuvo como amante a una de las más reconocidas… Nell Gwynn, los hombres eran los protagonistas principales y muchas veces también interpretaban los papeles femeninos. En cierta ocasión, los reyes asistieron al estreno de una obra en la que uno de los papeles representados era el de la reina de Inglaterra. Tras varios minutos de espera, el rey hizo llegar un mensaje al director de la compañía preguntado la causa del retraso; como la excusa que le diron le pareció más que peregrina se presentó en persona para pedir explicaciones. El director, nervioso y sudoroso, le preguntó si podía decirle el verdadero motivo. Se lo exijo – le contestó el rey -. Se acercó a al oído, para que no le oyese la reina, y le dijo:

Es que la reina todavía se está afeitando.

Dicen que nunca vieron al rey reír tan a gusto.

Fuentes: La mujer en el teatro – Manuel V. Diago (Instituto Cervantes), Anécdotas de la Historia – Pancracio Celdrán Gomáriz

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¿Cómo averiguó el faraón Psamético quiénes fueron los primeros habitantes del mundo?

26 ago
26 agosto 2012

Hoy en día, y después de múltiples estudios y diversas teorías según los distintos descubrimientos, podemos datar la edad de la Tierra en algo más de 4.500 millones de años y, según los hallazgos en Herto (Etiopía), los primeros homo sapiens aparecieron hace unos 150.000 años pero el faraón Psamético decidió averiguar quiénes fueron los primeros habitantes o, mejor dicho, qué pueblo fue el primero que habitó la tierra con una técnica, como mínimo, original.

Relieve en la tumba de Psamético en Tebas

Psamético I fue el fundador y primer faraón Saita (XXVI dinastía) que reinó Egipto entre el 664 y el 610 a.C. Consiguió la independencia respecto del Imperio asirio y su pueblo conoció la prosperidad durante su largo reinado. Los tiempos de paz llevaron al faraón a darle más esplendor y pedigrí a su pueblo… creyendo que su pueblo era el más antiguo del mundo, quiso demostrarlo empíricamente. Para ello, preparó un experimento que demostraría cuál fue la primera lengua y, por tanto, el primer pueblo en habitar el mundo.

Según nos cuenta Heródoto, ordenó entregar dos recién nacidos a un pastor para que los criase sin contacto con otros humanos y con la prohibición de hablarles. Así, sin ninguna influencia y sin oír ninguna lengua, las primeras palabras que pronunciasen de forma natural, superada la etapa de los primeros sonidos ininteligibles, indicarían la lengua primigenia y los que la hablasen serían los primeros pobladores. Tras dos años de experimento, el pastor pidió audiencia con el faraón… habían dicho su primera palabra al tiempo que extendían sus brazos como pidiendo algo:

Becós, becós

Como ni el pastor y ni el faraón conocían el significado de aquella palabra, se convocó un comité de sabios para que pudiese determinar su significado y a qué lengua pertenecía. Tras varios días de reuniones se determinó que la palabra significaba pan y que era una palabra frigia. Por tanto, y muy a pesar del faraón y los egipcios que se consideraban el pueblo más antiguo, se determinó que los frigios, que ocupaban la mayor parte de la península de Anatolia en la actual Turquía, eran el pueblo más antiguo.

Fuentes: Cuéntame una historia – Carlos Goñi, Los egipcios (Heródoto)

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El día que unos británicos en kayak atacaron los buques alemanes

23 ago
23 agosto 2012

La derrota de los aliados en la Batalla de Francia, y el posterior armisticio firmado el 22 de junio de 1940 en el vagón de la venganza, dejaban a Francia partida en dos: una zona de ocupación alemana en el norte y el oeste y una zona no ocupada, la zona libre, en el sur con el gobierno títere de Vichy. A pesar del bloqueo marítimo aliado, el puerto de Burdeos, en la zona ocupada, seguía recibiendo buques mercantes con suministros bélicos, combustible, alimentos… La elección de Burdeos como puerto de abastecimiento alemán no fue casualidad: está situado a unos 80 Km tierra adentro, en el golfo de Vizcaya, en el estuario del río Garona y su desembocadura se encuentra minada de pequeños islotes.

Puesto en conocimiento de Churchill, se fueron descartando las operaciones que suponían ataques masivos y se dejó en manos del Almirante Louis Mountbatten, jefe de Operaciones Combinadas de los Royal Marines, que idease un plan para acabar con aquel problema. Éste,  recordó que tiempo atrás había descartado, por descabellada, una propuesta hecha por el comandante Herbert “Blondie” Hasler para destruir grandes buques dentro de los puertos con pequeñas embarcaciones tipo kayak. Era el momento de estudiar aquella propuesta… nacía la Operación Frankton. La operación consistían en llegar mediante unos kayaks, preparados por el propio Hasler para llevar 2 personas y 75 Kg. de equipo, al puerto de Burdeos y destruir los buques con bombas lapa para luego huir por tierra, atravesando España, hasta Gibraltar. Se puso al mando al comandante Hasler y se reclutaron 34 voluntarios para seguir un riguroso entrenamiento en la base de Portsmouth: técnicas de navegación nocturna y silenciosa, manejo de las bombas lapa, incursiones reales en puertos británicos…  Después de seis meses, y tras una selección por eliminación, el comando quedó reducido a 10 miembros.

El 7 de diciembre de 1942 el submarino HMS Tuna emerge de las aguas y deja a los 10 hombres en 5 kayaks (Catfish, Coalfish, Crayfish, Cuttlefish y Conger) a unos 20 Km. de la desembocadura del Garona… deberían recorrer 100 Km. hasta el puerto de Burdeos. Por unas circunstancias u otras, sólo Catfish, Crayfish y Cuttlefish consiguieron llegar hasta la desembocadura. Ahora debían sortear los islotes, las baterías alemanas y los barcos que custodiaban la entrada al puerto… sólo Catfish y Crayfish atravesaron la línea de defensa. Era la primera noche y todavía les quedaba recorrer los 80 Km. por el río hasta el puerto. Durante el día se escondían y por la noche avanzaban por el río… la noche del 11 de diciembre llegaron a su destino. Hasler y Bill Sparks, que ocupaban la Catfish, consiguieron poner bombas lapa bajo la línea de flotación de 4 embarcaciones - con un dispositivo de retardo que activaba la bomba en 9 horas- y los tripulantes de la Crayfish, Laver y Mills, en otras dos. Hundieron los kayaks y las dos parejas se separaron para seguir el plan y con la ayuda de la resistencia cruzar a España.

Al la mañana siguiente el puerto amaneció con las explosiones de los buques. La misión había sido todo un éxito… ¿y qué fue de los 10 integrantes del comando? Sólo Hasler y Sparks consiguieron cruzar a España. Siguieron la ruta Barcelona-Madrid-Sevilla para llegar a Gibraltar y, después de casi 6 meses, a Londres; otros siete fueron capturados y ejecutados por los alemanes y el último murió ahogado (James Conway, Robert Ewart, Albert Laver, Bill Mills, John Mackinnon, David Moffatt, George Sheard y Sam Wallace).

En 1955 se estrenaba la película The Cockleshell Heroes basada en la Operación Frankton. Hasler viviría hasta 1987 y Bill Sparks hasta 2002.

Fuentes e imágenes: Kajakker senket Hitlers skip, The Telegraph, BBC
Gracias a  @JMNoticias

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¿Qué hacían en el siglo XIX para que los niños se quedasen quietos para hacer la foto?

21 ago
21 agosto 2012

Aunque en el siglo XIX se generalizaron por Europa y América las llamadas fotografías post mortem en las que se preparaba a los difuntos, sobre todo niños, para hacerlos partícipes de su último retrato de familia…

En este caso nos referimos a fotografías en vida…

Fuentes e imágenes: Historias de nuestra historia, livejournal

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Manías y extravagancias en nombre de la Ciencia.

19 ago
19 agosto 2012

A lo largo de la historia se han cometido muchos errores en nombre de la Ciencia, unas veces por la escasez de medios disponibles y, otras, por simples cabezonerías o manías de los científicos. Estos son algunos de esos errores o manías…

Theodor Ludwig Wilhelm Bischoff (1807 – 1882) fue un biólogo y anatomista alemán. Profesor universitario de Anatomí­a y de Fisiologí­a. Uno de sus estudios “más importantes” trataba sobre el cerebro humano. Determinó que el peso medio del cerebro de los hombres era de 1.350 gr. y el de las mujeres 1.250 g. Como era seguidor de la teorí­a “el tamaño sí­ que importa“, su conclusión final:

la capacidad intelectual de los hombres era mayor que la de las mujeres.

En 1868 es nombrado miembro extranjero de la Royal Society (es la sociedad cientí­fica más antigua del Reino Unido y una de las más prestigiosas de Europa). Cuando murió donó su cuerpo a la Ciencia – craso error – y se averiguó que su cerebro pesaba 1.245 gr.

Henry Cavendish fí­sico y quí­mico británico (1731-1810) es especialmente conocido por sus investigaciones en la quí­mica del agua y del aire y por realizar importantes investigaciones sobre la corriente eléctrica. De gran fortuna, sin esposa ni hijos, excéntrico, tí­mido e introvertido, no tuvo trato cercano con casi nadie. Las sirvientas de su casa tení­an orden expresa de no cruzarse con él bajo amenaza de despido, de manera que se comunicaba con ellas mediante notas. Pero hasta tal extremo llegaba su maní­a de no tratar con nadie que, no contando con los aparatos y utensilios necesarios para medir la potencia eléctrica, por no encargárselo a otros, decidió medir esa potencia eléctrica consigo mismo, calculando su fuerza por el dolor, más o menos fuerte, que le producí­an las descargas.

Isaac Newton reconocido como uno de los científicos más grandes de todos los tiempos tiene una anécdota que parece confirmar la máxima “todos los genios son despistados”. Mientras trabajaba en sus investigaciones no le gustaba ser molestado pero tenía una gata que continuamente maullaba para entrar y salir de la casa. Así que, hizo un agujero en la parte inferior de la puerta – gatera – para que el felino no le molestase. Como la gata tenía la costumbre de pasear por el barrio y flirtear con los vecinos, felinos lógicamente, pasó lo que tenía que pasar… nacieron varios gatitos.

Newton hizo en la puerta otros agujeros más pequeños para los gatitos.

El investigador holandés Martinus Willem Beijerinckh (1851-1931) afirmaba que “un hombre de ciencia debe permanecer soltero“. Así­, llegó a despedir de su laboratorio a un colaborador… ¡que se habí­a casado!

Gaspar Balaus medico y poeta del siglo XVII tení­a una maní­a que, a la postre, le acabarí­a costando la vida: estaba convencido que estaba hecho de mantequilla. Esta creencia le llevó a evitar cualquier fuente de calor (una chimenea, una lámpara, etc) para no derretirse. Un dí­a muy caluroso, con un sol inmisericorde, temió fundirse y se arrojó de cabeza a un pozo, donde murió ahogado.

El gran Leonardo da Vinci, pintor, científico, ingeniero, inventor, anatomista, escultor, arquitecto, urbanista, botánico, músico, poeta, filósofo… (el Windows del Renacimiento) fue pionero en muchas de las disciplinas a las que se dedicó. Una de las disciplinas en las que Leonardo trabajó fue la Anatomía humana. Sus estudios anatómicos recogidos en el “Manuscrito Anatómico” (1510-1511) se centran en los intentos de comprender el funcionamiento del cuerpo humano. Además, se sirvió de sus artes pictóricas para elaborar dibujos detallados del cuerpo humano. Como ya he dicho antes, debido a las limitaciones propias de la época cometió algún “pequeño” error:

El pene estaba conectado con los pulmones que eran los que les insuflaban el “aliento” necesario para la erección.

Charles-Édouard Brown-Séquard (1817 – 1894) fue un fisiólogo y neurólogo mauriciano conocido por ser el primero en describir el llamado síndrome de Brown-Sequard aunque también es el autor del elixir de la vida (que yo me he permitido denominar “testiculina“). El 1 de junio de 1889, con 72 años, ante la Société de Biologie en París, informó que había aumentado su fuerza física, su agilidad mental y el apetito por la auto-inyección de un extracto derivado de los testículos de perros y conejillos de Indias. Además, alivió su estreñimiento y alargó el arco de su orina (auténtica muestra de vigor). La poción que se inyectaba estaba compuesta por una pequeña cantidad de agua en la que se diluía una mezcla de la sangre de venas testiculares, el esperma y, por último, el jugo extraído de un testículo, aplastado inmediatamente después de que haya sido extirpado
de un perro. Las conclusiones de su estudio son irrefutables:

  • La longitud promedio del chorro de orina durante los diez días anteriores a la primera inyección era inferior a la de los veinte días siguientes.
  • Después de los primeros días de mis experimentos he tenido una gran mejoría en lo que respecta a la expulsión de materia fecal.

Recopilación de varios post publicados.

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La heroína hindú que se enfrentó a los británicos con su hijo atado a la espalda.

16 ago
16 agosto 2012

La historia de Rani Lakshmi Bai bien podría haber sido la de la princesa de un cuento de hadas con su príncipe azul, pero los avatares de la vida y la colonización británica de la India la convirtieron en una guerrera.

Manikarnika o Manu, que era su verdadero nombre, perdió a su madre a los cuatro años y su padre tuvo que encargarse de su educación. La cercanía con el poder, su padre trabajaba con el Peshwa (Primer Ministro), le permitió tener acceso a otras disciplinas como la equitación – cuentan que incluso manejaba el caballo con las riendas en la boca -, lucha, tiro con arco… además de las propias de una mujer. A los 12 años se casó con el maharajá Jhansi, Raja Rao Gangadhar Niwalkar, y cambió su nombre por Rani (reina) Lakshmi Bai. Todo era de color de rosa hasta que la alegría de tener un hijo se convirtió en pena cuando falleció a los 4 meses. Poco tiempo después el maharajá cayó enfermo y, ante la imposibilidad de tener más hijos, decidieron adoptar Rao Damodar, hijo de un primo del maharajá recientemente fallecido. Además de aliviar el dolor se aseguraban que la Compañía Británica de las Indias Orientales no pudiese anexionarse Jhansi aplicando la Doctrina de Caducidad. Según esta doctrina, si el gobernante de algún estado o territorio era “manifiestamente incompetente o moría sin un heredero directo” automáticamente dicho territorio pasaba a manos de la Compañía. A los 18 años quedó viuda y comenzó a ejercer de Rani.

Los británicos no aceptaron a Rao Damodar como el heredero legal y, aplicando la Doctrina de Caducidad, la Compañía se anexionó Jhansi. Pero Lakshmi Bai no se iba a quedar de brazos cruzados. Intentó la vía legal y contrató a un abogado británico e interpuso un recurso contra aquel atropello… su petición fue denegada. Como la vía legal no funcionó reclutó a un ejército de 14.000 voluntarios – por primer vez compuesto por hombres y mujeres – y se enfrentó a los británicos. Durante varias semanas aguantaron el ataque pero el poderío militar de los británicos doblegó a los rebeldes. Según cuenta la leyenda de esta heroína hindú, cuando se vio acorralada se ató a su hijo a la espalda y blandiendo una espada en cada mano pudo escapar, junto a un grupo de rebeldes, hasta la fortaleza de Kalpi.

Paralelamente a la lucha de Lakshmi Bai en la India había estallado la llamada Rebelión de los Cipayos. En 1857, la Compañía, con un poderoso ejército compuesto por 40.000 británicos y 200.000 cipayos (soldados locales hindúes y musulmanes), comenzó a utilizar el fusil Lee-Enfield en el que para introducir los cartuchos debían romperse por un extremo y lo que se hacía habitualmente era morderlos. Comenzó a correr el rumor de que los cartuchos estaban engrasados con grasa de cerdo y de vaca. Como para los musulmanes el cerdo es un animal impuro y para los hindúes la vaca es un animal sagrado, se negaron a utilizar los nuevos fusiles y los oficiales británicos los encerraron. Al día siguiente, los Regimientos de Caballería 10º y 20º de Bengala en Meerut, se sublevaron contra sus oficiales. Liberaron a los prisioneros y atacaron los enclaves europeos de la zona, matando a todo europeos.

En Kalpi, Lakshmi Bai se unió a Tatya Tope uno de los líderes rebeldes y se enfrentaron en Gwalior al general británico Sir Hugh Rose que la había perseguido desde Jhansi. En el transcurso de la batalla, Lakshmi Bai recibió un disparo en la espalda y murió. Las palabras de Sir Hugh Rose dejan clara la valentía de la reina:

De los amotinados el más valiente y el más grande fue la Rani.

En 1858, con 22 años, Lakshmi Bai se convirtió en un icono de la rebelión y en casi todas las representaciones (esculturas, pinturas, grabados…) aparece en un caballo y con su hijo a la espalda.

Fuentes e imágenes: I love India, Maps of India, I Am Woman

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¿Qué hacían en la antigua Roma cuando los políticos pasaban del pueblo?

14 ago
14 agosto 2012

Hoy en día, en las sociedades democráticas, el pueblo ejerce su pequeña cuota de poder actuando como soberano – el monarca de los tiempos modernos, cubierto de harapos y extenuado de hambre - cuando participa en la elección de sus representantes tras soportar la campaña electoral que, junto con la cama y la guerra, es donde más mentiras se escuchan. Luego, tras las correspondientes celebraciones, llega la hora de poner en práctica el “donde dije digo, digo Diego” y dejar al pueblo a un lado. Llegados a este momento sólo nos queda protestar, manifestarnos o promover una Iniciativa Legislativa Popular, prevista en el artículo 87.3 de la Constitución, y que el Congreso la admita a trámite.

¿Qué hacían en la antigua Roma en estos casos en los que los políticos legislaban y gobernaban sin tener en cuenta al pueblo?
Tomaban medidas drásticas y, por lo visto, efectivas.

Patricios y plebeyos

La República Romana (509 a.C) ponía fin a la Monarquía con la expulsión del último rey, Lucio Tarquinio el Soberbio. Aún así, no todos en Roma eran iguales: los patricios , descendientes de las primeras familias que habían fundado la ciudad, eran los únicos que podían formar parte del Senado y los únicos que podían desempeñar cargos públicos. Por otro lado, los plebeyos, ajenos al poder, estaban privados de ciertos derechos civiles pero con todos las obligaciones. Las tensiones entre estos dos grupos sociales derivaron en la Secessio Plebis (la secesión de los plebeyos).

Secessio Plebis

Durante esta acción de protesta, los plebeyos dejaban de llevar a cabo sus responsabilidades y trabajos… una especie de huelga general que paralizaba Roma y que, además, venía acompañada del abandono de la ciudad. La primera secesión tuvo lugar en 494 a.C. y la última en 287 a.C. Esta última, llamada secesión Aventina, tuvo especial importancia porque fue el germen de los plebiscitos. Los plebeyos abandonaron Roma y se congregaron en el Monte Aventino donde acordaron que las decisiones de los plebeyos (Plebis Scitum) tendrían rango de ley, no sólo para ellos, sino para todo el pueblo romano, sin la aprobación previa del Senado.

Decisiones del pueblo que prevalecen sobre la voluntad de los legisladores.

Fuentes e imágenes: Patricios y plebeyos, El 15M romano, La huelga general fue la solución

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Los dos primeros kamikazes evitaron la invasión de Kublai Khan en el siglo XIII

12 ago
12 agosto 2012

La famosa frase no mandé mis naves a luchar contra los elementos atribuida a Felipe II, tras el desastre de la Armada Invencible en su intento por conquistar Inglaterra en 1588, bien la podría haber pronunciado Kublai Khan en sus dos intentos por conquistar Japón tres siglos antes.

Si hoy en día hablamos de un kamikaze todos pensamos que nos referimos a los pilotos suicidas de la Armada Imperial Japonesa que se lanzaban contra las unidades o instalaciones aliadas durante la II Guerra Mundial, pero la leyenda del Kamikaze, viento divino, hace referencia a dos poderosos tifones que destruyeron la flota mongola que en dos ocasiones, durante el siglo XIII , intentó conquistar Japón.

Tifón destruyendo la flota

En 1274, y ya con el control de China, Kublai Khan decidió dar el salto y conquistar Japón. Con una poderosa flota de casi 1.000 naves y unos 40.000 soldados se presentó frente a la tierra del Sol Naciente y, aunque los primeros enfrentamientos en tierra firme fueron favorables a los mongoles, se vieron sorprendidos por un terrible tifón. Casi una tercera parte de la flota se hundió y tuvieron que desistir. Siete años más tarde lo volvieron a intentar con muchos más barcos y soldados pero el resultado fue el mismo… otro tifón les obligó a retirarse. Descubrimientos, en este siglo, de restos de barcos que parece ser que participaron en esta flota invasora, hacen creer que muchos de estos barcos eran barcazas más propias de aguas fluviales que de mar abierto. Las ansias de conquista, y el viento divino, derrotaron al Gran Khan.

Fuentes e imágenes: Mongol Invasions of JapanThe original kamikaze

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El cuatrero que acabó como un cocodrilo… convertido en un bolso y un par de zapatos.

09 ago
9 agosto 2012

George Parrot, conocido como Big Nose George por su gran apéndice nasal, sólo era un cuatrero más de los muchos que robaban ganado en el Lejano Oeste del que nada se habrían sabido si no hubiese caído, tras su muerte, en manos de la ciencia.

Big Nose George

En 1878, cansados de su trabajo, la banda de George decidió dedicarse al asalto de trenes, un negocio menos esforzado y mucho más lucrativo. Tras su primer asalto en Wyoming, que resultó fallido, mataron a los dos agentes de la ley que los perseguían. Por la captura de George y los miembros de su banda (los hermanos Jesse y Frank James y Dutch Charley) se ofreció una recompensa de 20.000 dólares. Siguieron haciendo de las suyas hasta que en 1880, George y Dutch fueron capturados en Montana tras emborracharse y alardear de ser los autores de los asesinatos del tren de Wyoming. Su fanfarronería, alimentada por varias botellas de whisky peleón, y la suculenta recompensa fueron su perdición. Dutch fue linchado allí mismo y George fue llevado a Rawlins (Wyoming) para responder de sus crímenes. Fue sentenciado a la horca. Mientras esperaba la ejecución de la sentencia, intentó escaparse pero volvieron a capturarlo… el 2 de abril de 1881 los lugareños de Rawlins lo lincharon colgándolo de un poste de telégrafo… Y hasta aquí nada anormal en la vida de un cuatrero y ladrón de trenes pero…

El caso es que el cuerpo de George acabó en manos de dos médicos locales, John E. Osborne y Thomas Maghee, con el propósito de estudiar la mente de un criminal y poder establecer parámetros fisiológicos que explicasen su conducta. Le serraron el cráneo para estudiar el cerebro pero no debieron quedar satisfechos con los resultados, así que decidieron darle alguna utilidad a aquel cuerpo: la parte del cráneo serrada se la dieron a Lillian Heath, la joven ayudante de Maghee y que luego se convertiría en la primera mujer médico de Wyoming, que durante años utilizó como cenicero y como tope para una puerta; la piel del pecho, incluidos los pezones, y de los muslos la enviaron a un curtidor de Denver para que hiciese un maletín de médico y un par de zapatos; y el resto del cuerpo quedó apartado en un barril de whisky. Cuando el doctor Osborne fue nombrado gobernador, el primer demócrata por Wyoming, llevaba los zapatos George en su toma de posesión.

Lillian Heath con la tapa

Lo que podría haber quedado como una leyenda urbana dio un giro de 180% el 11 de mayo 1950. Cuando se realizaban trabajos de cimentación para ampliar el Banco Nacional de Rawlins, apareció un barril que contenía un cráneo sin tapa, los huesos de un cuerpo y unos zapatos. Se contactó con la doctora Lillian Heath, ahora octogenaria, que todavía conservaba la tapa y se comprobó que encajaba perfectamente… eran los restos de Big Nose George y sus zapatos, sólo faltaba el maletín. A fecha de hoy, el cráneo y los zapatos están expuestos en The Carbon County Museum de Rawlins.

Fuentes e imágenes: Road side America, Out west newspaper, Wikipedia

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El último campeonato de boxeo sin guantes duró ¡¡75 asaltos!!

07 ago
7 agosto 2012

A John Lawrence Sullivan, conocido como The Boston Strongboy, se le puede considerar como el gran campeón de los pesos pesados en la historia del boxeo… con las Reglas de London Prize Ring, sin guantes, y también con las Normas del Marqués de Queensberry, con guantes, que se puede considerar la base de la actuales. Además, fue el primer deportista estadounidense en conseguir más de un millón de dólares en premios.

John L. Sullivan

Nacido en Boston de padres inmigrantes irlandeses, Sullivan se ganó el apodo de Strong Boy peleando en las calles de su barrio. Aunque los combates de boxeo estaban prohibidos en los EEUU, Sullivan fue ganando prestigio disputando combates clandestinos y en 1882 disputó el campeonato oficioso en Gulfport (Mississippi) contra el irlandés Paddy Ryan. Lo derrotó y Sullivan se convirtió en el primer campeón de EEUU. Al año siguiente, y durante un año, estuvo recorriendo el país defendiendo el título, retando a diestro y siniestro e incluso llegó a ofrecer un premio en metálico a cualquiera que aguantase en pie cuatro asaltos… sólo un hombre consiguió el premio.

Pero el combate que nos ocupa tuvo lugar el 8 de julio de 1889. Enfrentó al campeón contra Jake Kilrain, más joven y menos dado al alcohol que Sullivan, y sería el último en disputarse sin guantes. Inicialmente se iba a celebrar en Nueva Orleans pero las autoridades se enteraron y lo prohibieron, para que no volviese a ocurrir se hicieron todos los preparativos en secreto: se eligió la pequeña ciudad de Richburg (Mississippii) en la que el sheriff hizo la vista gorda por 200 dólares y los espectadores, previo pago de 15 dólares, subían a los trenes que los llevaría al combate sin conocer su destino. Sullivan llegó al combate con la pinta de llevar varios días sin dormir y como recién salido de un barril de whisky, algo nada raro, y Kilrain fresco como una rosa… a las 10:30 de la mañana comenzaba la carnicería. Los golpes volaban de uno a otro lado, incluso algunos ilegales, en el cuarto asalto – que duró 15 minutos – la oreja de Sullivan colgaba como un pellejo, los ojos de Kilrain se hinchaban, el aspirante trataba de mantenerse lejos de los poderosos golpes de su rival, el whisky que llevaba en el cuerpo Sullivan – y que seguía tomando con té entre asalto y asalto – ya no le hacían sentir los golpes pero en el asalto número 44 Sullivan comenzó a vomitar… parecía el final:

Sólo whisky, no me des más té… me sienta mal – Le dijo a su preparador.

Tras más de dos horas de mamporros – los asaltos terminaban cuando un boxeador caía o cuando ponía una rodilla en tierra con el fin de coger aire durante una cuenta de 30 segundos – , y con ampollas en la espalda por el sol abrasador, llegó el asalto ¡¡¡75!!!… Mike Donovan, el preparador de Kilrain, tiró la toalla. El campeón retuvo el título y lo volvió a conseguir en la modalidad con guantes hasta que fue derrotado en 1892 por Jim Corbett.

Fuentes e imágenes: Britannica, East Side Boxing, Sports Illustrated

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