Archive for month: mayo, 2012

Hasta 1537 no se conocía ningún ser humano en el continente americano

30 may
30 mayo 2012

Antes de que me linchéis sólo os pido que leáis el post entero y luego… Aunque el título de este post pueda parecer ofensivo es lo que, lamentablemente, se pensaba.

Aunque existen diversas teorías sobre otros que llegaron al continente americano antes que Colón, independientemente de los nativos del lugar, creo que el título de descubridor, con todo lo que conlleva (explorar, investigar… y dar a conocer), se lo podemos adjudicar a Cristobal Colón. En 1493, cuando Colón regresó de su primer viaje a las Indias y a petición de los Reyes Católicos, el Papa Alejandro VI, el valenciano Rodrigo Borgia, les otorgó la Breve Inter caetera que junto con la Bula menor Inter caetera, la Bula menor Eximiae devotionis y la Bula Dudum siquidem constituyen las llamadas Bulas Alejandrinas.

En breve Inter caetera, otorgado el 3 de mayo de 1493 en favor de Fernando e Isabel, el Papa concede:

el dominio sobre cada una de las tierras e islas ya citadas, así las desconocidas como las hasta ahora descubiertas por vuestros enviados y las que se descubran en adelante [...] el monopolio del comercio con las nuevas tierras, prohibiendo a todos los cristianos navegar a ellas sin licencia de los Reyes Católicos, bajo pena de excomunión.

En contrapartida, les impuso a los reyes la obligación de enviar misioneros para convertir a las poblaciones descubiertas a la fe católica. En estos momentos se planteaban muchas dudas sobre los nativos que poblaban aquellas tierra: ¿eran seres humanos o sólo tenían apariencia humana? ¿tenían alma?

Paulo III

El 9 de junio de 1537, el Papa Paulo III ponía luz ante tanta oscuridad; en la Bula Sublimis Deus los declaraba hombres:

Nos, que aunque indignaos, ejercemos en la tierra el poder de Nuestro Señor, y luchamos por todos los medios para traer el rebaño perdido al redil que se nos ha encomendado, consideramos sin embargo que los indios son verdaderos hombres y que no sólo son capaces de entender la fe católica, sino que, de acuerdo con nuestras informaciones, se hallan deseosos de recibirla (¿?)

También hacía referencia a su libertad pero esta parte parece que se olvidó por el camino:

Deseando proveer seguros remedios para estos males, definimos y declaramos por estas nuestras cartas, o por cualquier traducción fiel, suscrita por un notario público, sellada con el sello de cualquier dignidad eclesiástica, a las que se les dará el mismo crédito que a las originales, no obstante lo que se haya dicho o se diga en contrario, tales indios y todos los que más tarde se descubran por los cristianos, no pueden ser privados de su libertad por medio alguno, ni de sus propiedades, aunque no estén en la fe de Jesucristo; y de sus propiedades, y no serán esclavos, y todo cuanto se hiciere, será nulo y de ningún efecto.

Fuente: Las hemorroides de Napoleón – José Miguel Carrillo

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El Missile Mail, entre el correo tradicional y el email

29 may
29 mayo 2012

Entre la sencillez de pulsar una tecla o pinchar un icono para enviar un email y lo complejo del transporte y entrega física del correo, tenemos el Missile Mail.

El Missile Mail era un sistema de envío rápido del correo tradicional mediante cohetes o misiles. La primera prueba con éxito tuvo lugar en 1931, donde Friedrich Schmiedl comenzó un servicio de correo de cohetes en Austria. En 1934, el empresario alemán Gerhard Zucker, preparó una demostración circense, incluso cobró entrada, para vender su producto a la Royal Mail británica… el cohete estalló en pleno vuelo y las 1200 cartas que llevaba se perdieron. También en la década de los 30, Stephen Smith los probó en el Servicio Postal de la India con cohetes de fuegos artificiales modificados con un pequeño añadido… también se utilizó para enviar pequeños paquetes y hasta aves de corral vivas.

Pero fueron los estadounidenses los que decidieron mejorar este sistema para hacerlo más preciso y fiable. El 8 de junio de 1959, y tras un acuerdo entre el United States Postal Service y el Departamento de Defensa, se probó este sistema con el envío de un misil que podría transportar el correo con mayor precisión que los cohetes. Para ello se eligió el misil de crucero SSM-N-8 Regulus, con capacidad para alcanzar una distancia de 1000 Km. El lanzamiento se produjo desde el submarino USS Barbaro situado cerca de Norfolk (Virginia) y 22 minutos más tarde el misil, y su carga de 3000 cartas, llegaban a la Base Naval de Mayport (Florida).

Lanzamiento del Regulus

El éxito de la prueba fue tal que el Director General del Servicio Postal, Arthur E. Summerfield, llegó a decir:

Antes de que el hombre llega a la Luna, el correo llegará en pocas horas de Nueva York a California, a Gran Bretaña, a la India o Australia con misiles guiados.

Summerfield y el Regulus

En plena Guerra Fría, para el Departamento de Defensa aquel experimento sólo había sido una demostración de fuerza y capacidad de sus misiles. Además, el coste de este peculiar envío era demasiado alto y la idea se desechó.

Fuentes e imágenes: One Small Step For Mail, US Postal Service Attempts “Missile Mail” for First and Last Time

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El explosivo en polvo que también servía para hacer magdalenas

28 may
28 mayo 2012

El desarrollo tecnológico en tiempos de guerra, enfocado a la supremacía militar frente al enemigo, ha derivado en varias ocasiones en usos civiles. Y aunque con este explosivo en polvo, llamado Aunt Jemima por similitud con la marca de harina para hacer tortitas, se podía hasta cocinar… no creo que tuviese mucho éxito comercial.

El ucraniano George Bogdan Kistiakowsky, nacionalizado estadounidense en 1933, fue profesor de Química en las Universidades de Princeton y Harvard, participó en el Proyecto Manhattan y fue nombrado asesor científico del presidente Dwight Eisenhower. En 1942 asume la presidencia de la División de Explosivos del Comité de Investigación de la Defensa Nacional, donde se fabricaban explosivos y propulsores para cohetes, además de realizar pruebas de rendimiento y seguridad.

George Kistiakowsky

Su producto estrella fue el desarrollo de un explosivo en polvo con apariencia de harina, Aunt Jemima,  que incluso se podía utilizar como ingrediente para recetas de galletas, magdalenas, tortitas… sin explotar y sin perder su eficacia como explosivo. Aunque su consumo no era aconsejable, Kistiakowsky, para demostrar que no era tóxico, llegó a probarlo en forma de tortita delante de los escépticos militares. Dada su textura se podía transportar en recipientes de harina o en forma de tortitas y, de esta forma, era idóneo para hacerlo llegar a la resistencia y ser utilizado en acciones de sabotaje. El polvo fue enviado a los chinos en bolsas de harina y se utilizó contra las fuerzas de ocupación japonesas.

Fuentes: BookRags, Discovery

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Las orejas de la guerra antes del radar

27 may
27 mayo 2012

Hasta la Segunda Guerra Mundial no comenzó a utilizarse el radar (término derivado del acrónimo inglés radio detection and ranging, “detección y medición de distancias por radio”) como dispositivo de localización de los aviones enemigos. Antes, los bombarderos sólo podían ser detectados visualmente, cuando ya era muy tarde, o por medio de dispositivos de localización acústica de múltiples formas y tamaños:

Kent (Inglaterra) 1920-1930:

Una antena parabólica de hormigón de unos 30 metros de altura. Enfocados hacia el canal de la Mancha, para detectar las posibles incursiones de aviones desde el continente, actuaban como receptores de ondas sonoras, hasta una distancia de más de 30 Km, y un operario desde su interior con un estetoscopio conectado a los platos podía detectar la distancia y la dirección de los aviones. Hoy se están rehabilitando.

Japón; el emperador Hirohito pasando revista a las tubas de guerra japonesas.

EEUU; sistema de dos cuernos en Bolling Field en 1921.

Francia; localizador acústico 1930

Alemania; llamado Ringtrichterrichtungshoerer (o RRH),1940

Checoslovaquia; cuatro receptores acústicos de localización 1920

Y otros que parecen más del ámbito civil que militar:



Fuentes: Retronaut, Acoustic Location and Sound Mirrors

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Manual para jugar al golf en medio de una guerra

24 may
24 mayo 2012

Durante cuatro meses, de julio a octubre de 1940, la fuerza aérea alemana, Luftwaffe, intentó conseguir la superioridad aérea sobre la Royal Air Force británica (RAF), en el transcurso de la primera mitad de la Segunda Guerra Mundial en la llamada Batalla de Inglaterra. No fue una única batalla sino varias campañas de ataques aéreos sobre suelo británico con el objetivo de destruir la mayor cantidad posible de aviones de la RAF, imponer el caos y desatar el pánico de la población para las posterior invasión de Inglaterra.

El Richmond Golf Club, a diez millas del centro de Londres y con más de 2.500 hectáreas, fue uno de los lugares que sufrieron los bombardeos de la Luftwaffe.

Este club privado de golf decidió que ni los bombardeos ni la guerra iban a impedir que sus socios practicasen su deporte favorito. Eso sí, decidieron publicar un manual adaptado a las nuevas circunstancias… una guerra:

  1. Se pide a los jugadores que retiren la metralla o los restos de las bombas para no causar daño a las máquinas segadoras.
  2. En las competiciones, durante un bombardeo, los jugadores pueden ponerse a cubierto sin ninguna penalización.
  3. Las posiciones de  bombas de acción retardada localizadas, están señalizadas por banderas rojas pero no garantiza la distancia de seguridad.
  4. La metralla o los restos de bombas en los fairways (calles) o en los bunkers que se encuentren a un palo de distancia de la bola, podrán retirarse sin penalización.
  5. Una bola movida por la acción del enemigo puede ser reemplazada, o si se pierde o se destruye, la bola podrá ser dropada en el lugar más cercano del agujero sin penalización.
  6. Una bola que cae en el cráter de un bomba puede ser dropada al punto más cercano fuera del agujero sin penalización.
  7. Un jugador cuyo golpeo se ve afectado por la explosión simultánea de una bomba, puede jugar otra bola desde el mismo lugar pero penalizado con un golpe.

Fuente: Wartime Golf Rules

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Una solución de hace cinco siglos para la crisis actual

23 may
23 mayo 2012

Si algo está claro en esta crisis es que no afecta a todos por igual: los ricos, casualmente, son más ricos, los pobres más pobres y la clase media está perdiendo su trabajo. Además, las medidas tomadas hasta ahora no han dado ningún resultado positivo y, peor aún, los recortes en determinados campos son pan para hoy y hambre para mañana. No soy ningún entendido en economía, para ser sinceros ni en economía ni en nada, pero creo que tampoco se perdería nada por echar la vista atrás y ver qué se hizo en otros tiempos en situaciones, como mínimo, difíciles.

Felipe II

Felipe II, el autor de esta solución a la crisis, no parece ser el más indicado para paliar una crisis económica pues los múltiples frente que tenía abiertos, por motivos políticos y religiosos, le llevaron a declarar en bancarrota la Hacienda Real en tres ocasiones (1557, 1575 y 1596), pero hoy podría funcionar. Dejaremos a un lado las medidas que tomó Felipe II, y que hoy en día se siguen tomando, como el aumento o creación de nuevos impuestos (los Millones, un impuesto extraordinario que se recaudaba con un fin concreto y que la Comisión de los Millones debían administrar y supervisar su gasto en el objetivo solicitado) y la financiación del exterior (los usureros o banqueros europeos financiaban las campañas del monarca a cambio de tipos de interés leoninos de hasta el 30%), para centrarnos en la venta de títulos nobiliarios.

En 1557, puso a la venta 150 hidalguías a 5.000 ducados de oro cada una (unos 300.000 euros), aunque no logró venderlas todas, y 37 más en años posteriores. Su nieto, Felipe IV, continuó con la venta pero tuvo que bajar el precio a 4.000 ducados pagaderos incluso a plazos. Durante el siglo XVII se crearon 5 vizcondados, 128 condados y 269 marquesados. Como hemos dicho que hoy en día los ricos son más ricos y, normalmente, suelen tener aires de grandeza, seguro que sería más fácil colocar unos cuantos marquesados o condados a colocar deuda pública. Ahora los regalamos: marqués de Del Bosque, al seleccionador nacional de fútbol, marqués de Villar Mir, al empresario Juan Villar Mir, marqués de Vargas Llosa, al Nobel de Literatura…

Fuente: Aprender del pasado – José Manuel Pina Piquer

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El día que Cleopatra dejó en ridículo a Marco Antonio

21 may
21 mayo 2012

Marco Antonio, comandante en jefe de Julio César, persiguió a los culpables de la muerte de éste y, además, supo ganarse al pueblo de Roma, lo que le permitió, junto a Octavio y Lépido, formar parte del Segundo Triunvirato en 43 a.C. Aún así, había todavía muchos partidarios de la República y se desencadenó una guerra civil contra los partidarios del Triunvirato. Marco Antonio solicitó la ayuda de la reina Cleopatra, amante de Julio César, para que acudiera con sus naves a Tarso (Turquía). Cleopatra, en un principio, no quiso inmiscuirse en un conflicto entre romanos pero finalmente accedió a reunirse con Marco Antonio… el encuentro duró cuatro días y de allí salió una alianza política y el amor a primera vista. Marco Antonio se marchó a Alejandría con Cleopatra y allí pasaron el invierno rodeados de lujo y disfrutando de días de vino y rosas.

Cleopatra y Marco Antonio

Aunque a Cleopatra todos le pongamos la cara de Liz Taylor, según las palabras de Plutarco eran otras sus cualidades:

Se pretende que su belleza, considerada en sí misma, no era tan incomparable como para causar asombro y admiración, pero su trato era tal, que resultaba imposible resistirse. Los encantos de su figura, secundados por las gentilezas de su conversación y por todas las gracias que se desprenden de una feliz personalidad, dejaban en la mente un aguijón que penetraba hasta lo más vivo. Poseía una voluptuosidad infinita al hablar, y tanta dulzura y armonía en el son de su voz que su lengua era como un instrumento de varias cuerdas que manejaba fácilmente y del que extraía, como bien le convenía, los más delicados matices del lenguaje; Platón reconoce cuatro tipos de halagos, pero ella tenía mil.

Y si le añadimos una pizca de fuerte carácter, tenemos una mujer que no se dejaba amilanar ni doblegar. Prueba de ello es la anécdota que cuenta Plutarco en Vida de Marco Antonio. Ante estas cualidades Marco Antonio siempre intentaba impresionar a Cleopatra… Un buen día, estaba pescando en el Nilo pero estaba quedando en evidencia frente a Cleopatra porque no conseguía ninguna captura y, al igual que Franco cazando perdices y pescando salmones, ordenó a un esclavo que se metiese al río y pusiera en el anzuelo peces ya capturados. La mañana fue muy productiva y Marco Antonio quedó como un gran pescador.

A los pocos días Cleopatra invitó a varios miembros de las familias más poderosas de Egipto para que acudiesen como espectadores a un día de pesca con Marco Antonio. Esta vez fue Cleopatra quien ordenó a un esclavo repetir la operación. Cuando Marco Antonio sacó un enorme pescado lo enseñó orgulloso a todos los presentes… para sorpresa del romano todos comenzaron a reír. Marco Antonio no entendía nada… lo que él no sabía era que aquella captura era de mar.

Cleopatra se había dado cuenta del engaño de Marco Antonio y quiso darle un escarmiento por intentar engañar a la reina.

Fuente: Gabinete de Curiosidades Romanas – J.C. McKeown

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Las otras víctimas del Titanic, las de cuatro patas

20 may
20 mayo 2012

Como todos sabéis el pasado mes de abril se cumplió el centenario del desastre del Titanic en el que sólo hubo 710 supervivientes de las 2.227 personas, entre pasajeros y tripulación, que viajaban en el transatlántico. Hoy nos vamos a ocupar de las otras víctimas… las de cuatro patas.

Aquel fatídico día, 15 de abril de 1912, además de las 2.227 personas también había a bordo 12 perros, todos pertenecientes a pasajeros de primera clase. Sólo los tres que iban con sus dueños en los camarotes, dos Pomerania y un Pekinés, consiguieron sobrevivir al subir a los botes en brazos de sus dueños. El resto, que iban en las bodegas, murieron.

Ninguno de los tres que figuran en la fotografía sobrevivieron pero el Gran danés tiene su propia historia. Ann Elizabeth Isham, su propietaria, consiguió subir a uno de los botes salvavidas pero cuando le informaron que su perro era muy grande para subir al bote, ya que ocupaba el lugar de una persona, saltó del bote y se dirigió a la bodega. Pocos días después del naufragio, un barco de rescate encontró el cuerpo de Ann abrazado a su perro.

Fuentes e imagen: Time, msn

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