La frase “con 10.000 dólares y un móvil vía satélite te monto una revolución” es de Laurent-Désiré Kabila (1939 – 2001).

Kabila

Aunque esta “sentencia” parezca una exageración se puede analizar y comprobaremos que no está tan lejos de la realidad. Antes de nada me gustaría aclarar que nada tiene que ver este tipo de revoluciones con las de Túnez, Egipto, Libia… que luchan por la libertad y por poder tener algo que decir en su presente y, sobre todo, en su futuro lejos de dictadores y sátrapas.

Laurent-Désiré Kabila era el líder de las guerrillas opositoras al régimen dictatorial de Mobutu Sese Seko en el Zaire (actual República “Democrática” del Congo). En 1997, tras el exilio de Mobutu a Marruecos, Kabila se dirigía a tomar la capital, Kinshasa. Ante las preguntas de los corresponsales que cubrían la revolución, y con tono arrogante, Kabila soltó la frase que da título a este post:

“Con 10.000 dólares y un móvil vía satélite te monto una revolución”

Ante el asombro de los periodistas, aclaró sus palabras: en un país pobre y donde la gente pasa hambre, no es difícil reunir un pequeño ejército que te siga y luego vestirlo con una causa noble.

¿Y el teléfono?

El teléfono vía satélite es necesario para cerrar los tratos con las empresas extractoras. Recordemos que la República Democrática del Congo es uno de los principales productores de diamantes, coltán, casiterita… Se dice que en el trayecto hasta la Kinshasa, Kabila había cerrado acuerdos por más de 500 millones de dólares.

En otros casos, como Denis Sassou-Nguesso, fueron las propias empresas extractoras las que financiaron directamente las revoluciones para asegurarse los contratos.

Los recursos naturales, que deberían contribuir al bienestar y desarrollo de las sociedades, son la condena de muchos países.

Fuente: El club de la miseria – Paul Collier

Share