Don Pedro Calderón de la Barca fue un escritor, poeta y dramaturgo español del Siglo de Oro, pero también un militar al servicio del duque del Infantado. A sus recuerdos castrenses debemos estos versos dedicados al soldado español:
Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el pecho
que el pecho adorna al vestido.Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás
tratando de ser lo más
y de aparentar lo menos.Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.
Sirva este post como homenaje a todos los miembros de nuestro ejército desplazados en el exterior.

Foto: Ejército
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