Una de alquimistas: convertir la orina en oro.
Escrito por Javier Sanz | Marzo 10th, 2009 | Categorías Enigmas y Anécdotas
Nos situamos en Hamburgo (Alemania) en el año 1.675 y encontramos a un comerciante llamado Hennig Brand. No era ninguna eminencia en los negocios pero, por la dote de su esposa, disponía del dinero suficiente para dedicar su tiempo al noble arte de la “alquimia“. Los alquimistas (ahora serían una mezcla de químicos y frikis) buscaban “la piedra filosofal” que les permitiese convertir los metales en oro. Pero Brand fue un poco más lejos, pretendía destilar oro de la orina (debió ser por coincidir en el color y en los dos primeras letras).

El caso es que se puso manos a la obra (¿?), reunió 50 cubos de orina humana y los estuvo procesando (tamizar, mezclar, disolver, calentar…) durante meses. Después de su tratamiento, la orina se transformó en una sustancia nívea y traslucida, pero en nada parecido al oro.
Desilusionado y rendido apagó la vela que iluminaba el sótano y… ¡la extraña sustancia brillaba!; sin perder tiempo la sacó a la calle y, al exponerla al aire, rompió a arder espontáneamente. Esta sustancia era fósforo (del griego “portador de luz”).
Muchos se interesaron por este nuevo material, pero la producción con el método de Brand lo hacían más caro que el oro. Se intentó, para abaratar costes, utilizar la orina de los soldados, pero tampoco era rentable.
En 1.750 el sueco Carl Scheele ideó un método de fabricación más limpio (sin orina) y a precios razonables.
Fuente: Una breve historia de casi todo – Bill Bryson



























Ha faltado añadir que gracias a su invento se quedó sin cejas durante una temporada y se hizo más rico de lo que jamás podría haberse hecho si de verdad hubiese conseguido destilar oro xD
Ambos datos están en el mismo libro de Bryson que citas como fuente
Hola Francisco.
El que de verdad se hizo rico fue Carl Scheele que fue el que consiguió fabricar el fósforo de forma industrial.
Un saludo
Curiosa y interesante la historia.
Vaya con el método de la orina, me recuerda a las tenerias de Fez en Marruecos, utilizan la orina para darle más consistencia a las pieles. El ingrediente mágico, jejeje.
Un saludo.
Curiosa historia, a veces las locuras acaban dando algún fruto.
Igual alguno lo vuelve a intentar y más en estos tiempos de crisis económica. Un abrazo