Este post se debe a la colaboración de nuestro amigo Senovilla.

LA INFANTERíA ESPAí‘OLA.

Cuando muchos leen una novela de historia o simplemente estudian el pasado de España, a veces olvidan que los ejércitos que lucharon y defendieron lo que ahora es España, están compuestos por personas anegadas y entregadas a dar su vida por la patria.

Quien no haya sido soldado por que la mili ha desaparecido, quizá ignore lo que es sentirse amo del mundo a pie y sin dinero.

En otras épocas, en dí­as de conflictos guerreros, se decí­a que el oficio más bello era el de infante, siempre a pie y sin un ochavo en los bolsillos, calados hasta los huesos y con el estómago frí­o, en la vista una nube de hielo y en el dedo que oprime el gatillo un sabañón.

Estos hombres, para tener la moral siempre muy alta, tienen un precioso himno, que en sus desfiles y paradas cantan al uní­sono con el corazón:

Ardor guerrero vibra en nuestras voces y de amor patrio henchido el corazón, entonemos el himno sacrosanto, del deber, de la Patria y del Honor. ¡Honor!De los que amor y vida te consagran escucha, España, la canción guerrera, canción que brota de almas que son tuyas, de labios que han besado tu Bandera; de pechos que esperaron anhelantes besar la Cruz aquella que forma con la enseña de la Patria y el arma con que habrá que defenderla.Nuestro anhelo es tu grandeza, que seas noble y fuerte.
Nuestro anhelo es tu grandeza, que seas noble y fuerte.Y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte.
Y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte.

Si al caer en lucha fiera ven flotar victoriosa la Bandera, ante esa visión postrera, orgullosos morirán.

Y la Patria, al que su vida le entregó en la frente dolorida le devuelve agradecida, el beso que recibió.

El esplendor de gloria de otros dí­as tu celestial figura ha de envolver pues aún te queda la fiel Infanterí­a, que, por saber morir, sabrá vencer.

Y volverán tus hijos ansiosos al combate, tu nombre invocarán, y la sangre enemiga en sus espadas y la española sangre derramada tu nombre y tus hazañas cantarán.

Y estos que en la academia toledana sienten que se apodera de sus pechos, con la épica nobleza castellana, el ansia altiva de los grandes hechos, te prometen ser fieles a tu Historia y dignos de tu honor y de tu gloria.

Lemas que quedan en los escritos y en los contadores de historias, de nuestra historia, de gente que dio la vida, muchas veces sin saber porqué, pero siempre conscientes que defendí­an su patria.

«Dios, qué buen vasallo, si hubiese buen señor».

¡¡HONOR Y GLORIA A LOS QUE DIERON LA VIDA POR ESPAí‘A!!

«Lo demandó el honor y obedecieron,
lo requirió el deber y lo acataron;
con su sangre la empresa rubricaron
con su esfuerzo la Patria redimieron.
Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como valientes lucharon,
y como héroes murieron.

Por la Patria morir fue su destino,
querer a España su pasión eterna,
servir en los Ejércitos su vocación y sino.

No quisieron servir a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron morir de otra manera.

No hay un puñado de tierra sin una tumba española.»

Rindo homenaje a estos soldados, desde el blog de mi amigo, que tanto sabe de historia, porque la historia sigue, y nuestros soldados aún continúan dejando su sangre en MISIONES INTERNACIONALES que ahora no son de guerra, se llaman de PAZ.