Archive for month: febrero, 2008

La Armada Invencible. Enigmas de la Historia

26 feb
26 febrero 2008

La denominación de “Armada Invencible” me recuerda mucho al tema de los “galácticos” del Real Madrid, por ser un apelativo de sus “enemigos” para motivarse o justificarse en caso de derrota. La Armada enviada por Felipe II contra Inglaterra en 1588 siempre ha estado rodeada de muchos misterios y leyendas. Trataremos de esclarecer esta “empresa”. La batalla propiamente dicha será tratada en un post de la sección “Grandes Batallas”.

Motivos de Felipe II para la invasión de Inglaterra:

  • Inglaterra estaba prestado ayuda a los rebeldes de Flandes.
  • Los piratas ingleses atacaban los barcos españoles.
  • Fanatismo religioso de Felipe II por imponer el catolicismo a los ingleses.

El primer contratiempo fue el fallecimiento de Don Alvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, que estaba al mando de la “empresa”. Para sustituirle, Felipe II eligió a Don Alonso Pérez de Guzmán, duque de Median Sidonia. Si bien no era un prestigioso marino, como Don Alvaro, aportaba muchos recursos económicos y tení­a influencias en la costa atlántica, de donde partirí­a la flota. Se llegó a decir que Don Alonso se mareaba en los barcos y que pidió al monarca no comandar la flota. Pero el duque estaba acompañado de Diego Flores de Valdés, experto marino como asesor naval, y el mando de la operación pasarí­a a manos de Alejandro Farnesio, duque de Parma, cuando llegasen a Flandes.

El papa Sixto V prometió financiación que nunca llegó y los franceses apoyarí­an a los católicos cuando invadiesen Inglaterra. ¿?

La Armada en ningún momento se creo para enfrentarse a los barcos ingleses en el mar, si no que su cometido era el de transportar las tropas hasta Flandes, para reunirse con el duque de Parma y embarcar a los Tercios, verdadera punta de lanza de invasión. La flota española estaba compuesta, en su mayorí­a, por grandes galeones y mercantes armados. Los barcos españoles, así­ como su artillerí­a, eran grandes, lentos, y difí­ciles de maniobrar. La flota inglesa era ligera y rápida, más adecuada a las difí­ciles aguas del canal de la Mancha. Así­ que a la flota inglesa, comandada por el almirante Charles Howard y el “pirata” Drake, no les fue complicado dispersar a la gran flota y atacar a un número de unidades más pequeño. Disparaban más rapido que los españoles y nunca dejaron que las moles flotantes se acercasen a sus rápidas embarcaciones. Sin ser las pérdidas importantes, la Armada no pudo llegar a Flandes y embarcar a los Tercios, por lo que el de Medina Sidonia decidió regresar a tierras españolas. De los 130 barcos que partieron, todaví­a quedaban 116.

El regreso fue bordeando Escocia y después Irlanda. La falta de ví­veres y de agua, las tormentas y las enfermedades causaron muchos más daños que los combates anteriores. En la batalla con los ingleses fallecieron unos 1.500 hombres y unos 18.000 hombres en recorrido de vuelta a casa. Sólo llegaron unos 10.000 hombres del total de 30.000 que partieron de Lisboa.

Pero este desastre, cuasi natural, no impidió a la marina española seguir siendo la más importante. Como ejemplo, en el año 1589 una escuadra mandada por Drake saqueó La Coruña y llegó a Lisboa, donde fue rechazada y perdieron más de 10.000 hombres de los 17.000 que componí­an la expedición. Los ataques a los barcos que transportaba la plata de América fue constante, por ejemplo, en el año 1591 el almirante Howard de Effingham intentó atacar a la flota de las Indias pero nuestros barcos lograron acercarse a los ingleses, para trabar combate “cuerpo a cuerpo”, y los hicieron huir. En el año 1604 fallece Isabel I de Inglaterra y se firma la paz.

La conclusión es que la propaganda inglesa siempre ha sido mejor que la nuestra. Incluso somos de los que tiran piedras sobre nuestro propio tejado.

Para saber más: “Batallas decisivas de la Historia de España” – Juan Carlos Losasa, “Grandes Mentiras de la Historia” – Pedro Voltes, “Pasajes de la Historia” – Juan Antonio Cebrián.

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Concurso Personaje Histórico.

24 feb
24 febrero 2008

Vamos a iniciar una nueva sección denominada “Personajes Históricos”. Para el primer post, que se publicará el 2 de marzo, solicitamos vuestra colaboración. Las dos opciones son “Abd al-Rahman I, el prí­ncipe errante” o “Don Pelayo, el caudillo asturiano”; dejando un comentario en este post y eligiendo una de las dos opciones, con una pequeña explicación, participaréis en el concurso. El mejor comentario que será evaluado por un férreo jurado, compuesto por la presidenta implacable – mi mujer- y un vocal -yo-, será premiado con el libro “Historia de España” de Julio Valdeón, Joseph Pérez y Santos Juliá publicado por la editorial Gran Austral (incluidos los gastos de envio). Así­ que ya sabéis… a comentar.

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Tratado de Tudmir.

20 feb
20 febrero 2008

Uno de los motivos de la rápida expansión de los musulmanes por la pení­nsula ibérica fueron los tratados. Como ejemplo más importante de éstos, tenemos el Tratado de Tudmir (comprenderí­a las actuales Lorca, Murcia, Alicante y Orihuela) firmado por Abd al-Aziz (hijo de Muza) y el conde godo Teodomiro en 713, por el que el conde reconocí­a el vasallaje a Abd al -Aziz (pagando un tributo) y a cambio podí­a seguir gobernando sus territorios. Por su importancia reproducimos una “acertada” traducción:

“En el Nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Edicto de “˜Abd al-”˜Aziz ibn Musa ibn Nusair a Tudmir ibn Abdush [Teodomiro, hijo de los godos]. Este último obtiene la paz y recibe la promesa, bajo la garantí­a de Allah y su Profeta, de que su situación y la de su pueblo no se alterará; de que sus súbditos no serán muertos, ni hechos prisioneros, ni separados de sus esposas e hijos; de que no se les impedirá la práctica de su religión, y de que sus iglesias no serán quemadas ni desposeí­das de los objetos de culto que hay en ellas; todo ello mientras satisfaga las obligaciones que le imponemos. Se le concede la paz con la entrega de las siguientes ciudades: Uryula [Orihuela], Baltana, Lakant [Alicante], Mula, Villena, Lawraka [Lorca] y Ello. Además, no debe dar asilo a nadie que huya de nosotros o sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que huya de nosotros o sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que goce de nuestra amnistí­a; ni ocultar ninguna información sobre nuestros enemigos que puede llegar a su conocimiento. El y sus súbditos pagarán un tributo anual, cada persona, de un dinar en metálico, cuatro medidas de trigo, cebada, zumo de uva y vinagre, dos de miel y dos de aceite de oliva; para los sirvientes, sólo una medida. Dado en el mes de Rayab, año 94 de la Hégira [713]. Como testigos, “˜Uzmán ibn Abi “˜Abda, Habib ibn Abi “˜Ubaida, Idrí­s ibn Maisara y Abul Qasim al-Mazáli.” Ibn Adarí­ (historiador andalusí­).

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Almanzor y Calatañazor. Enigmas de la Historia

18 feb
18 febrero 2008

“En Calatañazor Almanzor perdió su tambor”. Según este dicho popular, en Calatañazor (Soria) Muhammad ibn Abu Amir (al-Mansur, para los cristianos Almanzor) fue derrotado y muerto en esta batalla. Pero la realidad es que dicha batalla nunca existió , o si existió no dejó de ser una pequeña escaramuza sin trascendencia, y que Almanzor murió sin conocer la derrota. Esta leyenda se originó en las filas cristianas para animar a las tropas, muy desmoralizadas por las continuas y devastadoras victorias del “martillo de Ala”.

Según el profesor Menédez Pidal:

Almanzor hizo la última expedición de su vida, dirigiéndose a través de Castilla, hacia San Millán; fue una expedición victoriosa como todas, pero tuvo que retirarse al sentirse muy enfermo. Se hací­a llevar en litera… agobiado por crueles dolores… repasó la frontera y llegó a Medinaceli, primera plaza de armas musulmana; murió el 10 de agosto del 1002.

En el lecho de muerte, mandó llamar a su hijo Abd al-Malik, a quién pidió perpetuar a la dinastia amirí­ en el poder de al-Andalus, derrocando al Califa Hisham. Tras salir de la tienda su hijo, roto de dolor, lloró desconsolado y las palabras del gran Almanzor, “esta me parece la primera señal de la decadencia que aguarda al al-Andalus” , profetizaban la destrucción del califato, que luego darí­a lugar a los reinos de Taifas.

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La Segunda Guerra Mundial. La invasión de Polonia.

13 feb
13 febrero 2008

ANTECEDENTES

En las elecciones de 1932, el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores (Partido Nazi) es la fuerza más votada, y el presidente Hindemburg nombra canciller a Hitler. La propaganda del Partido Nazi alimentó el sentimiento de humillación alemán tras su derrota en la Primera Guerra Mundial. Las duras condiciones impuestas por los Aliados y la pérdida de antiguos territorios (en favor de Checoslovaquia y Polonia) causaron un amargo resentimiento.

En la conferencia de Munich de 1938, Alemania recupera los Sudetes (zona fronteriza con Checoslovaquia) con el consentimiento de Francia e Gran Bretaña. La debilidad de los occidentales hizo crecerse a Hitler y dudar a Stalin. Las ideologí­as marxistas y nazi, diametralmente opuestas, convergí­an en intereses comunes y llegaron a un acuerdo.
Hitler ya tení­a pensado la invasión de Polonia, pero tení­a que buscar pretextos que la justificasen; pues dicho y hecho, recuperar el corredor de Pomerania (en Prusia) y el puerto báltico de Danzing (antiguos territorios alemanes, ahora controlados por Polonia). La pasividad de Francia y Gran Bretaña y los pretensiones anexionistas de Alemania por el Oeste y de la Unión Soviética por el Este (parte de Polonia estuvo bajo control ruso), colocan a Varsovia en el centro del huracán. El 25 de agosto de 1939 los ministros de exteriores ruso, Molotov, y alemán, Ribbentrop, firma un pacto de no agresión. La sentencia de Polonia estaba firmada.

Hitler sabí­a que tarde o temprano que Francia y Gran Bretaña tomarí­an cartas en el asunto, así­ que la invasión de Polonia servirí­a de prueba de fuego para la Wehrmacht (fuerzas armadas alemanas). La primera fecha para la invasión de Polonia era el 23 de agosto de 1939, pero se retrasó al prometer Gran Bretaña ayuda a Polonia. Tras varios maniobras diplomáticas, se concretó la fecha definitiva, el 31 de agosto de 1939.

PROTAGONISTAS

  • Alemanes: Adolf Hitler, Wilhelm Keitel (jefe del alto mando de las fuerzas armadas), mariscal de campo Walter von Brauchitsch (comandante en jefe del ejército), coronel general Franz Halder (jefe del estado mayor general), coronel general Gerd von Rundstedt (ejército del Sur) y el coronel general Fedor von Bock (ejército del Norte).
  • Polacos: general Edward Rydz-Smigly (comandante en jefe polaco) y general Tadeusz Kutrzeba (comandante de la contraofensiva del Bzura).

CAMPAí‘A

La guerra comenzó el dí­a 1 de septiembre a las 04:00 horas, cuando el viejo acorazado Schleswig-Holstein abrió fuego contra la guarnición polaca de Westerplatte, el “Verdún polaco” aguantó una semana los bombardeos (por parte de la Luftwaffe)y repetidos asaltos de infanterí­a.

La defensa de Mokra: existe un mito sobre la carga de la caballerí­a polaca contra los Panzers (vehí­culo de combate blindado) que exalta el valor de los jinetes frente a los carros de combate. Si bien el ejército alemán era más poderoso que el polaco nunca se produjo tal carga, aunque si hubo en Mokra un duro enfrentamiento entre la Brigada de Caballerí­a Wolynska contra la 4ª División Panzer. La caballerí­a inflingió pérdidas de importancia por la mala coordinación de los ataques de carros e infanterí­a alemanes. Los polacos se apoyaron en el tren blindado Smialy (tren con dos coches blindados y dos cañones) que resultaban eficaces contra la coraza de los Panzer, pero eran muy vulnerables a los ataques de los Stuka (bombardero en picado)

Francia y Gran Bretaña declaran la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939. Pero la movilización de sus tropas fue muy lenta. Los polacos estaban sólos.

Frente de Varsovia: el 7 de septiembre las Divisiones Panzer 1ª y 4ª llegan a las afueras de Varsovia. El mariscal Rydz-Smigly decide trasladar su cuartel general de Varsovia a Brzesc-nad-Bugiem. Los carros de combate, sin apoyo de la infanterí­a, sufrieron bastantes bajas en los suburbios de Varsovia por la artillerí­a camuflada en las calles. La 4ª Panzer fue llamada hacia el oeste para hacer frente a la contraofensiva polaca del Bzura.

Contraofensiva del rí­o Bzura: era la primera batalla en la que el ejército polaco disfrutó de superioridad numérica. El 9 de septiembre 3 divisiones de infanterí­a y 2 Brigadas de Caballerí­a se enfrentaron a 2 divisiones alemanas, a las que derrotaron y capturaron más de 1.500 prisioneros. Pero el ataque de las Divisiones Panzer 1ª y 4ª desde Varsovia maniataron a los polacos. Tras una semana de intensas luchas y repetidos bombardeos de los Stuka, el ejército polaco fue barrido (120.000 prisioneros). Ahora los alemanes se concentrarí­an en el asedio a Varsoria.

Asedio final a Varsovia: el dí­a 15 de septiembre, la 4ª División Panzer vuelve a Varsovia, con las defensas ya muy dañadas, consiguen entrar, aunque tuvieron que esperar a la infanterí­a para luchar casa a casa. El dí­a 21 de septiembre los alemanes logran cerrar la capital rodeándola con 13 divisiones. Tras varios dí­as resistiendo el asedio, el 25 de septiembre, conocido como el “Lunes Negro”, 1.200 aviones bombardean la ciudad con la mitad de sus existencias de bombas para la compaña polaca, falleciendo muchos civiles. La tarde del 26 de septiembre Juliusz Rommel, jefe del Ejército polaco, envió parlamentarios para discutir los términos de la rendición. El 27 de septiembre Varsovia capitulaba y 140.000 soldados se entregaron. El último reducto polaco, Kock, caí­a el 6 de octubre.

El ejército Rojo: el 17 de septiembre el ejército Rojo comienza a invadir Polonia por el este. Todo estaba pactado en el acuerdo Molotov-Ribbentrop, pero Stalin se retraso en parte por la incertidumbre sobre la reacción de las potencias occidentales y en parte por el conflicto con Japón. Firmado el armisticio con Japón y visto que Francia y Gran Bretaña no reaccionaban, Stalin decidió movilizar al ejército y tomar su parte del pastel.

Entrada de los alemanes en Varsovia

Fuente: II Guerra Mundial de RBA

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La Segunda Guerra Mundial.

11 feb
11 febrero 2008

Vamos a crear una nueva sección en este blog “La Segunda Guerra Mundial”. En ella, detallaremos todas las contiendas y batallas, desde los antecedentes de la guerra hasta la caí­da de Berlí­n y la capitulación.

RbaPero en esta dura tarea no estaré sólo; mejor que consultar varios libros y enciclopedias, hacer búsquedas por internet o conseguir fotografí­as y mapas, nos vamos a apoyar en la colección “II Guerra Mundial” que el Grupo RBA ha publicado, por primera vez en español, de la prestigiosa editorial inglesa OSPREY. En 40 tomos ordenados cronológicamente se repasan, una a una, las batallas más importantes, los comandantes y las unidades de combate, así­ como la estrategia y las tácticas desplegadas.

Para completar su lectura y acercarnos a los acontecimientos se ilustran los volúmenes con mapas en 3D, ilustraciones a todo color y fotos de la época.

Mapas 3D

 

Toda la información en pdf, pincha aquí­ (botón derecho y guardar como)

El primer post “La invasión de Polonia, septiembre de 1939″

Buzzparadise

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El caballero del Alba. Sebastián Roa

11 feb
11 febrero 2008

El caballero del AlbaTengo la satisfacción personal de presentar el último libro de mi paisano Sebastián Roa titulado “El caballero del Alba”, basado en la historia de los Amantes de Teruel. En palabras del propio autor:

En la oscuridad de una lóbrega mazmorra de la Valencia almohade, un joven aragonés desgrana la crónica de su aventura, rememorando los cinco años de que ha dispuesto para conquistar su meta.
Nacido y educado en una sociedad militarizada, heredero de la tradición guerrera aragonesa, Diego de Marcilla halla en su Teruel natal un amor puro que choca con las ambiciones de don Pedro de Segura, el padre de la también enamorada Isabel.
Obligado a abandonar las murallas de Teruel, Diego parte con el ejército aragonés de Pedro II para luchar en una batalla crucial que ha de cambiar la Historia: Las Navas de Tolosa.
Es sólo el comienzo de la odisea de Diego. La disputa contra la ciega superstición, el fanatismo, la venganza y la ambición, pero también la amistad, la lealtad y, sobre todo, el recuerdo siempre presente de Isabel de Segura, acompañan al protagonista al campo de batalla de Muret, en el que se ha de decidir el destino de Occitania; de allí­ al peligroso Mediterráneo, escenario de la actividad corsaria balear, y, por fin, a Tierra Santa, donde tienen lugar las intrigas palaciegas del Reino de Jerusalén y la omnipresente amenaza sarracena.
En El caballero del Alba seremos testigos de la dura vida fronteriza en el Teruel de principios del siglo XIII y veremos nacer y crecer un amor capaz de dar vida a la leyenda; asistiremos con Diego de Marcilla a la cruda campaña de Las Navas, a la brutal masacre de Malagón o a la heroica toma de Calatrava, preludio de una de las batallas más importantes de la Historia de España. Nos estremeceremos a la sombra del fanatismo integrista que barrió de un plumazo el sueño cátaro y nos ilusionaremos con la nobleza guerrera de Pedro II. Surcaremos el mar, pugnando ora contra las tormentas enviadas por Dios, ora contra los corsarios procedentes de las islas. Lucharemos por la libertad y por la amistad más pura y acabaremos llevando las barras de Aragón a la propia Tierra Santa.
Con un estilo evocador y una rigurosa fidelidad a la Historia, al estudio militar y a las bases de la tradición, El caballero del Alba nos traslada a un tiempo de guerra para ser testigos de la más bella leyenda de amor, un mito épico que entrelaza sus dedos con la Historia y que, ochocientos años después de su desenlace, sigue despertando el orgullo y arrancando las lágrimas de sus herederos.”

Y la guinda del pastel, un entrevista con Sebastián Roa.

1.- ¿El primer libro que te dejó huella?¿Qué edad tení­as?

Uf. Difí­cil de contestar. Sobre todo porque pasado el tiempo me resulta arduo recordar cuál leí­ antes o después. Así­, a bote pronto, guardo un buen recuerdo de El Camino, de Delibes. Puede que fuera el primer libro que consiguió ponerme en el lugar de los personajes. No creo que tuviera más de catorce años cuando lo leí­.

 

2.- ¿Tu primer libro que tuvimos la suerte de ver publicado?

Casus Belli, una novela de ficción polí­tica y bélica. En ella se narra una hipotética crisis que degenera en la tercera guerra mundial. Una posibilidad remota, pero que se apoya sobre la presencia estadounidense en Irak, el conflicto palestino-israelí­ y la amenaza nuclear iraní­, así­ como en las querencias americanas hacia la guerra preventiva. Publicada por De Librum Tremens en marzo de 2007. Tejemanejes polí­ticos, espionaje y sobre todo batallas, con la novedad de que los españoles son esta vez protagonistas directos


3.- Escritores y libros preferidos, releí­dos, especiales, etc.

El libro sin duda es La Ilí­ada. Lo leo una vez cada dos o tres años si puedo. Muy emotivo para mí­, Puertas de Fuego, de Steven Pressfield, al que también le echo un tiento cada cierto tiempo. No suelo releer porque bastante tengo con robar tiempo para leer lo que sea por primera vez. En cuanto a autores, me gusta mucho Pérez Reverte (cualquiera de sus libros, me da igual), pero también he leí­do con saña en cierta época a Platón.


4.- ¿Cuánto suele durar la labor de documentación para escribir un libro?

Bueno, por lo que mi corta experiencia me dicta, es difí­cil calcularlo. En lo que yo llevo hecho hasta ahora podrí­amos establecer un plazo medio de un año, aunque el reparto de horas es irregular. No obstante, el trabajo de documentación no acaba cuando escribes. No sé si a otros les ocurrirá, pero yo no dejo de documentarme mientras escribo. Surgen dudas continuas que has de aclarar, y estas te llevan a otras nuevas… Parece embrolloso, pero en el proceso es cuando realmente se aprende.


5.- Momento o momentos históricos más importantes de España

Para mí­ resulta especialmente decisivo el término de la romanización. Hay otros, por supuesto. Podrí­amos hablar de la invasión musulmana de España, que sin duda ha determinado nuestra identidad; de la batalla de Las Navas de Tolosa, del descubrimiento de América o de la guerra de Sucesión…, incluso de la Guerra Civil. Sin embargo, para mí­ es más positivo el primero que he nombrado porque contribuyó a hacernos mejores.., cosa que dudo de los demás acontecimientos decisivos.

6.- Si la realidad histórica de España es sólo una, siendo las fuentes, en teorí­a, las mismas ¿cómo se puede contar nuestra Historia de formas tan dispares?

Supongo que deberí­amos buscar la razón en la excelsa obra platónica La República. Mientras los tipos que nos gobiernen impulsen o permitan la instrumentalización de la educación, la educación estará adulterada. Así­, en lugar de buscar la verdad, buscamos justificaciones; y la Historia siempre ha justificado muy bien. Los filósofos al poder, hombre.


7.- ¿Quién es tu mentor en tu pasión por la Historia?

Me gustarí­a decir que fue Joaquina Molinero, mi profesora de Historia allá en Teruel, en el Instituto Francés de Aranda, pero lo cierto es que en aquella época a mí­ me iban otras «historias». Fue más tarde cuando la afición a la lectura, en gran parte contagiada por mi esposa, me introdujo el placer de aprender nuestra Historia.


8.- ¿Cuándo se rodará una gran pelí­cula histórica en nuestro paí­s?. A los intentos de Alatriste y Los Borgia creo que les falta ese salto de calidad.

No pienso que sea por falta de talento o de argumentos. Parece que está bien claro que es una cuestión de dinero. El problema es que cuando entra el dinero en juego aumentan también los intereses privados y se sacrifica todo al mercantilismo. No hay más que echar un vistazo al cine norteamericano: con todos esos medios, esos sueldazos que cobran los actores, con toda esa parafernalia en efectos especiales… y acaban pegando mil patadas a la Historia para hacer las pelí­culas «más comerciales» (y conociendo la Historia norteamericana, sabemos que los puntapiés al final se los lleva nuestra Historia, la europea). Total, Ni tanto ni tan calvo. Espero que las nuevas tecnologí­as y la saludable fiebre recreacionista permitan a nuestros cineastas afrontar proyectos decentes a medio plazo. Pensemos que Alatriste, por ejemplo, no habrí­a sido posible tan sólo hace unos años. Seamos positivos y tengamos claro algo en cuanto al arte y al comercio: cuanto más alejados la una del otro, mejor.

 

9.- ¿Tus aficiones “secretas”?

Pues secretas, secretas… Mis aficiones han sido siempre bastante inocentes y nunca he tenido que esconderme. Modelismo, fotografí­a, sobre todo pintura y recientemente, como sabes, escritura.


10.- Un dí­a perfecto serí­a …

Me gusta la variedad, de modo que a veces la perfección se acerca más cuanto más nos separamos de la rutina. Eso sí­, echo de menos los dí­as de Asturias, cuando mi mujer, mi hija y yo salí­amos a pasear por aquellos caminos flanqueados de castaños. El olor a hierba mojada, los caballos en los prados, el color de las montañas… Sentarnos al borde de la senda a comernos un bocata de atún podí­a convertir el dí­a en la perfección absoluta.

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Batalla de Guadalete (II)

05 feb
5 febrero 2008

Unidos por el complot Don Julián, Ágila y Muza deciden que ha llegado la hora de la incursión (en principio). En el año 711 Muza enví­a un grupo de unos 12.000 hombres, en su mayorí­a bereberes, al mando de Tarik. Cruzan el estrecho con las naves de Don Julián y desembarcan en Gribaltar (Chabal Tarik, “roca de Tarik”).

Don Rodrigo está en el Norte sofocando la enésima revuelta de los vascones, cuando es avisado del desembarco. Cruza la pení­nsula a uña de caballo reclutando por el camino todas la tropas que puede, incluidos los partidarios de Ágila y Sisberto (hermano de éste). El número de las tropas godas era cercano a los 40.000 hombres.

Se encuentran en las cercaní­as del rí­o Guadalete, cuando Tarik ya ha conquistado alguna plaza. Confiado en su superioridad numérica Don Rodrigo lanza su caballerí­a pesada contra los musulmanes y deja las alas del ejército al mando de Ágila y Sisberto. En un principio la caballerí­a goda hace retroceder a los invasores, pero tras unos momentos de euforia, la caballerí­a de Tarik, más ligera y maniobrabable, logra zafarse de su enemigo. El rey ordena el ataque de las alas de su ejército, pero para su sorpresa, los partidarios de Ágila abandonan el campo de batalla.

La venganza de Don Julián estaba tomando cuerpo. Los arqueros a caballo musulmanes empiezan a hacer estragos en las filas godas y tras varios dí­as de batalla el rey es derrotado. Se cree que Don Rodrigo falleció en el combate aunque su cuerpo nunca se encontró, pero quien pudo escarpar fue Pelayo (en otra historia hablaremos de él). Los musulmanes obtuvieron la victoria y un preciado botí­n, el tesoro real. Ágila y los suyos ya se frotaban las manos pensando en recuperar el trono, ya que el acuerdo consistí­a en que Tarik y los suyos tomarí­an el preciado botí­n y tras alguna escaramuza más regresarí­an al Norte de África. Pero Muza tení­a otros planes, conquistar la pení­nsula y llegar hasta Damasco rodeando el Mediterráneo.

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Batalla de Guadalete (I)

04 feb
4 febrero 2008

La batalla de Guadalete (rí­o), próximo a la actual Jerez, tuvo lugar en el año 711 y enfrentó al ejército del rey visigodo Don Rodrigo y a los musulmanes (en su mayorí­a bereberes) del Norte de África capitaneados por Tarik, lugarteniente del gobernador Muza.

En el año 710 fallece el rey visigodo Witiza, se produce un enfrentamiento entre dos facciones de los visigodos: por un lado Ágila, hijo de Witiza, apoyado por sus hermanos y su tí­o Oppas, arzobispo de Sevilla, descendientes de Wamba, y por otro lado Don Rodrigo, duque de la Bética, descendiente de la familia de Chindasvinto. Las guerras civiles eran frecuentes entre los godos, ya que su monarquí­a era electiva y no hereditaria. Tras un breve batalla vencen las huestes de Don Rodrigo, proclamándose rey en Toledo.

En este punto, tenemos que hacer un paréntesis para intercalar algo de “leyenda” . Existen dos leyendas en torno a los antecedentes de la entrada de los musulmanes en la pení­nsula.

  1. El conde Don Julián, gobernador de la plaza de Ceuta, mantení­a a raya a los musulmanes en el Norte de África. Tení­a una hija llamada Florinda, la Cava para los musulmanes, que envió a la corte de Toledo para su educación. En Toledo Don Rodrigo se prendó de ella, pero como no fue correspondido, la forzó. Florinda, ultrajada, volvió a Ceuta donde contó lo ocurrido a su padre, éste juró venganza contra el rey. Contactó con Muza y le propuso la entrega de la plaza y facilitar el acceso a la pení­nsula con barcos de transporte. El gobernador musulmán lo comunicó a Damasco, capital del califato Omeya, y el califa le ordenó hacer una incursión antes de lanzarse a la conquista. Se envió a Tarif con un pequeño grupo en 2 barcos godos – desembarcaron en Tarifa, de ahí­ su nombre-, el resultado de la incursión confirmó todo lo contado por Don Julián. También contactaron con Ágila, enemigo de Don Rodrigo, para que se implicase en este complot a cambio del trono toledano.
  2. Existí­a un cueva en Toledo en la que, según la tradición visigótica, cada nuevo monarca debí­a añadir un candado para que no fuese profanada, ya que en su interior albergaba una maldición. La curiosidad de Don Rodrigo pudo más que la tradición y ordenó abrir la cueva para comprobar lo que contení­a. Para sorpresa de todos, no existí­a tesoro alguno o reliquia, sólo habí­a un arcón enterrado. En su interior, un pedazo de tapiz en el que se mostraban unos guerreros a caballo, ataviados como los musulmanes, cortando cabezas y arrasando todo. En el margen inferior una leyenda “quien ose profanar este arcón será el culpable de la pérdida del reino”. Se ordenó cerrar el arcón y taponar la entrada a la cueva.

Para no hacer más largo este post, mañana la resolución de la Batalla de Guadalete.

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